Mi hija no entra en clase de EpC

A veces, en el trasiego de la batalla por la libertad y frente a EpC nos llegan testimonios como este, de una madre objetora de Castilla-La Mancha. Por cierto, que esta semana habrá algunas sorpresas sobre EpC y la oposición de los padres; permanezcan atentos a sus pantallas.

Teresa García-Noblejas

En primer lugar, la niña se sale [de clase] porque nosotros lo hemos decidido, pero ella lo ha asumido como algo propio porque lo hemos hablado mucho. Se sale de clase porque nosotros estamos convencidos de que esta asignatura atenta contra nuestro derecho a que el Estado no se inmiscuya en aspectos de la educación que son exclusivamente competencia de los padres, y el Estado no sólo se inmiscuye, sino que lo hace de forma perversa. También defendemos el derecho a la libertad de educación de otros padres que no pueden elegir colegio, porque no hay plazas para todos en a escuela concertada.

Y creemos que tenemos la obligación de oponernos a que toda una generación sea educada en una ética que decide el Estado, porque eso es lo que hace posible un régimen totalitario, y por tanto, la pérdida de TODAS las libertades.

Resumo. Defendemos que solo los padres somos los que tenemos el derecho y el deber de educar:

  • Queremos defender el derecho de todos los padres.
  • Es una obligación oponerse a formas de gobernar o legislar que suponen un mal objetivo en cuestiones tan fundamentales como la vida, la familia, la libertad, especialmente cuando afectan a los más vulnerables.

Podría decirte que lo hemos pasado muy mal, pero no es cierto, ni en nuestro caso, ni en el de la niña. Tú sabes que lo único que nos ha dolido es la actitud del colegio, y eso, al ser concertado, no se puede decir. Creo que, nuestros hijos, están acostumbrados a ser distintos, y mentalizados de que lo que nos distingue es poner nuestra fe en el centro de nuestra vida.

Mantenemos la objeción, porque la sentencia del Supremo es tan solo un revés legal, que no modifica ni resuelve los motivos por los que objetamos. Y nos parece un tema importantísimo, que merece, en lo posible, y mientras no perjudique gravemente a la niña, «no dar paso atrás».

19 Respuestas a “Mi hija no entra en clase de EpC”


  1. 1 Padre Objetor

    Felicito a esta familia por su arrojo. Y quiero resaltar que los motivos que les llevan a objetar nada tienen que ver con los contenidos, que ni los mencionan. Se trata de algo anterior y fundamental: la conculcación del derecho paterno a educar prioritariamente a los hijos en su dimensión moral.
    Aceptar de hecho una ley injusta porque podemos minorar sus efectos nocivos es tener una idea muy pobre y egoísta de lo que significan la Justicia y el Bien Común. Menos mal que todavía hay padres que -acertados o equivocados- hacen frente a lo que consideran leyes injustas. Porque las letes no son injustas “para ti” o “para mi”. Son injustas para todos.

  2. 2 Borja

    ¿Y no estás de acuerdo en que eduquen en la ética cristiana?

    ¿No es totalitarismo también?

  3. 3 profesionalesetica

    Gracias, padre Objetor. Pues si, como bien sabes muchos tienen las cosas muy claras. Borja, ¿alguién te está obligando a educarte en la ética cristiana? ¿o lo están haciendo con tus hijos? ¿qué tiene ver una asignatura obligatoria con una opción religiosa voluntaria?

  4. 4 María

    Estamos en el año 2009. Hace ya mucho tiempo que la religión católica dejó de ser asignatura obligatoria y computable. Algunos no se han enterado todavía. Un saludo.

  5. 5 María

    Por supuesto, me refiero a Borja, por si se presta a errores el comentario.

  6. 6 museros

    Borja:

    Entiendo que tu intento de desviar la atención hacia otro tema distinto e hipotético (¿sería totalitarismo obligar a todo el mundo a ser educado en lo que tú llamas “ética cristiana”?) es tu forma de reconocer que la asignatura de Educación para la Ciudadanía impide a muchos padres ejercer su derecho constitucional (no lo olvides) a educar a sus hijos en sus valores morales (y no los del gobierno, si es que a los del gobierno se les puede llamar “valores” y “morales”).

    – Ningún padre objetor a Educación para la Ciudadanía ha exigido que a los demás niños se les impida acudir a las clases de EpC.

    – Ningún padre objetor a Educación para la Ciudadanía ha exigido que se eduque a todo el mundo en sus valores morales.

    – Sin embargo, muchos partidarios de la EpC sí exigen que todo el mundo se eduque en los mismos valores morales que ellos quieren para sus hijos. Esto sí es totalitarismo.

    Así que deja de intentar desviar la atención de los hechos reales (que se ve que te incomodan) planteando hipótesis que no se dan.

    ¿Quieres meter a tus hijos en clase de EpC? Personalmente, lo siento por ellos, pero es tu decisión y nadie te lo va a impedir. Y, como nadie te impide educar a tus hijos como tú crees conveniente, no se entiende que te moleste que los demás pretendan hacer lo mismo.

  7. 7 Urbek

    Bueno, al menos admite que la sentencia del Supremo es un revés. No era eso lo que decían los propagandistas de las asociaciones objetoras en los primeros momentos. Lo que me parece menos saludable es la manera en la que confiesan haber convencido a su hija para que abandone el aula. Eso sí que es adoctrinamiento y autoritarismo del que se practica en los regimenes totalitarios.

  8. 8 Agapito

    Mi hijo no entra en clase de mates porque creo que los numeros primos son una manipulacion del gobierno. A quien se le puede ocurrir llamar a unos numeros primos, seguro que a algun laicista, relativista, titiritero…

    Tampoco ntra en la clase de plastica porque estudiar plastica es una actividad hedonista…

    Tampoco entra en la clase de sociales, porque sociales suana casi a socialista; bueno realmente es la clase de medio natural y social, pero eso es solo un cambio de nombre, que a mi no m eengañan…

    Tampoco entra en la clase de lengua, porque lo de los besos con lengua es, otra vez, puro hedonismo…

    Tampoco entra en la clase de historia, porque no hablan de los reyes catolicos tanto como me gustaria a mi…

  9. 9 Urbek

    España es prácticamente el único país civilizado donde se ha puesto en duda la legitimidad del estado democrático para enseñar valores en la escuela pública. Lo atribuyo al excesivo poder social e institucional que todavía conserva la Iglesia Católica después de los últimos 40 años de imposición totalitaria. En su seno se vienen formando “bajo demanda” grupúsculos y asociaciones falsamente laicas que enmascaran su parentesco ideológico bajo la apariencia de movimientos cívicos espontáneos, cuando nada de espontáneo hay en el adoctrinamiento para el propagandismo, el proselitismo y la conquista del reinado social de Cristo en el que se educan sus dirigentes. Muchos empiezan negando su verdadero ideario e intenciones, que irán dosificando según la estrategia lo aconseje.

    El caso de Profesionales por la Ética resulta paradigmático, pues era frecuente escuchar a Urcelay reclamando su independencia de los dictados vaticanos cuando se enfrentaba con retórica leguleya a los argumentos de José Antonio Marina y los de otros filósofos y educadores que denunciaban el contubernio de organizaciones tan heterogéneas así como su relación con la oscura intención clerical de mantener el monopolio sobre la educación moral de los españoles.

    En el ámbito de internet -donde el anonimato permite rifirrafes más descarnados- la impostura era más difícil de mantener, y a poco que se rascara surgían por doquier tales profesionales crucifijo en mano arreando principios revelados y doctrina social de la Santa Madre contra aquellos a quienes habían asignado el papel de herejes. Sus filias y fobias los delataron aún con más contundencia, pues jamás han dejado escapar una ocasión de soltar lindezas cuando saltaba a la palestra temas de los que comprometen de cintura para abajo, parte que obsesiona especialmente a la casta de célibes a los que su pensamiento rinde servidumbre.

  10. 10 Agustín Losada

    Agapito:

    Lo tuyo es manipulación pura y dura. De lo que estamos hablando es del derecho de los padres a educar a sus hijos en función de sus propias convicciones morales. Donde el Estado no debe inmiscuirse. El riesgo que se corre si dejamos que el Estado adoctrine a los niños es el de acabar con una sociedad dirigida por los gobernantes de turno (sean quienes sean).

    La Constitución defiende este derecho de los padres. Se trata de VALORES, no de gustos particulares. El tema es demasiado serio como para friovolizar como haces.

  11. 11 profesionalesetica

    Agustín, bienvenido de nuevo al blog. Hemos enlazado el tuyo de SCU; si tienes otro de bioética me pasas el enlace. Urbek, deberíamos aprender más de tí, de tu objetividad y racionalidad, de tu ausencia de sectarismo y apertura a otras ideas; un poquito de tolerancia, que te me vas aponer malito.

  12. 12 Agapito

    Agustin,

    lo mio no es manipulacion, es mala leche. La mala leche que me entra cuando leo esos planteamientos ridiculos, la mala leche que me entra cuando escondeis debajo de un pretendido argumento de libertad el sencillo hecho de que quereis controlar como debe pensar todo el mundo, la mala leche que me entra cuando debajo de vuestro supuesto buenismo escondeis el odio a todo lo que puede ser diferente, la mala leche que me entra cuando abanderados en una supuesta moral absoluta y universal os erguis en jueces del bien y del mal, la mala leche que me netra cuando hablais de tolerancia y no sois capaces de tolerar que alguien os lleve la contraria…

    Afortunadamente, vuestra hipocresia es tan evidente que acabais siendo una caricatura ridicula, y no hace falta manipular nada para darse cuenta…

  13. 13 Concha

    Esta asignatura es perversa desde el origen, porque pretende (y así se refleja en los decretos que la regulan) formar la conciencia moral de los alumnos. Sólo por esto, sin entrar en los contenidos, ya es rechazable. Porque el estado se entromete en una parcela que no le corresponde.
    ¿De verdad queréis dejar la formación de la conciencia moral de vuestros hijos en manos del gobierno de turno?
    Por otra parte está el procedimiento de evaluación, que supone que nuestros hijos han de asumir como propios los contenidos de la asignatura. No sé si os dais cuenta de la gravedad. No se trata de que se aprendan nada de memoria (como sucede con el resto de asignaturas) sino de que incorporen esos principios, sean los que sean, a su moral.
    Es decir, aceptáis que el profesor se asome a la conciencia de vuestros hijos para ver si ha asumido como propios esos principios?
    Si esta asignatura fuera voluntaria, no estaríamos hablando de esto pero resulta que es obligatoria y evaluable. Qué curioso.
    Ser objetor no es fácil ni cómodo. Nunca ha sido cómodo nadar contra corriente, es más fácil dejarse llevar.
    Mis hijos no entran por una pura CUESTIÓN DE LIBERTAD.

  14. 14 profesionalesetica

    Concha, gracias por tu testimonio. Agapito, no te alteres que te va a pasar como a Urbek. No opinemos desde la pasión sino desde la razón. Como verás, a pesar de nuestra intolerancia e hipocresía, aquí publicamos lo que mandan los que opinan como nosotros y los que discrepan. El día que El País o Público, referentes de tolerancia, nos dejen una columna para expresarnos con libertad, volvemos a hablar de tolerancia.

  15. 15 Agustín Losada

    Agapito:

    Respeto tu enfado. Pero yo lo que pretendo, precisamente, es que no haya nadie que pueda controlar cómo piensa todo el mundo. La formación en valores es responsabilidad de los padres. Y cuando el Estado pretende apropiarse esta prerrogativa hay riesgo de manipulación. Por eso me opongo a que se inculquen unos determinados valores de forma obligatoria. Ahora son estos. Pero me daría lo mismo si fueran de otro signo. Para salvaguardar la libertad hay que impedir que el Estado se inmiscuya en la formación de valores.

    Si de verdad respetas la libertad, deberías estar de acuerdo

  16. 16 Urbek

    Curiosa su manera de usar la falacia del hombre de paja, como si atacando a ElPais o a Publico tuvieramos que sentirnos aludidos los que aquí, desde la independencia, nos atrevemos a salirnos del redil del pensamiento único que impera en el entorno del movimiento objetor.

    Si tanto interés tiene porque esos medios a los que ataca publiquen sus opiniones quizás debería esforzarse para que éstas fuesen más lúcidas y no meros refritos de las encíclicas y dictados de la curia vaticana y la Conferencia Episcopal. Pues para satanizar al Gobierno y a Educación para la Ciudadanía cuentan ustedes ya con numerosos medios que les rien las gracias y donde eso de la expresión en libertad y la tolerancia no lo conocen ni de oídas, y me estoy refiriendo en concreto a la red que alberga su blog, donde la norma es la censura no ya de las opiniones discrepantes, sino de las meras informaciones desfavorables al interés de su causa. ¿O cuanto espacio ha ofrecido esta plataforma para que los defensores de EpC rebatieran las mentiras, falacias y calumnias que desde ella se vierten a diario para manipular indecentemente a los padres? Tuvo que ser CNN+, medio de PRISA, el que posibilitara el debate entre Urcelay y José Antonio Marina, no se le olvide.

  17. 17 profesionalesetica

    Al hilo de lo que dices, Agustín, una periodista me dijo que con EpC en manos de un gobierno de Aznar o de Esperanza Aguirre podrían examinar a sus hijos de si sus padres estaban o no casados y si lo estaban por la Iglesia. No olvidemos que EpC se entromete en el comportamiento personal y familiar, en las costumbres, en la jerarquía de valores, una especie de religión.

  18. 18 Marisa

    Agapito, Agapito…qué pena me da ver la mala leche que tienes. Entre las causas de tu mala leche se te ha olvidado una, la fundamental, lo que de verdad os tiene de mala leche a muchos, y es precisamente que nos hayamos plantado, que nos hayamos negado a entregar las conciencias de nuestros hijos a este proyecto ideológico. Es la sempiterna intolerancia de los supuestamente tolerantes. Y no te sulfures…relájate, que te va a dar algo…Por si no te has enterado, nadie pretende adoctrinar a los hijos de los demás…sino impedir que este Gobierno o cualquier otro adoctrine a los nuestros.
    Y eleva un poquito el nivel intelectual, porque tu caricatura de la objeción a otras asignaturas es de vergüenza ajena.
    Y Urbek, me ha encantado que nos recordaras el debate entre Marina y Urcelay en CNN+; nunca he visto a Marina… siempre tan equilibrado, tan prepotente… perder los nervios de esa manera. Pobrecillo; no sé si sabes que desde entonces no ha querido coincidir más con Urcelay: el nuevo “gurú” de la educación no soporta que le contradigan…otro tolerante…
    ¡Hala! ¡Tomaros una tila!
    Y, por cierto, el año que viene mis hijos no entran en clase…

  1. 1 Mi hija no entra en clase de Educación para la Ciudadanía | Ni un paso atrás
    Dirección Pingback a 22 Junio 2009 @ 12:35 pm

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