Celebración

Veo los números de HO y de Citizen Go. Propongo a Nacho Arsuaga que tengamos una celebración cuando lleguemos al medio millón y a los dos millones respectivamente.

La capilla y la Iglesia coreana

 La Iglesia coreana es extraordinariamente pujante, con cerca de 90.000 conversiones anuales. Esperemos que las autoridades universitarias sean más generosas en los espacios para capillas que los de la Complutense. En caso contrario no van a caber todos.

¿Qué haremos con la capilla?

Chapeau para los estudiantes que en pleno verano han sido capaces de reparar el desaire al Dios que tanto nos quiere, acompañándole día y noche. Me parece claro que quede la situación como sea, esta capilla no puede ser una capilla más, sino que debe convertirse en punto de referencia, incluso de peregrinaciones para demostrarle al Señor que sigue contando con muchos amigos. Me atrevo a pedir que entre todos hagamos de esa capilla, grande o pequeña, la más bonita de Madrid. Incluso que se haga una colecta entre universitarios para conseguir este fin.

ABRIR LA CAPILLA

Ante el intento de limitar la libertad religiosa en la complutense cerrando la capilla de Geografía e Historia debemos dar a conocer esta postura dictatorial en ámbitos internacionales. Me parece que se debe dar a conocer al mundo entero la deficiencia democrática que padecemos.

Gran lección

De ejemplar se puede calificar la actitud del presidente Ecuador, el socialista Rafael Correa, que puede ser una lección para los socialistas de nuestro país y sobre todo para el PP español que se debate en una actitud timorata en este tema y sin ni siquiera cumplir sus promesas electorales. El siguiente texto sobre este tema  es un extracto de Aceprensa.

«Un nuevo Código Penal debaten los parlamentarios ecuatorianos por estos días, cuando examinan 44 iniciativas de modificación al texto vigente, un cuerpo de normas de principios del siglo XX que se ha quedado obsoleto.

« La noticia más sonada de esta puesta al día ha sido el choque frontal entre los partidarios de introducir la posibilidad del aborto sin restricciones y el presidente socialista Rafael Correa. El mandatario, quien se declara humanista, católico y de izquierda, ha advertido a los miembros de su fuerza política, el movimiento Alianza País, que renunciará si persisten en sacar adelante la legalización del aborto, la cual en ningún modo él accederá a firmar. De “traidores” ha llegado a calificar a quienes se atrevan a presentarle un papel con semejante idea.»

Nuestra respuesta a los mártires de hoy

Ante tantos asesinatos a cristianos en nuestros días podemos concluir que los mártires de los dos últimos siglos  superan sensiblemente a los de la época de las catacumbas. Entonces, la sangre de los mártires fue semilla de cristianos… Las preguntas y reflexiones  del millón pueden ser: ¿No debe haber un resurgimiento de la fe análoga a la que se produjo entonces? ¿No debemos ser conscientes de lo que debemos a esas personas, que nos dan en pleno siglo XX un ejemplo increíble? ¿No debemos los cristianos seguir al Papa Francisco cuando nos pide que salgamos a las calles y a los foros para hablar sin miedo de nuestras creencias y que no nos quedemos en las parroquias un excesivo tiempo para hacer el trabajo que muchas veces corresponde a los sacerdotes? ¿No nos debemos jugar el tipo hablando de la increíble maravilla de nuestra fe? ¿No se nos pedirá cuenta de nuestra apatía en la defensa de la fe que conlleva la lucha por la  la vida, la familia y la enseñanza auténtica y no manipulada?

 

Merkel y la Democracia Cristiana

Ante el triunfo de Merkel, probablemente bien ganado, se me viene a la cabeza la siguiente reflexión. ¿Es justo el apellido de Cristiana? ¿Puede usar este adjetivo un partido que no lucha por la abolición del aborto en su país?

Los hijos: ¿carga o ayuda?

Cuando estamos viendo la importancia de que el índice de natalidad crezca en la sociedad y en particular en nuestra querida España, vienen muy a propósito las palabras de Rafael Pich, padre de muchos hijos, quien afirmó desde su experiencia: “Hay matrimonios que cuentan: un hijo = una carga, dos hijos igual a doble carga, tres hijos, el triple, … Si no se educan bien, pueden tener razón; pero, si les enseñas desde pequeños que estamos en este mundo para trabajar y que han de ayudar a sus padres en la mesa, la cama, la ropa sucia,… descubren vitalmente la maravilla del trabajo y entonces 1 hijo = 1 ayuda, 2 hijos = 2 ayudas, 3 hijos = 3 ayudas …”

La «Emperatriz de Corazones»

Me ha dejado estupefacto leer la siguiente frase:

“No te puedes ni imaginar lo desesperante que es el llegar a casa una tarde y darte cuenta de que tienes todo lo que se puede desear y no eres feliz”. 

Esta desgarradora frase es de Tamara Falcó, la famosa hija de Isabel Preysler, la «Emperatriz de Corazones», quien relata cómo encontró a Dios tras una existencia viviendo de espaldas a Él en su peregrinación a Medjugorje en agosto de 2012.

 

Puedes ver más detalles en  “Estamos de vuelta” (LibrosLibres)

 

 

Continuación y final de la historia de ¿Por qué sólo se legisla el matrimonio auténtico?

 

 

(…) Cambiar el matrimonio perjudica a los niños porque les priva de su necesidad de pertenecer a un hombre y a una mujer. Palak necesitaba a su madre y a su padre juntos: no necesitaba sustituir a un padre por otra madre. Redefinir el matrimonio para incluir la opción de un solo sexo favorece la aparición de familias que privarán a los niños de la diversidad que aportan un hombre y una mujer. El matrimonio entre personas del mismo sexo crea desigualdad: los adoptados por esas parejas se quedarán sin la oportunidad de relacionarse con un padre y una madre. Por eso, el matrimonio tradicional respeta mejor la diversidad.

El gobierno tiene un interés legítimo en proteger la diversidad que ofrece el matrimonio. (…) Los hombres y las mujeres casados forman una infraestructura social de vida pública que ofrece refugio a los niños. La sociedad necesita infraestructuras tales como puertos y carreteras; por eso, el gobierno las financia. El gobierno no construye carreteras privadas hasta la puerta de nuestras casas como tampoco se ocupa de promover nuestras amistades o nuestros romances. Esas relaciones son privadas y el gobierno no se inmiscuye. Sin embargo, al gobierno sí le interesa apoyar a las mujeres y a los hombres casados porque su matrimonio es un bien público que presta un servicio único al futuro de la sociedad: procrear y educar a los hijos.

THE END

 

Si quieres ver el artículo completo lee a continiuación

El matrimonio que defiende a los hijos

Al cambiar la ley del matrimonio, se priva a los niños del derecho a una relación con una madre y un padre. Nathan Hitchen lo ilustra con una historia ficticia, a modo de ejemplo de cómo presentar unas ideas.

Durante la infancia, mi madre y mi padre me hicieron un regalo. Lo descubrí cuando se divorciaron los padres de mi mejor amigo, Palak. A los 10 años comprobé cómo cambiaba nuestro futuro: los dos vivíamos en la misma calle, pero emprendimos rumbos diferentes. Mi madre y mi padre tenían los problemas normales que generan el estrés y las dificultades económicas. Pero su compromiso de permanecer juntos me proporcionó un hogar –un puerto seguro–, del que me podía ir y al que siempre podía volver.

La gran diferencia es que Palak perdió ese puerto. Aunque me dijo que había sentido alivio cuando se divorciaron sus padres, vi cómo experimentaba enfado, resentimiento y soledad cada vez que llegaba alguno de esos momentos en que las familias se suelen reunir: Navidad, Acción de Gracias, el día de la graduación… Mientras los científicos sociales lo apabullarían con estadísticas que muestran cómo la inestabilidad familiar prepara para el fracaso, para mí, Palak es el nombre y el rostro de un problema contra el que lucho: el derrumbamiento de la cultura del matrimonio.

 

Si te interesa puedes ver los artículos anteriores A CONTINUACIÓN

 

 

 

¿Por qué sólo se legisla el matrimonio auténtico?

Entresaco este texto de Aceprensa, basado en el libro You’ve Been Framed de Nathan Hitchen y Brian Brown. Me parece un buen argumento. Otro día traeré otro texto de este libro.

El gobierno tiene un interés legítimo en proteger la diversidad que ofrece el matrimonio. (…) Los hombres y las mujeres casados forman una infraestructura social de vida pública que ofrece refugio a los niños. La sociedad necesita infraestructuras tales como puertos y carreteras; por eso, el gobierno las financia. El gobierno no construye carreteras privadas hasta la puerta de nuestras casas como tampoco se ocupa de promover nuestras amistades o nuestros romances. Esas relaciones son privadas y el gobierno no se inmiscuye. Sin embargo, al gobierno sí le interesa apoyar a las mujeres y a los hombres casados porque su matrimonio es un bien público que presta un servicio único al futuro de la sociedad: procrear y educar a los hijos.

 

¿De qué manera se puede dar la vuelta a un debate?

En el post anterior se veía ¿Por qué sólo se legisla el matrimonio auténtico? Veamos ahora ¿De qué manera se puede dar la vuelta a un debate que lleva tiempo estancado en un punto muerto?

La narrativa tradicional (conyugalidad, sexo y procreación) ha sido desplazada por un lenguaje eficaz que apela a la igualdad, los derechos y la felicidad. Además, ha calado la idea de que todo aquel que se opone a las bodas gay se mueve por el odio y la intolerancia.

Es un error pensar que para ganar los debates sociales controvertidos basta con presentar la postura más razonable

La televisión, las canciones, los amigos o su propia experiencia es lo que da forma a su comprensión del matrimonio y la familia”.

En este ambiente cultural, más emotivo que analítico, Hitchen propone crear un nuevo lenguaje pro matrimonio basado en cinco elementos: las emociones, las narrativas, las historias, las metáforas y los memes. Ensamblados con imaginación, estos elementos pueden contribuir a cambiar lo que pasa por sentido común en el debate público.

Las emociones tienen el poder de atravesar las barreras mentales que los argumentos no logran superar. Ver-sentir-cambiar: esa es la secuencia. La gente necesita una experiencia que les haga sentir algo distinto, como por ejemplo ver las consecuencias inquietantes a que conduce una propuesta o descubrir una solución a un problema social.

En los debates polarizados, donde predomina el tipo de discurso que enfrenta a “ellos” y “nosotros”, las narrativas colaborativas permiten ganar aliados entre los indecisos. Un ejemplo de narrativa que acerca posturas es la que pone el énfasis en las necesidades y los derechos de los niños antes que en los deseos de los adultos (cfr. Aceprensa, 25-02-2013).

Las narrativas se articulan a través de historias. Una buena historia es la que explica a la audiencia “por qué estoy aquí” y “por qué defiendo lo que defiendo”. Para Hitchen, los partidarios del matrimonio entre hombre y mujer tienen que aprender a contar historias en las que ilustren cómo lograron superar situaciones adversas gracias a la ayuda de un padre y una madre.

las metáforas y los memes

En el artículo anterior veíamos como funcionan en el debate de hoy las emociones, las narrativas, y las historias,.Hoy veremos las las metáforas y los memes

Las metáforas sintetizan y refuerzan ideas de manera rápida. Por ejemplo, afirmar que “el matrimonio es la infraestructura social de nuestro país” evoca la contribución al bien común que hacen las autopistas, los puentes, las líneas de tren… El matrimonio es un “bien público” porque es más beneficioso para los miembros de la pareja, para los hijos y para la sociedad que otras formas de convivencia (cfr. Aceprensa, 30-09-2009).

Ciertas creencias llegan a convertirse en tópicos gracias a ideas pegadizas (memes). Para contrarrestar el meme de moda en el debate sobre el matrimonio (“la igualdad matrimonial”), Hitchen propone adoptar y difundir otros nuevos: “Cambiar el matrimonio genera desigualdad”; “El matrimonio tradicional es más diverso”; “Restaurar el matrimonio beneficia a los niños”.

Al cambiar la ley del matrimonio, se priva a los niños del derecho a una relación con una madre y un padre. Nathan Hitchen lo ilustra con una historia ficticia, a modo de ejemplo de cómo presentar unas ideas.

Durante la infancia, mi madre y mi padre me hicieron un regalo. Lo descubrí cuando se divorciaron los padres de mi mejor amigo, Palak. A los 10 años comprobé cómo cambiaba nuestro futuro: los dos vivíamos en la misma calle, pero emprendimos rumbos diferentes. Mi madre y mi padre tenían los problemas normales que generan el estrés y las dificultades económicas. Pero su compromiso de permanecer juntos me proporcionó un hogar –un puerto seguro–, del que me podía ir y al que siempre podía volver.

La gran diferencia es que Palak perdió ese puerto. Aunque me dijo que había sentido alivio cuando se divorciaron sus padres, vi cómo experimentaba enfado, resentimiento y soledad cada vez que llegaba alguno de esos momentos en que las familias se suelen reunir: Navidad, Acción de Gracias, el día de la graduación… Mientras los científicos sociales lo apabullarían con estadísticas que muestran cómo la inestabilidad familiar prepara para el fracaso, para mí, Palak es el nombre y el rostro de un problema contra el que lucho: el derrumbamiento de la cultura del matrimonio.

(…) Cambiar el matrimonio perjudica a los niños porque les priva de su necesidad de pertenecer a un hombre y a una mujer. Palak necesitaba a su madre y a su padre juntos: no necesitaba sustituir a un padre por otra madre. Redefinir el matrimonio para incluir la opción de un solo sexo favorece la aparición de familias que privarán a los niños de la diversidad que aportan un hombre y una mujer. El matrimonio entre personas del mismo sexo crea desigualdad: los adoptados por esas parejas se quedarán sin la oportunidad de relacionarse con un padre y una madre. Por eso, el matrimonio tradicional respeta mejor la diversidad.

El gobierno tiene un interés legítimo en proteger la diversidad que ofrece el matrimonio. (…) Los hombres y las mujeres casados forman una infraestructura social de vida pública que ofrece refugio a los niños. La sociedad necesita infraestructuras tales como puertos y carreteras; por eso, el gobierno las financia. El gobierno no construye carreteras privadas hasta la puerta de nuestras casas como tampoco se ocupa de promover nuestras amistades o nuestros romances. Esas relaciones son privadas y el gobierno no se inmiscuye. Sin embargo, al gobierno sí le interesa apoyar a las mujeres y a los hombres casados porque su matrimonio es un bien público que presta un servicio único al futuro de la sociedad: procrear y educar a los hijos.