Desobediencia civil

A diferencia de la objeción de conciencia, opción reconocida y protegida en todos los textos internacionales de derechos humanos como una de las libertades individuales fundamentales frente a los deslices más o menos totalitarios del poder, la desobediencia civil es un incumplimiento deliberado e intencionado de alguna ley que se considera especialmente lesiva por determinados colectivos. Y como todo incumplimiento, acarrea unas consecuencias que es preciso conocer y asumir.

Vayamos al caso de la Educación para la Ciudadanía. Si hemos llegado al caso en que los más altos tribunales han fallado en contra de los establecido tanto por la Constitución española como por esos textos internacionales suscritos y ratificados por España, negando la existencia de la objeción de conciencia, es más que legítimo plantearse el paso a la desobediencia civil como opción. Sin embargo, las consecuencias de esta elección pueden ser demasiado costosas para las familias que se han plantado frente a la invasión de la privacidad y la conciencia operada por el gobierno zapateril.

Antes de analizar esas consecuencias, conviene repetir por enésima vez que la objeción de conciencia no se planteó tanto por ciertos contenidos concretos de la materia, que es hacia donde el Gobierno y el Tribunal Supremo han decidido reconducir el asunto, sino por una cuestión de principio: el Estado no tiene legitimidad ni está revestido de legalidad para invadir el ámbito privado de las convicciones; simplemente, no puede hacerlo, lo tiene prohibido. Si el Estado se salta la legalidad e invade un área en la que no puede entrar a legislar, los afectados quedan legitimados para desobedecer.

Pues bien, la desobediencia civil implica en primer lugar unas consecuencias jurídicas para los padres, a los que puede acusarse bien en vía civil o bien en vía penal de insumisión. Siendo titulares de la patria potestad sobre los hijos, los responsables directos de esa insumisión son los padres a los que los poderes públicos pueden acusar, como en los casos que ya se dan en España de homeschooling, de abandono familiar. Estas acusaciones pueden verse agravadas por la presunta lesión de derechos fundamentales de los hijos, tales como el derecho a la educación. La consecuencia más probable sería el intento de privar a esos padres de la patria potestad sobre sus hijos, pasando la misma a manos de los poderes públicos. No hace falta reseñar que tales medidas son propias de las peores dictaduras.

La desobediencia civil, siendo como es la opción más radical, debería hacerse extensiva por lo tanto a la totalidad del sistema educativo, y no sólo a la asignatura concreta de Educación para la Ciudadanía. Y las alternativas a ese sistema educativo pasarían necesariamente por el homeschooling, la educación en casa, o por la escolarización de los hijos en centros de nueva creación en régimen de cooperativa y totalmente privados, independientes por completo de los fondos públicos, pero con un plan de estudios homologado a efectos de validez de las titulaciones.

Esto supone que la desobediencia civil implica en segundo lugar una enormidad de esfuerzos y sacrificios económicos para cualquier familia media española, que hoy por hoy son inasumibles por las mismas. Pero lo que sí es posible es la creación progresiva de pequeños núcleos de resistencia, siempre y cuando se olvide definitivamente la posibilidad de concertar esos centros de nueva creación. La libertad y la independencia completas vendrían dadas únicamente si esos centros son privados. En esta línea ya hay casos en España.

Si se consigue ir creando una pequeña red de centros escolares privados y completamente independientes de los poderes públicos, la desobediencia civil ya no sería tal. Los hijos estarían debidamente escolarizados, y no habría caso para juzgar sobre la patria potestad de los padres. En este proceso, como es lógico, no cabe contar con ninguna de las administraciones públicas, pero tampoco con instituciones como la Iglesia Católica. Nada hay más impensable en estos momentos en el seno de la comunidad educativa católica que una renuncia a los conciertos educativos. No obstante, tal cosa sería la opción más radicalmente evangélica que podría darse.

Hay iniciativas en marcha en este sentido: la Compañía de María de Talavera de la Reina (Toledo) renunció ya en 1985 al concierto educativo que trajo la LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación). Hoy es el centro educativo con más solicitudes de escolarización de toda la provincia, si no de toda la Comunidad Autónoma, la congregación es la que más vocaciones tiene y ya han abierto un centro filial en Valdemoro (Madrid). Al parecer, los hechos hablan por sí mismos.

Emprender este camino sólo requiere de la existencia de núcleos de familias en la sociedad que tengan verdaderamente asumido el valor irrenunciable de la libertad y el derecho a educar a sus hijos de la mejor forma posible. Estoy convencido de que existen.

21 Respuestas a “Desobediencia civil”


  1. 1 Una madre que educa en casa

    Muy interesante todo lo que plantea. Creo que la objeción de conciencia a EpC se queda corta en colegios que no sigan un ideario muy claro, ya que la ideologización permea todas las asignaturas, vía “contenidos transversales”. La opción del homeschooling es pues una alternativa muy interesante, no solamente para las familias que se sientan llamadas a ello, sino por las posibilidades que abre de agrupaciones de familias y de pequeños colegios privados (tomando para ello un programa de educación a distancia de alguna academia para homeschoolers, hay varias en los EEUU que los tienen muy buenos y a bajo coste la matriculación -me estoy refiriendo además a programas católicos-).

    Haría una observación a su artículo: creo que no conviene alarmar innecesariamente a quien tenga interés y quiera plantearse la educación en casa, pues son relativamente pocos los casos de denuncias y las que ha habido, como el caso de Ketty y Michael que se defendió desde Hazte Oir, se han archivado sin más.

  2. 2 José Sáez

    La única pega de abordar el problema mediante la creación de centros privados nuevos, en régimen de cooperativa u otro, es que pocas familias podrán asumir el gasto de una enseñanza no subvencionada. Creo que hay que seguir luchando para que el Gobierno y las cámaras legislativas simplemente cumplan la Constitución y proporcionen una educación asequible a todos y que garantice la libertad ideológica y religiosa, así como el derecho de los padres a decidir sobre la educación que desean para sus hijos. Si unas cuantas familias con recursos se hacen su coto privado, quizá arreglen SU problema, pero millones de niños seguirán bajo la bota socialista-laicista.

  3. 3 carlosgrima

    Es que la Iglesia Católica española misma ha cometido el tremendo error de dedicarse al rito, olvidando la educación moral de sus feligreses.

    Muchas jóvenes españolas que llevan seis abortos son católicas que acuden a misa.

    Claro: como en misa nunca les han repartido folletos sobre fisiología fetal, ni les han hablado de los DD.HH intrauterinos, pues… las consecuencias son obvias.

  4. 4 Democrata(Rael)

    Desobediencia civil…. si soys una inmensa minoria,

    Yo dejo este articulo de un lector encontrado en el periodico gratuito 20 min:

    http://www.20minutos.es/carta/510057/0/estudiar/religion/escuelas/

    Estudiar religión
    A. D. L. 04.09.2009

    Como ciudadano y futuro profesor, me resulta inadmisible ver cómo se utilizan los centros y recursos públicos y se desperdician horas lectivas para adoctrinar sobre algo privado y personal como es la religión. La religión no debería ser impartida en ningún centro sostenido con dinero de todos ya que:

    1) En España «ninguna confesión tendrá carácter estatal» (Art. 16.3 CE 78).

    2) Se favorece injustamente a la Iglesia católica en detrimento de los colectivos ateos, agnósticos y resto de religiones, lo que puede provocar conflictos.

    3) Se adoctrina a menores de muy corta edad y sin juicio formado que obligatoriamente tienen que ir a clase y se ven obligados a ser adoctrinados en lo que sus padres decidan.

    4) Es la Iglesia quien arbitrariamente elige a los profesores y no instituciones civiles. Encima se dan 315 horas de religión en Primaria, y desde 1º (BOE 293, pág. 43.102 Anexo III), frente a las míseras 50 horas (en 3.er ciclo) de Educación para la Ciudadanía y los derechos humanos. Y todavía se quejan.

    Segun este articulo os quejais de que estais perdiendo el poder absoluto en la escuela, se le ven las orejas al lobo….

    PD: Mucha gente opina que la iglesia y su poder en la educacion tiene que estar mas apartada todavia y tambien somos una inmensa minoria.

    Un Saludo

  5. 5 vanlop

    Está todo atado y bien atado.

    Es impensable la desobediencia civil y no sólo se adoctrina en EPC, se adoctrina en todo. Porque ¿acaso no es adoctrinamiento utilizar ese lenguaje supuestamente no sexista y de paso destrozar el idioma? Y no digamos de los contenidos de Historia.

    Pero es que tambien es muy difícil la educación en casa o los colegios privados Porque ¿quien puede permitirselo?

    Tenemos que resignarnos a la ecuela pública o la concertada. El problema es que muchas veces no se sabe cual es peor.

  6. 6 Una madre que educa en casa

    Pues no hay que resignarse. Hay algunos colegios con ideario firme, profesores que viven su fe y son realmente maestros, libros elegidos con cuidado para que sus contenidos enseñen realmente valores, pero hay pocos. Y cuando puedes tener uno cerca, quizás no tengas plaza o sencillamente no puedas pagar. Casos como el nuestro, familia numerosa, un solo sueldo, no da ni para el transporte al cole. Nos queda solo la opción del colegio público y preferimos optar por la vía de la educación en casa. A José Saez, educar en casa es una opción en la que puedes gastarte mucho o nada. Lo que exige es otro tipo de cosas que no cuestan dinero, pero sí sacrificio, dedicación, y querer hacerlo. La opción de colegios privados independientes de todo control parece muy bonita e interesante también. No sé si siempre han de ser tan caros, quizás se pueda organizar de manera que no cuesten o cuesten poco, o subvencionarlos de alguna manera (acaso no viven otros proyectos solo de donativos, no sé), o hacer agrupaciones de familias que se apoyen en el homeschooling… hay mucho que poder hacer creo yo, y en educación ¡nos jugamos tanto!

  7. 7 Ketty

    Estoy de acuerdo con “una madre que educa en casa”, al igual que yo puedes gastarte mucho, poco o nada, dependiendo de qué currículum, escuela a distancia o método utilices.
    No creo que debamos de resignarnos a escuelas públicas o privadas, creo que debe de abrirse paso ya de una vez a la educación en casa para los que lo escojemos.
    Vanlop, puedo asegurarte que esto de educar en casa no es tan elitista como se quiere hacer creer, de hecho, no conozco a ninguna familia homeschooler a quien le sobre el dinero, y déjame decirte que conozco a muchas por toda España. Es mas bien al contrario, ya que nos sometemos a un solo salario para que unos del os padres siempre pueda estar pendiente de sus hijos.
    Me parece muy interesante el escrito de Campoy, ya que además creo que esto del homeshcooling va en aumento viendo el percal que se nos presenta en esta país en muchos aspectos, tanto educativos como sociales.
    un saludo

  8. 8 José Sáez

    Quizá no me he explicado bien. El home-schooling me parece estupendo y puede salir barato, aunque no todos los padres están preparados para ello y habría que montar grandes redes de apoyo. Lo que sale caro y acaba siendo elitista, a no ser que te regalen los locales y el personal trabaje gratis, es solucionar el problema creando centros privados sin subvención pública. Insisto en que la lucha principal y contundente debe dirigirse a conseguir que los que mandan acaten la Constitución y obedezcan a los imperativos que ésta les exige como garantes de nuestros derechos. Lo otro, sin querer, puede acabar haciéndoles la cama.

  9. 9 Una madre que educa en casa

    El problema que tenemos los padres con hijos en edad escolar es que no podemos esperar a que realmente la libertad de elección de centro sea una realidad (por ej. con el cheque escolar), o a que se creen estos utópicos colegios -quizás sería incluso posible soñar con colegios con locales donados y maestros que trabajen por amor a Dios y al prójimo, en este caso al niño-. No digo que no sea algo por lo que luchar, igual que la lucha heroica y valiosísima de los padres cristianos en la enseñanza pública Dios la bendice muchas veces con hijos de fe probada y por el testimonio que dan. Pero como digo, los que no nos sentimos con fuerzas o confianza para meter a nuestros hijos en la pública y luchar desde dentro, deberíamos ir teniendo otras opciones ya. Los niños crecen, el problema se plantea a día de hoy. En nuestro caso, hemos optado por la aventura del homeschooling, primero por motivos negativos -no había plazas para todos, no podíamos pagar-, pero cada vez que pasan los años me convenzco más de que igual, aún teniendo el mejor colegio gratis en mi calle, hasta llegaría a añorar la educación en familia. No es tan raro lo que digo, en los EEUU por ej., o en otros países europeos, como sobre todo Inglaterra, es una opción más que todo matrimonio joven se ha planteado alguna vez.

  10. 10 Una madre que educa en casa

    Don José, yo casi lo que veo más difícil que todas estas propuestas es el cambio a mejor en la enseñanza pública. Viendo la deriva que van tomando nuestras sociedades, el relativismo moral, la falta de sensibilidad a cosas como la inocencia de los niños -no digamos ya a valores como la pureza o la castidad-, todo esto en la escuela no solo se refleja, sino que se agudiza al estar el sistema educativo tomado por aprendices de ingenieros sociales. En fin, quizás mi visión sea una y hay otras maneras de encarar el problema, desde luego ni la educación en casa ni los colegios pequeños privados van a ser “la solución”, y es cierto además que los niños de los demás quedarían a la intemperie- los pobres, inmigrantes sobre todo, gente sin recursos no solo materiales sino culturales etc para plantearse otra cosa-, pero nadie o casi nadie mete a sus hijos en un mal colegio por solidaridad.

  11. 11 lonso

    Yo estoy con Don José, el primero que está sometido a la ley es el propio gobireno y se debe exigir que la cumpla. Y eso incluye el articulo 16 de la constitución al completo y no sólo una parte del apartado tercero que interesadamente utilizan los laicistas beligerantes.

  12. 12 José Sáez

    Es cierto que pueden haber personas que se dediquen a la enseñanza sin cobrar nada. Eso han hecho los religiosos durante siglos, por ejemplo. Pero aun con personal voluntario suficiente (que hoy en día no lo hay en ninguna congregación), mantener en marcha un colegio cuesta mucho, mucho dinero, que correría a cargo de los padres si el Gobierno no cumple sus obligaciones constitucionales.

    Para solventar el problema de la educación en libertad de nuestros hijos no caben más vías, a mi entender, que estas tres:

    a) La objeción de conciencia llevada hasta sus últimas consecuencias, en su ejecución y defensa jurídica, unida a la denuncia de prácticas adoctrinadoras sugerida por el TS.

    b) La lucha por conseguir que se implante el cheque escolar. Ésto sólo sería efectivo si el Estado mantuviese una adecuada pluralidad de centros educativos, para poder elegir con libertad.

    c) La lucha por una regularización adecuada del homeschooling, que permita ejercerlo sin problemas legales. Sin una red de apoyo suficiente, sólo unos pocos padres tienen preparación para ello.

    Como puede verse, los tres frentes que cito conllevan una batalla con el Gobierno, ya que éste está empeñado en instrumentalizar la enseñanza para implantar su ideología y perpetuar su partido, saltándose a la familia y sus derechos, y no está dispuesto a renunciar a sus planes lavacerebros.

    Así que, o luchamos a campo abierto y sin cuartel, o nos montamos aldeas separadas del mundanal ruido como los Amys y educamos a nuestros hijos en peceras, pasando de sistemas educativos, titulaciones y demás (quizá haya que hacerlo algún día, aunque seguiría siendo necesario luchar para que se reconociese esa opción, porque si no, acabarían quitándonos a nuestros hijos).

    No hay ninguna salida al problema sin una ardua lucha.

  13. 13 Una madre que educa en casa

    Al punto a), objeción de conciencia hasta sus últimas consecuencias, objeto que el adoctrinamiento no se limita a los contenidos de esa asignatura, cojamos asignaturas como conocimiento del medio, ciencias del mundo contemporáneo, sociales o incluso lengua y literatura… Hace poco hubo en el colegio público de Galapagar un problema con un taller de “orientación afectivo sexual” que era parte de una actividad de conocimiento del medio para niños de primaria. El problema desborda a la asignatura en cuestión, aunque sea el símbolo de la lucha.

    A la cuestión de la preparación suficiente de los padres para hacer homeschooling, está visto por estudios en otros países que el éxito no depende tanto de la titulación de los padres. Con hijos en Primaria de todos modos lo que hace falta es dedicación completa, más que estudios superiores, aunque evidentemente estos ayuden. Pero mejor ayuda una madre entregada que va estudiando con el hijo que no una doctorada con la cabeza en mil cosas -es lo que más cuesta, dedicarles el día entero, hay que sentirse de algún modo llamada a hacerlo-.De acuerdo en la red de apoyo, necesaria para no sentirse demasiado solo.

    Totalmente con usted, no hay salida sin una ardua lucha, dentro y fuera de casa. En fin, la vida cristiana es una continua batalla. Y tal como están las cosas en el ambiente para nuestros hijos…

  14. 14 Camino

    Creo que plantear como solución de todos nuestros males la Desobediencia Civil no es aceptable. Antes que objetar a la legislación educativa, habría que objetar a la legislación socio-sanitaria (sí, la de la anticoncepción, aborto, reproducción “asistida”), a la legislación civil (sí, la del divorcio, “modelos” matrimoniales y familiares), al modelo de España constitucionalmente esbozado por consenso y radicalmente “vuelto del revés” como alardean los amigos de “los padres de la Constitución”. Ya puestos, agarremos al toro por los cuernos, no por el rabo. Digo.

  15. 15 vanlop

    Insisto en mi comentario anterior.

    Está muy bien eso de educar en casa o elegir cuidadosamente el centro. Pero eso lo pueden hacer una mínima parte de los que quieren.

    No todos vivimos en grande ciudades, yo vivo en una pequeña. La alternativa a la pública, que está razonablemente bien, salvo adoctrinamientos, que depende de los centros, es una concertada que en general, es de inferior calidad que la pública y sin insistir en ciertos valores que podríamos desear, es más en algunos casos creando confución.

    Ante ese panorama, eduquemos en casa. Sinceramente, nunca me he sentido capaz de mantener al atención de un niño por más de cinco minutos. ¿Cómo podría mantenerlo atento durante una mañana? ¿Como se hace cuando trabajan los dos?

    Entiendo y admiro a los que son capaces de educar a sus hijos, pero la pedagogía es una cualidad que se tiene o no se tiene. Recordemos la cantidad de profesores que hemos tenido a los que era difícil entender. Si se nace con el don de enseñar, adelante, pero ese don lo tiene poca gente.

  16. 16 Ketty

    Vanlop, cuando trabajan los dos, como es mi caso, nos las arreglamos para que sean horarios distintos para poder compaginar nuestros horarios y estar uno de nosotros con ellos. O si eres autónomo, haces lo mismo o te arreglas con alguien que te ayude con ellos en alguna que otra hora. Hay varias cosas que se pueden hacer, pero probablemente una de ellas es renunciar a salarios altos, y a pasarse sin muchas cosas. Es algo así como reestruturar tu vida porque hay algo importante que te lo exige, tus hijos, a pesar de todo lo que ello conlleva. :-)
    un saludo

  17. 17 Serpina

    Vanlop, la atención del niño no se mantiene porque sí. La dinámica del proceso de educar en casa es totalmente opuesta a la del colegio. No se aprende porque lo dice alguien (el profe o el sistema), se aprende porque se desea. Por lo tanto, en casa en vez de obligar al niño a aprender, se hace justo al revés, se siguen sus intereses y preguntas. El aprendizaje tiene lugar de otra forma, mucho más natural y más asimilable para el niño, y mucho más ordenado, por así decirlo. No está estructurado como en un colegio, pero sigue el orden natural de la vida. Por eso es agotador a la vez que fácil de llevar a cabo.
    Me explico, si contesto a TODAS las preguntas de mis hijos durante el día, esto puede resultar agotador porque estoy a su disposición 24h de 24h y porque necesito agrupar mis ideas continuamente para poder explicarle a mi hijo lo que necesite según su nivel de consciencia. Aparte de que lo que no conozco me obliga a investigar junto a mi hijo para poder darle una respuesta. Pero a la vez resulta fácil porque es simplemente seguirle a él, no tengo que preparar nada, digamos. Cualquier situación diaria de la vida nos plantea preguntas y retos.
    Es así como aprendemos mejor historia, geografía, matemáticas, lengua etc. De acuerdo, lo aprendemos a nuestra manera, pero se trata de esto, de que la enseñanza en casa es una enseñanza PERSONALIZADA e INDIVIDUALIZADA, cada uno lo puede hacer a su manera, mientras va desarrollándose poco a poco.
    Los estudios hechos en otros países demuestran que los niños que aprenden en casa, a pesar de utilizar métodos totalmente diferentes a los “escolares” no sólo están al mismo nivel que sus coetáneos del cole, sino que rebasan la media en todos los aspectos: educativos, sociales, académicos, de autonomía etc. Por lo tanto el método en sí funciona.
    Me atrevo a decir, de hecho, que los padres que enseñamos en casa estamos innovando continuamente los métodos educativos que utilizamos, llegando a nuevas experiencias educativas muy interesantes, porque al respetar los ritmos y los intereses y talentos de los niños, el aprendizaje que estos asimilan es del más alto nivel, está perfectamente adaptado para ellos, no para otros.
    Y este es uno de los objetivos del aprendizaje en general en un ser humano.
    Uno de los motores de que eso sea así es el respeto profundo que se le muestra al niño en cuanto se le deja decidir qué quiere aprender y cómo lo quiere aprender. Y por supuesto los lazos afectivos que se establecen entre los padres/tutores y el niño en cuestión. Factores ambos que no se suelen dar en los colegios por la misma estructura del sistema educativo que impide su implantación.
    El aprendizaje y las nuevas experiencias se fijan de una forma positiva cuando han tenido lugar de una manera placentera (juego, amabilidad, respeto, afección). De otra forma o no se asimilan o se asimilan como algo negativo, por lo tanto, el proceso educativo ha fallado en algún lado.
    Es lo que nos ocurre o nos ocurrió a muchos en el colegio. Algunos logran “limpiar” su mente de adultos, después de esfuerzos de todo tipo (terapias), pero hay otros que no.
    Ya es hora que empiece un gran cambio en el sistema educativo occidental (no se crean que el problema del adoctrinamiento existe sólo en España, es una tendencia europea prevista por la UE desde hace varios años, aquí sólo obedecen las directivas) y que salgamos de una estructura decimonónica para entrar en el siglo XXI también con la enseñanza.
    Hoy en día, después de todos los descubrimientos y estudios sobre el funcionamiento del cerebro humano y la manera de aprender y comportarse del ser humano, es absurdo pensar que un niño deba quedarse quieto a escuchar lo que le dice un adulto, cuando su naturaleza es totalmente opuesta.
    Volviendo a tu afirmación, es normal que no logres mantener la atención de un niño más de 5 minutos, imagínate que te llega un amigo a contarte algo que no te interesa ¡¡durante 5 horas!! (como suele ocurrir en los colegios). ¿Verdad que tu atención estaría en otro lado a los 5 minutos? pues eso es lo que les ocurre a la mayoría de los niños. Sus intereses suelen ser otros que los que nosotros, los adultos, creemos (y es perfectamente normal y natural que así lo sea), lo ideal y lo más práctico sería llevarnos por lo que ellos preguntan, no por lo que nosotros pensamos que les puede interesar.
    En fin, esto daría para un debate de días, me paro aquí, sólo quería recalcar que no se puede hacer una comparación entre educación en casa o cole porque las dos cosas son tan distintas que no hay comparación posible. Simplemente son dos sistemas diferentes para aprender y cada uno debería elegir el que mejor le parezca – esta sería la verdadera democracia.
    En el debate de la objeción a la EpC no entro, ya que yo también educo en casa, por lo tanto, se podría considerar que objeto a todo el sistema escolar, no sólo a una asignatura.
    Un saludo

  18. 18 Toñi

    Alejandro, muy bien explicado y puntualizado. Gracias

  19. 19 Una madre que educa en casa

    Serpina, en la educación en casa hay como sabes mucha diversidad de enfoques. En nuestro caso, nuestros hijos tienen horario, no se levantan de los pupitres y llevan uniforme. Incluso utilizamos ciertos libros de texto. No creo que haya que plantear el tema en términos de partidarios del colegio versus unschooling. Creo que como dices, lo importante es la libertad, libertad de enseñanza, libertad de las familias de vivir conforme a sus creencias, sin que sea el Estado, el Gobierno de turno, un funcionario, el que te mande y orden donde han de ir tus hijos de 9 a 5, es decir, ¡ocho horas diarias! que te impongan el programa, los libros que han de leer, las ideologías, los horarios y hasta el colegio sin poder elegir. Es devolver el protagonismo a las familias, a los padres, a la pequeña comunidad educativa que formamos de forma natural. En fin, cuestión de libertad.

    P.S. Estoy de acuerdo contigo en mucho y mis hijos tienen mucha más libertad de ser ellos los protagonistas de su aprendizaje que en un colegio convencional.

  20. 20 Hortensia

    Arantza, no creo que todo lo que no suponga tener a los niños 5 horas seguidas sentados en sus pupitres sea “unschooling”. Yo soy incapaz de estar ese tiempo con los críos sentados porque no lo soporto yo, más que ellos. A parte de que no me parece natural ni sano que un niño esté tanto tiempo inmóvil en una silla, como hacen en los colegios.
    La educación en casa es personalizada y por tanto flexible. La flexibilidad no implica desorganización, en absoluto.

    Quiero añadir que para algunos – según la zona de España en la que vivas – la educación en casa no es que sea una opción, es que es la única.

    Muy interesante la entrada.

  21. 21 A.L.

    Tienes razón Hortensia. De todos modos, en mi casa, por razones prácticas, y otras, de disciplina y orden -tengo a siete de mis hijos homeschooling, cualquiera puede entender-, lo que mejor nos va es algo de “rigidez”. En fin, lo que quería decir es que hay muchos enfoques, tantos como familias diría yo.

    Muy interesante también el hecho de que el congreso de jóvenes de Hazte Oir haya llevado el tema, no sé si ya lo mencioné por ahí arriba.

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