En estos momentos, una mujer que vive en estado vegetativo desde hace 16 años se ha convertido en el centro de atención en Italia.
El caso no es fácil. El padre ha pedido que se deje de alimentar a su hija para que muera. Gran parte de la opinión pública italiana, incluidas las religiosas que han atendido a Eulana durante muchos años, piden que se le siga alimentando; ellas están dispuestas a seguir cuidándola. Por otro lado, Eulana vive. Nadie pide que le apliquen un tratamiento desproporcionado, le enchufen a un robot o le sometan a lo que se conoce como encarnizamiento terapéutico.
Si a Eulana se le niega el alimento y el agua, con el único objetivo de que muera, ¿quién puede estar a salvo? Se abre el camino para acabar con todo aquel que no produce (por ejemplo, el anciano), cueste dinero (el incapacitado de por vida), sea difícil de controlar (el enfermo mental) o simplemente sea una carga familiar y social (el minusválido, el enfermo terminal).
Y como no estoy a salvo de un accidente, de una enfermedad o del implacable peso de los años que me deje postrada de por vida, solo pido que no se de licencia para matar a Eulana. Porque todos podemos ser Eulana y tenemos derecho a morir cuando se nos acabe, de manera natural, la vida. Con el apoyo de la familia y de la sociedad; sin sentirnos culpables por vivir sin ser sanos, activos, inteligentes, validos o de la raza aria.
Teresa García-Noblejas





Eluana acaba de morir. Acaba de ser eliminada porque otra persona no podía soportarla (su padre), porque un sistema no quería mantenerla viva, porque unos jueces no han querido verla como lo que era: una persona viva.
Eluana ha muerto, descanse en paz.
Y que Dios tenga piedad de los que han querido y facilitado su muerte.
Sin saberlo, he escrito el post cuando Eluana moría. Os ruego una oración por ella y para que sepamos reconocer el don de la vida en todas sus circunstancias.
Dale, Señor, el Descanso Eterno.
Y brille para ella la Luz Perpetua.
Descanse en paz.
Con todos mis repetos, yo no soy Eluana Englano. A mí no me traicionaron nunca mis padres.
Abrir la puerta a la eutanasia nos pondría en peligro a todos, incluídos sus defensores. Un saludo.
Mas bien todos soys el padre de Eulana Englano por que os habeis metido en su intimida familiar, cuando nadie os lo pidio, curioso como lo que reclamais de la EpC que el estado no se meta… cada uno tiene lo que se merece y da la compresion que recibe, si es que Dios existe….cosa que dudo.
Por supuesto que es igual o peor que “el monstruo de Amstetten”. Hasta que no se ha cargado a su hija, no ha parado. Y ya que eres tan “comprensivo”, ¿por qué no eres igual de “comprensivo” con el “monstruo de Amstetten”? ¿Porque El País no lo ordena así?.
Demócrata, a partir de ahora te meto como spam. No volveré a aprobar ningún comentario tuyo. Adios.
Teresa García-Noblejas
Mi más sentido pésame a toda la Humanidad, o mejor dicho, POR toda la Humanidad, que se ha hecho capaz de legalizar la muerte de inocentes. Dios tenga a Eulana en su regazo eterno de amor.
Y también, desde ahora, considero a Demócrata(Rael) como troll. En mo blog está vetado para siempre, aunque entrase con otro nick. Con personas incapaces del mínimo respeto y sensibilidad, no hablo.
No se qué ha dicho el pobre “Democrata” para un “no volveré a aprobar ningún comentario tuyo” tan rotundo. Una opinión tan válida como las otras… o no?
Me parece muy curioso que quieran “libertad” los que no la profesan ni en su casa. Agur!
Demócrata, eso mismo lo has puesto en ¿cuántos blogs? Te repites más que el chorizo, y con el mismo sabor, siempre dices lo mismo, sea el tema que sea. Espero que no te toque a tí lo mismo que a esta chica, porque entonces tendremos que defenderte tí también. Por cierto ¿tienes hijos? Por lo de EpC. ¿tienes a alguien a tu lado que no sea perfecto, aparte de tí, claro? Por lo de Eulana, o que no sea feliz, o que ……Tú y tus clichés de ideas, son fichas.
Ninguno de ustedes tienen derecho de decidir o no la culpabilidad del padre de Eulana por que nadie experimenta en cabeza ajena me da mucha pena leer este tipo de pensamientos tan cerrados .
QPD Eulana!!!
Oye Loren, ¿en qué frase hemos juzgado al padre de Eulana?
Teresa garcía-Noblejas