Vicente Morro López es Vicepresidente 1.º del Foro Valenciano de la Familia y Secretario de FCAPA-Valencia.
“Algún día los accidentes serán cosa del pasado. Lo que queremos es que llegues”. Esto proclama la actual campaña de la Dirección General de Tráfico, para finalizar diciendo que gran parte de los accidentes de tráfico se deben a que no sabemos “convivir ni respetar la vida”. ¡Qué pena que nuestros gobernantes –ex-gobernantes en la actualidad los que promovieron esta campaña– no tengan la misma ‘sensibilidad’ para la cuestión del aborto que, por cierto, ocasiona 76 veces más muertes de seres humanos al año (1.479 frente a más de 113.000). Las muertes por aborto, que además ocasionan siempre 2 víctimas: la madre y su hijo eliminado, no son accidentales sino buscadas, y transformadas en negocio suculento por comerciantes del dolor ajeno que no hacen ascos a llenar sus cuentas con dinero de sangre.
Algún día los abortos serán cosa del pasado, como hoy lo es, casi en todo el mundo, la esclavitud o las cámaras de gas. El mundo sentirá entonces la misma vergüenza que sentimos ahora por la mentalidad esclavista y nuestros nietos, o mejor aún si son nuestros hijos pues implicará que el final ha llegado mucho antes, nos preguntarán: ¿y tú que hiciste para acabar con el aborto?
“Mucho más temprano que tarde” conseguiremos acabar con el aborto, y entonces “se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”.(les suenan estas palabras, ¿verdad?): en efecto, cuando nos libremos del aborto habremos construido una sociedad mejor, verdaderamente humana, y esto sólo podrá ser fruto del trabajo de hombres verdaderamente libres e independientes, capaces de dejarse guiar por la razón y la ciencia por encima de consignas ideológicas. Seguro que conseguiremos superar este “momento gris y amargo”, que dura ya demasiadas décadas. Obviamente no me refiero sólo a la práctica del aborto, pues siempre lo ha habido por desgracia, sino a la vergüenza de convertir en legal la muerte de un inocente y, lo que es aún más indecente, de convertirla en negocio, de lucrarse con el dolor ajeno. ¡Qué triste que no haya también campañas de famosos y de médicos para acabar con este dolor, con esta tragedia!
Algún día los abortos serán cosa del pasado. Lo que queremos es que vivan. Queremos que viva el hijo y pueda llegar a nacer y queremos que viva la madre, que no se vea obligada a abortar, y a enterrar su corazón en vida. Queremos que la sociedad, igual que ha hecho con los accidentes de tráfico y con tantas otras causas urgentes e importantes, se conciencie de que no hay derecho a quitar la vida a un ser humano inocente e indefenso y que vale la pena dedicar todos los esfuerzos posibles, materiales y personales, para ayudar a la mujer embarazada en dificultades a llevar su embarazo a término: ¿puede haber causa más humana que la defensa de la vida? Todos podemos, y debemos, hacer algo. Como dice el Talmud de Jerusalem (4, 22): “quien salva una vida es como si salvara a la Humanidad entera”.
Los gobiernos de la etapa que acabamos de superar se han caracterizado, entre otras cosas, por su mendacidad, su hipocresía y sus distintas varas de medir en función de intereses y prejuicios ideológicos. ¡Amarga ironía que los que han abierto la puerta al aborto libre en España hablen ahora de “respetar la vida”! Queremos que se respete la vida, toda la vida y la vida de todos, y eso excluye tanto la pena de muerte, como la violencia machista, la eutanasia, el terrorismo, la tortura y el aborto.
Queremos gritar un gran sí a la vida, sí a la maternidad, si a la ayuda a la mujer en dificultades. Se lo dijimos a Zapatero, con millones de personas en las calles, y se lo vamos a decir a Rajoy. No puede el Partido Popular alegar ignorancia después del brillante recurso que interpuso ante el Tribunal Constitucional y del magnífico trabajo que sus diputados, de manera especial la actual Vicepresidenta del Gobierno con un excelente voto particular, realizaron en la Subcomisión Parlamentaria que creó el anterior Gobierno para justificar su terrible proyecto.
Señor Rajoy: millones de ciudadanos le urgimos a que derogue la actual regulación del aborto. Queremos trabajar para que en España no haya ni un solo aborto, que es siempre un fracaso social y personal. Hay que ayudar a las madres en dificultades. Queremos que vivan ellas y sus hijos. Tenemos el deber de ayudarlas. Más de cien mil vidas humanas cada año dependen de las decisiones que su Gobierno adopte. Es una gran responsabilidad, ciertamente, pero no creo que haya tarea más hermosa para un gobernante que proteger la vida, todas las vidas. Hay mucho que hacer en economía, pero ¿de qué servirá lograr mantener el estado del bienestar si no somos capaces de defender la vida de los más inocentes e indefensos? El aborto será, seguro, cosa del pasado, pero de ustedes depende que sea ahora, salvando miles de vidas, o dentro de unos años, dejando crecer el dolor y la muerte.
- Artículo remitido a HO por el propio autor, tras haber sido publicado en Análisis Digital el 5 de enero de 2012:
http://www.analisisdigital.org/2012/01/05/algun-dia-los-abortos-seran-cosa-del-pasado/



Algún día las religiones serán cosa del pasado.
El aborto no es una cuestión religiosa, sino de derechos humanos. El derecho a vivir es el primero de ellos.
La DERECHA politica de España debe mostrar contundencia para hacer STOP a la basura financiada, a la financiación del ABORTO : vergüenza histórica y expresión del desarme intelectual / moral de la España contemporánea .
Comprendo que hoy a cualquier político de Derechas le resulte más cómodo dar caña a la izquierda en cuestiones de economía sensu strictu, o de protección de la unidad de la nación española . Sin duda, son éstos problemas graves y objetivos que sufre España y que el Gobierno de M. Rajoy deberá afrontar con decisióbn y sin complejos . Pero con todo lo graves que sean nunca deben servir de coartada para eludir el problema elemental del ABORTO- ataque directo a la vida humana indefensa y principal motivo de descohesión en el tejido social de España , de amargura en la mujer y de falta de credibilidad de la ciudadanía española en su clase política .
Tengan por seguro todos los parlamentarios españoles que predicarán en desierto sobre los Derechos Humanos , la Violencia de género , la igualdad etc, etc …si el pueblo nota que son incapaces de proteger el Primer Derecho Humano – el Derecho a Vivir del ser humano inocente e indefenso, naciente o terminal – .
Porque el pueblo español quizás ahora mismo aloja penosas ignorancias pero no es tan tonto como para dejar de advertir que aquella predicación política sería hipócrita a más de cobarde. Y por lo tanto, ineficaz. /
Muy bien contestado al hereje guasón, María: todavía hay pedrusquitos que no se enteran de qué va ésto. Matar está mal, se sea o no creyente, y abortar es matar, luego abortar está mal. Tiene guasa eso de “es que es un embarazo no deseado”… ¿Y qué le importa a la criatura? ¿Es que, como ninguno elegimos a los padres, si son padres no deseados nos los podemos quitar de enmedio? Y ésto no lo digo yo, ésto lo dijo Gustavo Bueno, filósofo ateo y materialista.
Pero aún hay más:
“A finales de los años 60, el movimiento pro-elección hizo una decisión estratégica y deliberada: trivializar el debate del aborto, calificando todos los argumentos pro-vida como meros dogmas católicos. Esto hizo fácil pasar por alto el hecho científico, embriológico, innegable e inconveniente, de que la vida humana empieza con la concepción”.- Del blog ateo “Raving Atheist”.
“En la base de todos los derechos está el derecho a vivir. Es ridículo y absurdo sugerir que el aborto es una solución al hambre, para controlar el crecimiento de la población”.- Lenin Raghavarshi, ateo y activista del Partido Comunista de la India.
“El artículo 3 de la Declaración Universal contempla que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona“. La ciencia, con algunos de sus descubrimientos más significativos en el ámbito genético posteriores a la Declaración, documenta de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión, un patrimonio único e irrepetible, a partir de su primera etapa de desarrollo”.- Giuliano Ferrara, periodista de formación comunista y “ateo devoto”.
“Yo creía que el aborto era algo antediluviano y tercermundista, que en este siglo íbamos a superar. El susto es ver que no es excepción, sino norma. Me espanta” Olvido Gara “Alaska”
¿Y todavía hay quien cree que hay que mear agua bendita para oponerse a una injusticia como el aborto? Ojalá nuestra sociedad entre en razón alguna vez y, como dice D. Vicente, esa burrada sea algún día cosa del pasado.