Una vez más la izquierda más cavernaria se une para imponer su ideología totalitaria violando la Constitución.
Art 16.2: Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
El Parlamento Navarro, a iniciativa de los socialistas y con el apoyo de los comunistas y los separatistas de NaBay, ha aprobado una ley por la que se crean registros de objetores al aborto.
La socialista y pro-aborto Chivite, que quiere que las mujeres aborten en Navarra, dice que “es necesario que el SNS conozca quiénes son los objetores” y, en contra de lo resuelto por el Consejo de Europa en fechas recientes, impone su opinión personal como una norma, al asegurar que “la objeción de conciencia es un derecho individual”.
Señores defensores de la ideología proelección de matar, los objetores a implicarse directamente en cualquier fase de un proceso que conduce a la muerte de un ser humano son todos aquellos médicos honestos que deseen seguir siendo fieles a su vocación y a la ética profesional. Todo médico ya ha jurado públicamente su compromiso deontológico para no destruir la vida humana, obligarles a reiterarlo por escrito es contrario a los art. 16 y 18 de la Constitución y al Pacto Internacional por los Derechos Civiles y Políticos (Artículo 19. 1. Nadie podrá ser molestado a causa de sus opiniones).
Por tanto, en una democracia que desea convertir en derecho el poder para matar a los hijos antes del parto, deben ser la minoría que abjure de su código deontológico o los que tengan alguna objeción de conciencia o algún prejuicio de tipo antirreligioso o ideológico a lo que en él se establece, los que deberían manifestarlo y expresar su disponibilidad para satisfacer el deseo de alguna mujer de que se acabe con la vida del hijo del que están embarazadas, lo cual sería mucho más fácil y eficaz desde un punto de vista administrativo. Pero para entender esto ustedes deberían ser demócratas y respetar la ley.
Otra cuestión que les cuesta entender a los antidemócratas de las “opciones reproductivas” –que también se pasan por el forro el art 29 de nuestro Código Civil que establece que “ el concebido será tenido por nacido para todo los efectos que le sean favorables”–, es que la objeción a cooperar en cualquier fase del proceso de aborto (selección o cribado, consultiva, preparatoria, ejecutiva, resolutiva, administrativa), al margen de los derechos a la libertad de conciencia y pensamiento, se basan en motivos éticos y científicos. Motivos que se reconocen en art.9.3 del Código de ética y deontología médica cuando establece que “si el paciente exigiera del médico un procedimiento que éste, por razones científicas o éticas, juzga inadecuado o inaceptable, el médico, tras informarle debidamente, queda dispensado de actuar”.
La ciencia dice que las mujeres se embarazan de hijos y que los fetos son seres vivos de la especie humana que mueren si el embarazo se interrumpe prematuramente. La ética más elemental dice que no se puede matar a un ser humano inocente.
A menudo, cuando no se cree en Dios, también cuesta trabajo creer en la Ciencia, en la Ley, en los Derechos Humanos y hasta en la lingüística.
Esteban Rodríguez es portavoz de Ginecólogos por el Derecho a Vivir.



