“El Niño Republicano” fue un libro de lectura para la escuela primaria, escrito por el maestro santanderino Joaquín Seró y publicado por primera vez en Barcelona en agosto de 1932.
Sus 39 capítulos ofrecen una serie de lecturas breves para los niños centradas en la comprensión del significado de la República, sus símbolos, los acontecimientos históricos que la precedieron y algunos de los personajes históricos más representativos del espíritu republicano. Un libro, en definitiva, que, como puede leerse en el prólogo original de la obra, “tiene credo, tiene doctrina, tiene savia republicana, tiene enjundia educativa (…) y, sobre todo, un caudal considerabilísimo de conocimientos propios, adecuados para la formación de la conciencia republicana de la infancia”.
El librito, no hay duda, es hijo de su época y como tal hay que entenderlo. Lo alarmante es el interés de algunos en recuperar e imponer a todos precisamente lo más aberrante de ese momento histórico, lleno de resabios totalitarios. Y esta constatación nos traslada nuevamente al presente y a ese proyecto ideológico de alcance que se llama Educación para la Ciudadanía.
Podemos encontrar algunas claves de esta operación en la “Introducción” con la que, en esta edición facsímil, Agustín Escolano, actual Catedrático de la Universidad de Valladolid y activo impulsor de la “renovación pedagógica”, recrea el significado de “El Niño Republicano”.
Para Escolano, la República del 31 “abría a España a una nueva vida en común que conduciría (…) a la emancipación de las inteligencias y los afectos, y con ello a la construcción de los códigos de una nueva civilidad que terminaría por transformar nuestra propia identidad como pueblo y como nación. En aquella mutación, casi traumática, iban a desempeñar un papel esencial los niños y los maestros. Los unos serían los sujetos destinatarios de las nuevas estrategias de resocialización de las conciencias que la República ponía en marcha a través de la escuela, los libros y otras vías de influencia”.
La definición del propósito respecto a los alumnos no puede ser más explícita: “resocialización de las conciencias”. Una frase que, a cualquiera que tenga un mínimo aprecio por la libertad, fácilmente le habrá puesto la carne de gallina.
Jaime Urcelay





En un libro de texto, creo que de 5º de bachiller, estudiamos una asignatura titulada:”Geografía Politica”. Eran los años 50. En dicho texto (no recuerdo el autor), leí “…cualquier forma de gobierno es buena, siempre que sea justa”.
Creo que es la mejor respuesta al pobre Niño Republicano o al “simil” de ZP-11 (ver en droguerías)EpC.
“Resocilialización de las conciencias” no era más que una forma suave de referirse a la “reeducación” marxista que se aplicó en la Urss y en China. Nos libramos una vez, pero vuelven a intentarlo. Un saludo.
Por ser justos con vosotros mismos y hablar con propiedad podiais poner como ejemplo el como se adoctrinaba en la epoca de Franco que de aqui no se libra ni la derecha ni la izquierda. que es mas moderno que un texto de los años 30.
Esa expresión de “resocialización de las conciencias” recuerda terroríficamente a lo sucedido en muchos países comunistas y que supo representar muy bien el director de cine Roland Joffe en aquella magnífica película sobre Camboya “Los gritos del silencio” (1984).
Pretender ser de izquierdas y ser demócrata es un antagonismo (como agua deshidratada). La izquierda tiene un germen y una tendencia totalitaria que siempre acaba por asomar.
Ángela, gracias por la aportación.
María, pues si un Estado totalitario siempre tiende a dominar la conciencia.
Demócrata, este es un ejemplo concreto pero efectivamente siempre hemos mantenido que el antecedente de EpC es la Formación del Espíritu Nacional franquista, independientemente de que la referencia ideológica de ZP sea la II República. Vamos, que una asignatura que pretenda formar la conciencia moral de manera obligatoria desde el Estado, sea cual sea el gobierno, es rechazable.
Juan, confiamos en que haya votantes de izquierdas sensatos y demócratas y que entiendan que el totalitarismo de todas las ideologías es inadmisible.
A todos, muchas gracias por vuestros comentarios.