Profesionales por la Ética no es una asociación confesional sino civil. Su ideario está inspirado en una visisón cristiana del hombre y de la sociedad. Sus miembros pueden o no ser católicos pero tienen que compartir el ideario de la asociación. En su momento, personas católicas decidimos optar por una presencia civil, asociada y abierta a todo el que compatiera nuestro ideario.
En todo caso, discusiones bizantinas aparte, los que quieran y puedan de nuestra asociación estarán (estaremos) mañana domingo en la gran celebración, concretamente la Santa Misa, de la familia cristiana que se celebrará en Madrid convocada por nuestro arzobispo, cardenal D. Antonio Mª Rouco.
No diré eso de ahí nos vemos porque probablemente habrá tanta gente que a duras penas nos encontraremos. En todo caso, estaremos juntos aún sin vernos.
Teresa García-Noblejas






Allí estaremos. Un saludo.
YO NO PUEDO IR.
OS PIDO POR FAVOR QUE PONGAIS ALGUNOS CARTELES EN APOYO AL JUEZ CALAMITA. NECESITA MUCHO APOYO ANTE TANTO ” BUITRE”
GRACIAS
Pues lo cierto es que muchos sí nos hemos visto y los que no sabíamos que estabais y eso es parte también de la alegría de hoy.
A propósito de la Fiesta de la Sagrada Familia deseo decir que:¡Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos! (Sal 127). La Fe y la Ciencia se encuentran. Por eso expreso mis deseos para España y para Occidenete de la siguiente manera (solo son algunas ideas):
- Quisiera vivir en un país en el que cuando una persona sea concebida en el seno materno, la madre, el padre y la familia en general se alegraran y se felicitaran. En el que el advenimiento de una vida humana a este mundo encontrara una cálida y amorosa acogida en una familia. Para ello sería necesario que sus padres se amasen y estuvieran unidos para toda la vida, siendo garantes de su educación futura.
- Quisiera vivir en un país en el que la vida humana fuera considerada el valor más preciado de toda la naturaleza y creación. Sé que todo esto es posible porque lo estamos viviendo en la auténtica Iglesia de Jesucristo. Es una realidad. Pero no tiene porqué ser sólo en la Iglesia.Quisiera vivir en un país en el que el niño o la niña que nace, y aún antes de nacer, fuera atendido con todos los medios materiales de alimentación, atención sanitaria y demás cuidados para su desarrollo físico que en este 2009 es capaz de proporcionarle una civilización tan avanzada técnicamente como la nuestra. Esto privilegiadamente lo disfrutamos en occidente, junto con la dolorosa, traumatizante e injusta excepción del infanticidio en el seno materno (el llamado aborto o aún más frívolamente “interrupción del embarazo”). Esta “cigotolisis”, “embrioncidio”, “fetocidio” o infanticidio intrauterino no se practica, por supuesto, en la Iglesia de Jesucristo aunque ello suponga un riesgo para la salud de la madre o cualquiera otra dificultad. Es otra realidad.Quisiera vivir en un país en el que el recién nacido encontrara la ayuda educativa adecuada en una familia; para su estimulación sensorial y motriz, para su crecimiento afectivo y emocional y para su desarrollo intelectual según su edad. Para ello quisiera que este niño siempre tuviera un padre y una madre, para que pueda recibir la tan necesaria interacción propia y característica de ambos sexos y se prepare para una sociedad compuesta por hombres y mujeres. Quisiera que estos padres estuvieran atentos al hijo o hija y le siguieran atentamente en su crecimiento, le dedicaran el tiempo necesario, que habrían de restar de agotadoras jornadas de trabajo fuera de casa, sobre todo la madre, y sobre todo quisiera que aprendieran a tratarle guiados por el amor; amor al hijo y amor conyugal unido en armonía y mutua ayuda. Quisiera que se permitiera a este hijo tener unos hermanitos; aprendería a compartir y a ser solidario. Constato que es otra realidad que existe en la Iglesia. Pero puede darse fuera de ella, ¿por qué no?
- Quisiera vivir en un país en el que este niño se sintiera seguro y protegido en el seno de una familia estable y bien estructurada. Quisiera que no caminara en la oscuridad ; en la indiferencia religiosa, en el relativismo, el agnosticismo o el nihilismo. Quisiera que esta familia posibilitara el óptimo crecimiento personal y social del hijo ajustándose a su etapa madurativa, sabiendo contestar a sus preguntas sobre el mundo que está él o ella descubriendo. Que se le dijera siempre la verdad, evidentemente porque se sabe donde está. Quisiera que al mismo tiempo se le condujera por el camino del bien, sin exigirle por encima de sus posibilidades y maduración. Quisiera que al hijo o hija se le diera la oportunidad de equivocarse para que experimente las consecuencias del error y así, aprendiendo en libertad, pueda hacerse responsable. Quisiera que a este hijo o hija se le posibilitara el descubrir que los demás, incluidos los padres, también se equivocan y que viendo cómo estos se perdonan aprenda a perdonar. Esta es otra realidad que existe en la Iglesia.
- Quisiera vivir en un país en el que cuando una familia necesitara ayuda para la educación de sus hijos, recibiera el apoyo de su entorno social y si fuera necesario pudiera acudir a personas científicamente preparadas (psicólogos y pedagogos). Los primeros educadores han de ser los padres y luego han de ir agregándose otras personas en íntima colaboración con ellos que son el resto de los familiares y los maestros y profesores.
- Quisiera vivir en un país en el que los poderes públicos favorecieran y protegieran todos los puntos anteriormente expuestos. Pero si esto no es posible para los gobernantes, es exigible que al menos no interfirieran negativamente en estos objetivos. De todas las maneras Jesucristo nos da a los padres cristianos la sabiduría y la fuerza para recibir y educar a nuestros hijos según estos principios aún con una sociedad y unos poderes públicos en contra. A nosotros nos toca luchar por este país. Buscamos la justicia. La justicia y la paz se besan. La Paz nos la ha ganado Jesucristo.
Como dijo Kiko Argüello, El ha vencido.
Con El venceremos. Esto es lo que nos espera en 2009.
Amigo Augusto: Tú buscas un país ideal, maravilloso y verdaderamente libre pero me parece que, para encontrarlo, vamos a tener que irnos fuera del nuestro, porque España cada vez se parece menos a eso.
Por cierto, tú hablas de infanticidio, embrioncidio, etc. Yo creo que la denomicación justa sería algo así como terrorismo pre-parto.