Guerra de libros: una imagen vale más que mil palabras

La lucha de los padres contra EpC ha sido, desde el principio, una batalla desigual. Hasta ahora la imagen que mejor la definía era la de David contra Goliat. Todos sabemos cómo acabó aquella historia: la parte que parecía más débil venció a la que en principio era la fuerte.

Las portadas de dos libros publicados recientemente, que casualmente han coincidido en el tiempo, nos han dado otra nueva imagen de esta batalla, una imagen renovada de David contra Goliat. Por un lado, el libro de Profesionales por la Ética, Ni un paso atrás. La batalla de los padres frente a Educación para la Ciudadanía, en el que los grandes protagonistas son esos padres que se han enfrentado al Estado dando lugar a un movimiento social sin precedentes en la historia de España. Padres que han comprendido que EpC es el arma de este Gobierno para llevar a cabo un proyecto de reingeniería social de largo alcance que pasa por manipular la conciencia de sus hijos, y no están dispuestos a permitirlo. Por otra parte, el libro de la Fundación Cives, ideóloga de la asignatura y propagadora de su proyecto ideológico; un libro que analiza las primeras sentencias del Tribunal Supremo y que tiene por título La Sentencia, como si fuera la única sentencia del mundo, el summum de las sentencias. Dice el editor, en un ejercicio de prepotencia, que la intención de este libro es que constituya el “acto final” para que concluya la polémica de EpC.

Las dos caras de EpC que, más allá de análisis pormenorizados, quedan reflejadas en las portadas de dos libros. En el de CIVES se ve una enorme maza de juez, levantada, amenazante, preparada para golpear haciendo caer todo el peso de la ley, inapelable, sobre los objetores. En el de Profesionales por la Ética, en cambio, se ve una mano abierta, no en actitud amenazante, sino de defensa; una mano abierta dispuesta a impedir que el Estado, con sus perversas intenciones, se acerque a nuestros hijos. Una mano que parece decir: “No los vas a tocar”. La maza del Estado frente a la mano protectora de los padres. Armas desiguales para esta lucha desigual. La mano-David frente a la maza-Goliat. Es una señal: esta batalla acabará como la otra. Es cuestión de tiempo.

Marisa Pérez Toribio

4 Respuestas a “Guerra de libros: una imagen vale más que mil palabras”


  1. 1 Miguel Ausín

    No se puede expresar mejor con menos palabras. La maza del Estado contra manos de padres y ciudadanos libres…
    GRACIAS por brindarnos esta lectura tan inteligente.

  2. 2 María Cruz

    Enhorabuena Marisa. Has expresado graficamente lo que nos diferencia : ellos con el peso de su imposición, con todo el poder detrás y con la prepotencia del que se cree el más fuerte, los padres objetores con las manos limpias, sin ningún poder terreno que nos cobije, pero con nuestra fuerza y coraje, que nos viene de lo Alto, con el ánimo inquebrantable de proteger a los nuestros y a la sociedad en su conjunto. Como en el combate que describes, David vencerá a Goliat de nuevo, porque nos ampara la Verdad y el convencimiento de que estamos en el buen camino. Ni un paso atrás!

  3. 3 Saavedrata

    Debo recordar que David no estuvo desarmado: tenía una honda y las piedras necesarias… y un valor a prueba de “pequeñas diferencias”.
    Valor demostrado en los poco más de 52.000 objetores conocidos, y que no puede suponerse en los que no han defendido a sus hijos.
    De los centros confesionales de toda dependencia (FERE, Diócesis, Opus)debe hablarse de verdadera cobardía. Y de vender a los padrs y alumnos por un plato de lentejas, subvenciones con amenaza de restringir. No se han dado a pensar qué ocurriría, si antes de finalizar un curso, anunciaran que seguirían cerrados al comienzo del siguiente.
    Si, al menos, hubieran permitido la información, tal vez los 52.000 serían hoy unos cuantos cientos de miles.

  4. 4 Beatriz

    Me quedo con la imagen de la mano tendida, que busca el choque con la mano de un colega, signo en el deporte que se va por el buen camino.
    El amor vence frente a la violencia, que como todos sabemos engendra más violencia.
    Si no son capaces de defender las ideas pacíficamente, y no por decretazo, … el tiempo pone a todos en su sitio.
    ¡¡¡ VIVA LA DEMOCRACIA !!!

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