El PNV, el aborto y la Universidad de Deusto

Miro en la web del Congreso (www.congreso.es) la reseñas de cada diputado del PNV (todos ellos, los seis, votarán a favor de una ley inicua contra la vida y el derecho de los padres a educar a sus hijos) y miro entristecido porque varios de ellos son profesores en la Universidad de la Iglesia de Deusto, propiedad de la Compañía de Jesús. Alguno incluso me dio clases de derecho laboral (recuerdo sus defensas del débil, el trabajador).

El actual Rector de esta Universidad de la Iglesia afirmaba, el 12 de diciembre de 2.006, en el ciclo de conferencias “Forum Deusto” que una de las dimensiones del trabajo de la Universidad de Deusto es: “…PROMOVER UNA CULTURA DE LA VIDA frente a una cultura de la muerte que fomenta el aborto, el suicidio, y la eutanasia; la guerra, el terrorismo, la violencia y la pena de muerte como métodos para resolver conflictos.”

El servicio de la Universidad a la Verdad y a la Iglesia exige coherencia y en el caso de Deusto esta coherencia pasa por la reprobación de esos diputados y la expulsión del claustro de profesores, hasta que no hagan una rectificación pública de su error y de su actuación contraria a las enseñanzas de la Iglesia. Ignacio de Loyola es seguro que no dejaría que la Universidad de Deusto escandalizara con una actitud permisiva y omisiva, a la vez, la conciencia de sus alumnos.

Non serviam

El miércoles pasado nos desayunábamos con una carta en los periódicos firmada por 80 jerarcas de la diócesis guipuzcoana, donde se rebelaban contra el nombramiento de Monseñor Munilla como obispo de San Sebastián. Nada nuevo bajo el sol. Los seres humanos somos iguales en todas las épocas,  y cuando nos ciegan las pasiones y vivimos ensimismados dentro de nuestra burbuja, perdemos el norte y somos capaces de hacer los mayores disparates.

Porque disparate mayúsculo me parece lo que han hecho estos sacerdotes  y, más aún, los argumentos que han dado para su non serviam. Casi me da risa si no fuera por el cisma doctrinal y de autoridad que reflejan sus palabras. Uno de los argumentos es de Xabier Andonegui -pobre incauto- director del Instituto de Ciencias Religiosas Pío XII, centro de la diócesis donde se forma a los catequistas y de donde se nutre el supuesto magisterio diocesano. Este sacerdote  “advierte” al nuevo Obispo que “no estamos cerrados a colaborar, lo haremos si se aviene a colaborar con nosotros, a dialogar, pero no si viene a imponer”.  Estupendo Don Xabier, para qué comentar sus palabras, usted lo dice todo.

Pero Don Xabier sigue “largando carrete”.  Hablando de los manuales de catequesis que utilizaba Munilla cuando era párroco del Salvador en Zumárraga, le reprocha…  “Y, en la catequesis, en contra del estilo conjunto del País Vasco con material común y trabajo con las familias, él cogía el catecismo de la iglesia, legítimamente, e implantaba eso en contra de la línea de la diócesis“. ¡Toma castaña! Cuando leí esto comprendí que  no tenían remedio y  que,  por mucho escándalo que nos produjera el que ochenta párrocos se hubieran rebelado contra el nombramiento,  había que dejarles hablar y explayarse, porque cuanto más hablan,  peor lo ponen.

Debemos, pues,  dejar que los rebeldes sigan explicándonos las razones por las que no quieren a Monseñor  Munilla. No perdamos la paz  y sigamos dando la bienvenida al nuevo obispo. Hay mucho pueblo fiel  que está feliz con su llegada. Y será el pueblo quien aúpe al nuevo obispo. La gerontocracia de la diócesis está sumida en ese marasmo al que te lleva el dejar de adorar al Dios verdadero y sustituirlo por becerros de oro.

P.D. Quiero agradecer a mi amigo, Juan María López Osa, el intercambio de correos que hemos tenido estos días. La entrada de hoy es un extracto de sus reflexiones. Gracias, Juanma.

Uriarte habla sobre el aborto


Monseñor Uriarte, en sus últimos días como administrador de la diócesis de San Sebastián, ha hablado sobre el aborto de forma rotunda.

En la misa  con motivo de la celebración de la Inmaculada Concepción,  hace un alegato del derecho a la vida del no nacido, diciendo que no es un apéndice del cuerpo de la madre sino un ser humano dependiente pero diferente a ella. Don Juan María Uriarte dijo también que en la votación sobre la nueva ley del aborto, la libertad de conciencia prevalece sobre las instrucciones del partido al que esté adscrito el parlamentario en cuestión.  Mensaje clarito a todos aquellos que se han escudado en la disciplina del partido para votar en contra de su conciencia.

Estas son sus palabras:  “Cada parlamentario tiene el derecho y deber de seguir su propia conciencia por encima de las consignas de los grupos políticos a los que pertencen”.  Mensaje claro a los peneuvistas, entre otros.

Que cada palo aguante su vela.

Ongi etorri, Monseñor Munilla

Llegó el momento del relevo en la Diócesis de San Sebastián. Monseñor Uriarte se jubila y el Papa nos manda un nuevo prelado, Don José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de Palencia.

Monseñor Munilla es donostiarra, ha estudidado en Mundaiz, el colegio de los corazonistas. Estudió buena parte de su carrera sacerdotal en Toledo en el Seminario de Don Marcelo, sacerdote santo que sufrió persecución por decir la verdad de las cosas. Monseñor Munilla terminó su carrera sacerdotal en Donosti,  quería ser pastor de esta diócesis y Monseñor Setién le puso como condición para volver,  que terminara sus estudios aquí.

A Don José Ignacio lo conocí en Zumarraga,  en la recién estrenada iglesia de El Salvador. Preciosa iglesia, precioso sagrario, también le gusta a Monseñor.

José Ignacio Munilla es un sacerdote cercano, pegado al suelo, a la vida diaria de los laicos, con la espiritualidad de los místicos, libre, muy libre. Sencillo, poco dado a palabras ampulosas que o no dicen nada  o no las entiende apenas nadie. Es directo, dice las cosas con caridad, tiene las espaldas anchas, no se come el coco. La gente que le conoce, le quiere. A los fieles, sus palabras nos acercan a Dios.

Monseñor, bienvenido a su tierra. Aquí estamos, su rebaño, esperando la llegada del pastor. Que el Corazón de Jesús le guarde.

Peligro para los niños

 

(Artículo de Carmen Gurruchaga en La Razón)

 

Los niños que, impávidos, asisten al espectáculo, asumirán con normalidad esa entrega «voluntaria» de dinero destinado a los «pobres» presos de la banda

Peligro para los niños

 

14 Diciembre 08 – Carmen GURRUCHAGA. El Olentzero es un personaje de la mitología vasca, representado por un carbonero barbudo, barrigudo y bebedor, históricamente ubicado en la celebración del solsticio de invierno. Es el encargado de traer los regalos el día de Navidad a los hogares vascos que participan de esta tradición, arraigada en las montañas de Navarra y Guipúzcoa y en algunas zonas de Álava. Desaparecida durante algún tiempo, recuperó su protagonismo en las últimas décadas del siglo XX y actualmente está considerado como parte ineludible de las navidades en todos los territorios de cultura vasca. El cristianismo adaptó la costumbre y convirtió al carbonero en el anunciador de la noticia del nacimiento de Jesús. De suerte que los niños que residen en estas comunidades del norte de España reciben regalos de Papá Noel, Olentzero o Reyes Magos, dependiendo de la ideología familiar en la que estén integrados. Pero existen muchas familias que dan regalos con cada uno de los personajes porque los padres son del Olentzero, los abuelos paternos o padrinos de Papá Noel y los maternos de los Reyes Magos. Porque mal que les pese a los talibanes euskaldunes, la sociedad vasca es mestiza y plural.

 

Hasta aquí todo sería normal si no fuera por la perversión a la que está sometida la celebración del Olentzero. Y lo dice alguien que entrega los regalos con el carbonero gordo. La tarde de Nochebuena, las calles están llenas de niños, ansiosos de que llegue la madrugada, para que su repartidor de obsequios los deje en el interior de sus casas. Pues bien, justo esa tarde, cientos de olentzeros populares, acompañados de grupos de personas vinculadas a la izquierda abertzale, recorren distintas localidades de la geografía vasconavarra, entonando las canciones típicas, pero¿ pidiendo dinero para los presos de ETA por los comercios y bares que encuentran a su paso. También los viandantes que inocentemente se paran a escuchar la música, y los vecinos de los pisos de los portales en los que se detienen a actuar, deben contribuir a un fin con el que en muchos casos no estarán de acuerdo. Pero los niños que, impávidos, asisten al espectáculo, asumirán con normalidad esa entrega «voluntaria» de dinero destinado a los «pobres» presos de la banda. Aún peor ha sido que el Ayuntamiento guipuzcoano de Usurbil, gobernado por ANV, haya cedido el frontón municipal, a la misma hora, a cien ex presos de ETA, que deseaban poner a caldo la política penitenciaria del Gobierno, y a unos niños que celebraban la Feria del Juguete. Así, los ¿ex etarras? o etarras excarcelados hablaban de la opresión del Gobierno español contra el pueblo vasco o del deseo de aniquilar a los presos vascos, mientras los niños contemplaban la exposición de juguetes para decidir cuál de ellos pedirían al Olentzero.

 

De esta forma, subliminalmente, los infantes interiorizan todas las maldades perpetradas por «Madrid» para anular las «legítimas» ansias soberanistas e independentistas del pueblo vasco. Si nadie impide estas demostraciones de poder por parte del brazo político de la banda, ésta no tendrá dificultad para conseguir cachorros con los que sustituir a los que son detenidos por las Fuerzas de Seguridad a ambos lados de la frontera.

Los txikiteros

Luis del Olmo Alonso, conocido popularmente como “Olmo”, es un periodista y humorista gráfico bilbaíno que colabora habitualmente en el diario “El Correo”: publica las tiras cómicas de “Don Celes” y tiene una sección llamada “De cuando en cuando”. Uno de sus artículos me ha parecido simpático y es por ello que lo cuelgo aquí:

DE CUANDO EN CUANDO

Los txikiteros

OLMO

 

Por circunstancias diversas no pude asistir este año a la fiesta anual de los txikiteros para cantar a la Virgen de Begoña esa salve que llega directa hasta su altar, porque se canta precisamente en el único lugar del Casco Viejo desde el cual se divisa la gran espadaña del santuario.

 

Pero aunque no pude asistir a la fiesta, quiero sin embargo hacerme eco de su detalle más simpático, yo diría incluso que entrañable. Un detalle que los txikiteros «celebran» día a día, los 365 días del año. Me refiero a la hucha que tienen instalada en la esquina de la calle de la Pelota con la de Santa María.

 

La hucha ha sido bellamente restaurada y la pueden ver ustedes adosada al muro, y presidida por una bella imagen de la Virgen de Begoña. Yo les invito a ir a verla y cuando la vean no dejen de rezar una salva a la ‘Amatxu’ de Begoña, y de paso dejan en la hucha alguna monedita. Aunque no sea mucho, sirve para algo muy bonito. Se lo explico.

 

Dice el refrán que un grano no hace granero pero ayuda al compañero, una verdad como un templo de grande. Este refrán se hace realidad permanente en esta hucha de los txikiteros, porque una monedita tras otra, día tras día, este año a la hora de hacer balance se encontraron con que había casi un millón de pesetas. Exactamente 5.612 euros.

 

La hucha nació con el simpático objetivo de ayudar a los niños huérfanos acogidos en el llamado ‘asilo de La Casilla’, pero al desaparecer esta institución absorbida por el buen funcionamiento de nuestros servicios sociales, las cantidades recaudadas ahora cada año, van a parar a otros huérfanos a través de las obras de Ayuda en acción y Aventura solidaria.

 

Y así, día tras día y año tras año, depositando en la hucha la calderilla sobrante de sus rondas cotidianas, los txikiteros recuerdan a la Virgen de Begoña y ayudan al prójimo, que falta hace. Y hasta el año que viene, amigos, en que se repetirá una de nuestras más simpáticas tradiciones populares. Espero poder asistir a ella Deo volente.

El infierno vasco

El viernes día 7 de noviembre se estrenó en algunos cines la película “El infierno vasco” del cineasta Iñaki Arteta. Como se dice en propia web de este estremecedor documental (www.elinfiernovasco.com), 

 

Huyendo del asesinato, la extorsión, el aislamiento social o de las imposiciones lingüísticas, decenas de miles de familias vascas no nacionalistas han abandonado el País Vasco en los últimos treinta años. 

 

Rodado entre 2005 y 2008, “El infierno vasco” es un recorrido por las experiencias de un buen número de ciudadanos vascos que optaron por el éxodo a lugares más seguros y con mejores condiciones democráticas.   

 

“El infierno vasco” es un documental de 105 minutos dirigido por Iñaki Arteta cuyo montaje definitivo se ha concluido este mes de marzo.  

 

La película la podéis ver en:  

 

Madrid

Cine Paz

 

Barcelona

Cine Alexandra 

 

Bilbao

Multicines 

 

Vitoria

Cine Florida 

 

Valladolid

Cine Casablanca 

 

Albacete

Cine Candilejas 

 

Gerona

Cine Albéniz 

 

Santander

Cine Los Ángeles

 

Pamplona

Cine Olite 

 

El lector avispado se habrá dado cuenta que no aparece San Sebastián. En un principio la película también se iba a estrenar en esta ciudad, pero parece ser que el miedo y la cobardía han podido más. 

 

 

Sabino Arana estaría orgulloso

Si el fundador del PNV levantara la cabeza felicitaría a ETA y al nacionalismo vasco por haber conseguido asimilar a un partido político que hasta hace unos años era no nacionalista (PSOE) y ahora al PP. Ya nada es como antes, tenemos a Antonio Basagoiti en el periódico Deia echando pestes contra Jaime Mayor Oreja. Regina Otaola no sabe muy bien que hacer, si seguir los pasos de María San Gil o quedarse en Lizarza y esperar a que escampe. Si es que escampa alguna vez.

Para más inri, resulta que un movimiento cívico como es el Foro Ermua, abanderado en la lucha contra el nacionalismo de persecución y contra el terrorismo, se desgarra en luchas internas entre su presidente, Iñaki Ezkerra y un sector crítico, encabezado por Inma Castilla de Cortázar. 

 

E Ibarretxe mientras tanto preparando las papeletas de su referéndum. ¿Veremos convertidos a los batzokis (sedes sociales del PNV) en sedes electorales?.

 

¿Sedación terminal o eutanasia?

Soledad del anciano

El ministro de Sanidad del gobierno de España habla de las sedaciones a enfermos terminales como si acabara de descubrirlas. Este tipo de sedaciones es una de las funciones de los cuidados paliativos en los hospitales y lo que busca no es matar al enfermo sino evitar el dolor.

Otra cosa es utilizar la sedación para -sencillamente- matar al anciano enfermo que entra en Urgencias de un hospital, y como la afección que presenta es grave o muy grave y no va a tener muchas posibilidades de sobrevivir ni tampoco se sabe en qué condiciones sobreviviría, los médicos deciden u ofrecen a la familia, la sedación terminal. Es decir, la muerte rápida e indolora, sin más tratamiento.

En el País Vasco, este tipo de sedaciones terminales están a la orden del día. Si un paciente anciano entra en un hospital de Osakidetza y lo ven muy mal, los facultativos preguntan a la familia si quieren que lo seden para que “no sufra”… Y muchas familias dicen que sí, que lo seden, y luego te cuentan que en pocas horas murió tranquilo y sin dolores.

Una persona que conozco bien, vivió en su familia la misma experiencia. Su madre entró en el Hospital de Osakidetza de referencia en la provincia, con una neumonía doble que avanzaba al galope y con riesgo de una septcemia por el paso de la infección a la sangre. Tras un tratamiento de choque en Urgencias la enfermedad se estabilizó y la enferma pasó a planta. A las 24 horas del tratamiento la situación empeoró, la respiración era cada vez más agitada incluso con máscara de oxígeno, prueba de que los pulmones estaban dejando de funcionar invadidos por la infección, y los facultativos ofrecieron a la familia trasladar a la enferma a una habitación individual y como todo tratamiento, “sedarla para que no sufriera”. La otra opción, pero que la familia debería dar consentimiento por escrito, era ingresarla en la UVI, intubarla, enchufarla a un respirador y ver si el antibiótico vencía la infección, y los pulmones volvían a funcionar.

La familia estaba desolada ante la situación. Se preguntaban cómo era posible que la decisión fuera de ellos y no del experto, y respondieron a los médicos: “Queremos que hagan lo que sea mejor para nuestra madre”. Los facultativos respondieron que con la edad que tenía, 82 años, estadísticamente pocos enfermos salían con vida de la UVI , en cambio, con la sedación moriría sin sufrir.

Los hijos decidieron ingresar a su madre en la UVI, siempre había tiempo para sacarla si se confirmaba que el tratamAnciano alegreiento antibiótico no vencía a la enfermedad y no mejoraba. Tras cuatro días sin cambios en su estado, la madre empezó a mejorar, a respirar progresivamente por sí misma… Los médicos fueron retirando poco a poco el respirador y reduciendo la sedación en la que estaba. ¡¡Y superó la neumonía doble!!

Hoy, la madre está mejor que antes de enfermar y con más ganas de vivir que nunca. Sale de casa, entra, acude a sus cursos de pintura, toma el café con sus amistades, cuida de sus nietos…

Da escalofríos pensar qué diferente sería la vida de esta familia si los hijos hubieran optado por la sedación y la muerte sin dolor en una habitación individual del sistema sanitario público vasco…

“Calles de la vergüenza”, homenaje impune a ETA

  • Además del sufrimiento causado por Eta durante 40 años, las víctimas del terrorismo tienen que soportar la existencia de calles en el País Vasco y en Navarra dedicadas a etarras. Argala, que cometió siete asesinatos, o Txabi Etxebarrieta, que mató a la primera víctima de Eta, son algunos de los “homenajeados”. La Asociación Dignidad y Justicia ha presentado ante la Audiencia Nacional varias querellas. De momento, se ha encontrado con decisiones opuestas de los magistrados: unos ordenan el archivo de la causa y otros, la retirada de las placas por enaltecer el terrorismo. Este miércoles, la AN deliberará sobre la unificación de criterios del callejero etarra.<(Fotografías: Daniel Portero, autor de “La Trama Civil de ETA”, editorial Arcopress)
  • Placas

Blanca de Ugarte (27-06-2008) EL IMPARCIAL. Pasear por algunos pueblos del País Vasco y Navarra sorprende por la cantidad de “goras” a Eta en las paredes, por la ausencia de la enseña nacional en los ayuntamientos, por las pancartas a favor de la independencia colgadas en las fachadas de sus edificios más emblemáticos o por la pegada de carteles con el anagrama de Eta y las fotos de los terroristas que consideran “presos políticos”. Pero hay más. Uno de los hechos más ofensivos para las víctimas del terrorismo es la presencia de calles, plazas y monolitos dedicados a algunos de los asesinos de sus familiares.

Una de las localidades más representativas de este tipo de infamias es Echarri Aranaz, un pueblo navarro que, a su entrada, en “señal de bienvenida”, exhibe un mural con los retratos de los etarras “Josu”, “Axio” y “Pello”, la serpiente de Eta y la palabra “triunfarán” en euskera. El homenaje a estos terroristas no es comparable con el monolito en honor a Mikel Arregui, miembro de Batasuna condenado por pertencia a Eta, situado en el centro de la plaza que también lleva su nombre. Echarri Aranaz cuenta además con una plaza del “gudari” (los proetarras llaman “soldados” a sus “héroes”) que, para hacer más daño si cabe a las víctimas, está situada a 30 metros de la vivienda de Jesús Ulayar, el ex alcalde del pueblo, asesinado en 1979. En la fachada de su casa han escrito, además de los tradicionales “goras” a Eta, una frase: “Españoles conquistadores fuera”.

Etxarri Aranaz

Muchos de los pueblos que contienen en su callejero nombres como el de Joseba Arregui, que atentó en 1987 contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, o el de “Argala”, que formó parte del comando que atentó en 1973 contra el presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco, están gobernados por partidos democráticos, la mayoría de ellos por el PNV. Para acabar con lo que ve como una muestra de humillación a las víctimas, la Asociación Dignidad y Justicia (DyJ) ha presentado varias querellas contra los alcaldes de estas localidades por no retirar las placas que homenajean a los asesinos. Sin embargo, en las últimas semanas, DyJ se ha topado con resoluciones opuestas dictadas por diferentes jueces de la Audiencia Nacional.

Mural etarra

Por una parte, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal, presidida por la juez Teresa Palacios, confirmó el pasado 26 de mayo el auto de archivo de la querella presentada contra el alcalde de Amorebieta (Vizcaya), David Latxaga (PNV), por la existencia en la localidad que rige de una calle dedicada a Juan Paredes, alias “Txiki”, y a Ángel Otaegui y otra en honor a los “gudari”. El juez ponente, Ismael Moreno, había previamente desestimado la querella al considerar que el regidor no cometió “ningún tipo de manifestación o acción encaminada a enaltecer y/o justificar el terrorismo y/o humillar a las víctimas”.

Dos semanas antes, el 14 de mayo, el presidente de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal, Alfonso Guevara, ordenó al juez Santiago Pedraz reabrir la causa que anteriormente había rechazado contra el regidor de Arrigorriaga (Vizcaya), Alberto Ruiz de Azua (PNV), por mantener una plaza del municipio dedicada al etarra José Miguel Beñará, alias “Argala”. En la resolución que adoptó Pedraz, éste consideró que el nombre de la plaza fue aprobado hace ya varios años y que ello no supone que el alcalde del municipio haya tenido un comportamiento delictivo. Además, el juez propuso a Dignidad y Justicia llevar la causa por vía administrativa y no por la penal. Sin embargo, Guevara respondió a Pedraz que la cuestión de la competencia -administrativa o jurisdiccional— no debe plantearse para ordenar la eliminación de la placa porque ésta tiene como finalidad la de enaltecer a la persona a la que se le dedica, “ensalzarla u homenajearla, no la de menospreciarla”. El pasado 25 de junio, comenzó el interrogatorio por orden de Pedraz al alcalde de la localidad.

A pesar recibir esta orden de Guevara, Pedraz archivó el 5 de junio otra querella de este tipo que le llegó a sus manos. Se trata de la interpuesta contra el regidor de Lejona (Vizcaya), Eneko Arruabarrena (PNV), que alberga en su localidad dos avenidas dedicadas a etarras: la avenida Txabi eta Joseba Etxbarrieta y la avenida “Txikia”. Esta vez el magistrado considera que ninguna resolución judicial acredita la militancia etarra de los homenajeados.Al día siguiente de la segunda renuncia de Pedraz, otro de sus compañeros de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu archivó otra querella de DyJ, ésta en contra del alcalde de Etxebarri (Vizcaya), Pedro Lobato (del grupo independiente La Voz del Pueblo) por mantener una plaza dedicada también a los fusilados “Txiki” y Otaegui. Andreu considera, al igual que Pedraz, que esta investigación no corresponde a la vía de lo Penal.

Las decisiones de Andreu y Pedraz contrastan con las de Fernando Grande-Marlaska que mantiene una línea más parecida a la del presidente de la Sala Tercera. Tras interrogar a la alcaldesa de la localidad guipuzcoana de Hernani, Marian Beitilarrangoitia (ANV), el pasado 2 de junio, Marlaska dictó la eliminación de un monolito y de una placa con el nombre de José Ariztimuño, alias “Pana”, colocados en un parque infantil. Marlaska señaló que es “indiscutible que supone necesariamente un acto de reconocimiento personal y, como tal, de validar el uso de la violencia para la consecución de fines supuestamente políticos”. Ante estas discrepancias jurídicas entre los distintos jueces de la Audiencia Nacional y a la espera de que se sepa qué pasa con el resto de las querellas similares presentadas por Dignidad y Justicia contra los regidores de Durango, Cizúrquil, Tolosa y Echabarri-Arranz, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional se ha visto obligada a tratar el asunto aunque ha decidido que unificará criterios sólo cuando se produzcan dos resoluciones contradictorias sobre casos “exactamente iguales” y una tercera esté pendiente de resolver, algo que, según explicaron fuentes jurídicas, aún no se ha producido.