Nuestro hijo Juan comienza este curso 1º de Bachillerato, en un I.E.S. de Valencia. Mi esposa y yo, junto con nuestro hijo, tras una prolongada reflexión en común y conociendo perfectamente la normativa de evaluación académica para este nivel educativo, decidimos objetar en conciencia contra ”Educación para la Ciudadanía”, que en Bachillerato adopta el nombre de “Filosofía y Ciudadanía”.
Como nos imaginamos que el camino por andar no va a ser fácil, he decidido abrir este post en forma de diario. En él iré anotando todas y cada una de las incidencias, positivas o negativas, que se vayan produciendo. Quedará como testimonio vivo del recorrido real de una objeción en marcha.
Espero que sirva para que todos los lectores que lo deseen puedan seguir su evolución, colaborar con sus comentarios y aportaciones, y estar al tanto del tratamiento concreto que vaya a tener la objeción de conciencia en la Comunidad Valenciana, que ahora comienza a impartir la EpC, sin perder de vista que las experiencias que aquí voy a exponer son sólo un botón de muestra, no necesariamente generalizables.
Que quede muy claro que no tratamos de ponernos como ejemplo para nadie. Somos padres normales y corrientes, bien concienciados y dispuestos, pero MUY normales. Esto es sólo una crónica de los hechos concretos que vayan sucediendo, que nadie sabemos cómo puede acabar. Esperamos tener fuerzas para llegar hasta el final. En todo caso, suceda lo que suceda, para bien o para mal, quedará aquí escrito.
Aquellos lectores que deseen seguir esta historia hasta el final, deben guardar el enlace permanente a este post, ya que, aunque aparecerá algunos dias en la página principal de HO, luego será sustituido por otras entradas que se vayan produciendo en los distintos blogs. Las nuevas anotaciones en el diario las haré cada vez editando este post. Sin más comentarios, comienzo el diario:
DIARIO REAL DE UNA OBJECION DE CONCIENCIA EN BACHILLERATO
06-05-2008: Presentamos nuestra declaración de objeción de conciencia a la EpC, a través de VAEL (Valencia Educa en Libertad), en el registro de la Consellería de Educación. Los funcionarios del registro se ven un tanto desbordados, ya que nuestra objeción se presenta junto con un bloque de gran número de ellas, pero las objeciones quedan registradas de entrada sin mayor problema.
11-09-2008: Presentamos copia de la declaración de objeción, junto con una carta explicativa dirigida al Director del IES, en el registro de la Secretaría del Instituto. De momento, nada que destacar. Si alguien quiere ver la carta, que me lo diga y la incluiré en sucesivos comentarios.
15-09-2008: Libertad Digital TV me realiza una entrevista en mi casa, como padre objetor con hijos a los que la EpC afecta directamente este curso. Los periodistas, muy amables y concienciados del asunto. La entrevista, breve, pero con tiempo suficiente para manifestar los motivos y aspectos esenciales de nuestra objeción. Aún no he podido ver la emisión de dicha entrevista. Ignoro cómo habrá quedado el montaje final.
16-09-2008: Nuestro hijo comienza hoy el curso. A fecha de hoy, y pese a la promesa hecha a VAEL por la Secretaria Autonómica de Educación, Concha Gómez, no hemos recibido respuesta administrativa alguna. Ante esta situación de inpass, hemos solicitado a los letrados de VAEL que estudien la forma de desbloquear la situación elevando recurso apoyándonos en el silencio administrativo o por otra vía jurídicamente viable. Por otra parte, de momento no hemos tenido comunicado alguno del Instituto.
Nuestro hijo ya ha vuelto de su primer día de clase. Ha venido escandalizado del horario en que han colocado la asignatura optativa de religión, al final de la mañana, para que los alumnos que no cursan religión, los que van a “alternativa”, puedan largarse a casa. A nosotros no nos ha sorprendido, porque ya conocíamos este asunto. Respecto a EpC, mañana tienen la primera clase, a primera hora. No les han dicho ni una palabra sobre lo previsto para los objetores, si es que han previsto algo.
El chaval nos ha preguntado qué debe hacer mañana y hemos estado hablando sobre el asunto. Hemos quedado en que, al llegar al Instituto, se dirija a su tutor, para hacerse presente y pedirle instrucciones. Si el tutor no se las da, que acuda al jefe de estudios, y si tampoco, al director. Si nadie le da razón de una actividad sustitutoria a la objeción, se quedará en algún lugar visible del Instituto, estudiando, y nosotros pediremos entrevista urgente con el director. En todo caso, mañana veremos qué sucede.
17-09-2008: En el primer día de clase de EpC, ha sucedido algo extraño. Tanto darle vueltas a la cabeza con lo que podría acontecer y resulta que lo ocurrido ni se me había pasado por la cabeza. Lo que sí me imaginaba es que mañana me va a tocar entrevistarme con la profesora para ver si nos aclaramos, porque ni nuestro hijo ni nosotros hemos comprendido nada.
El muchacho y su primo, tal y como quedamos, ha acudido al Instituto antes de las 8:00 para pedir instrucciones a su tutor sobre qué actividad deben relizar fuera de clase los objetores. Les han dicho que en ese momento no había hora de atención del tutor. Viendo el percal se han ido directamente a preguntarle a la profesora de EpC. Al preguntarle si ella era la profesora de Filosofía y Ciudadanía, ella les ha dicho que ella no era profesora de Ciudadanía, sino tan sólo de Filosofía…
Al comentarle que ellos eran objetores, les ha dicho que su asignatura es obligatoria para aprobar el Bachillerato. Ellos le han contestado que ya lo sabían, pero que aún así eran objetores a la EpC. Ella ha insistido en que su clase no es de EpC, sino de Filosofía, que ella no da Ciudadanía. Ante ello, los chavales se han quedado perplejos y han decidido entrar a esa clase “sólo de Filosofía”.
La profe ha explicado el programa que van a dar, que consiste en Filosofía desde una perspectiva Psicológica, que es lo que ella domina, y nada más. El libro que deben comprarse, si embargo, es el de Castell-Nou y lleva por título “Filosofía y Ciudadanía”. La clase se ha dado en castellano, sin aparición alguna de profesores de inglés. La profesora ha comentado que en el Instituto se oponen a impartirla en inglés y les ha dicho que los exámenes de su asignatura ¡serán revisados por un inspector!
Ahora no sé si es que el Instituto ha decidido separar en dos bloques la Filosofía y la Ciudadanía, si es que la profesora ha decidido dar sólo Filosofía y omitir la Ciudadanía, si sólo es una maniobra para despistar a los objetores y que entren en clase o si, sencillamente, la profesora no se entera ni del nodo. Dice que ella es profesora de Filosofía y que su clase es sólo de Filosofía, pero el libro es de Filosofía y Ciudadanía. Y encima, esa intimidante advertencia de que los exámenes serán enviados a “un inspector”.
Si no fuera porque conocemos hace tiempo a esa profesora, que ha dado clases muy correctas a otros de mis hijos, sin sesgos ideológicos y con excelente didáctica (mis hijas incluso la admiran como profesora), mi conclusión inmediata sería que se trata de una mera trampa. No lo sé. Así que, como me imaginaba, voy a tener que entrevistarme con ella para que me aclare el asunto.
Todavía me ha sorprendido más el comentario de que los exámenes los ha de revisar a un inspector. ¿Será posible que la Consellería sea capaz de haber establecido tal mecanismo de control sobre esta asignatura? ¿O se trata de una inspección estatal? ¿Qué demonios está pasando aquí? En fin, espero poder aclarar todas estas cosas mediante entrevistas con quien haga falta (profesora, tutor, jefe de estudios, director…), antes de la próxima clase de Filosofía y Ciudadanía, para saber a qué atenernos.
18-09-2008: He de confesarlo. Anoche no podía pegar un ojo, pensando en todo este embrollo y en lo que sucedería hoy en mis entrevistas en el Instituto. Me puse a rezar como un descosido a la Virgen, para que nos ayudara, nos diese discernimiento y fuerzas, y nos allanase el camino. Es relativamente fácil presentar una objeción, pero no es tan fácil llevarla adelante cuando llega “la hora de la verdad”. Gracias a Dios que tenemos su auxilio que nos sostiene. He de decir que la palabra de los distintos obispos que han hablado sobre la objeción ha sido y es un elemento fundamental que nos ayuda en este combate.
No he podido hablar con la profesora de Filosofía y Ciudadanía, pues no estaba en el Instituto y aún no han salido los horarios de atención a los padres. Pero sí que he podido hablar con el director. La conversación ha superado mis mejores expectativas. Además de un trato atento y amable, ha asumido con absoluto respeto nuestra decisión. El Instituto ya había previsto que los alumnos cuyos padres han objetado pudiesen estar en la biblioteca, en la que habrá en todo momento un profesor de guardia, pero lo había organizado para la ESO y es por eso que la profesora de EpC en Bachillerato no sabía nada.
El director, un tanto despistado respecto al hecho de que la “Filosofía y Ciudadanía” de Bachiller forma parte del grupo de asignaturas de la EpC, ha aceptado de buen grado mis explicaciones y ha comprendido las razones de nuestra objeción en Bachiller. Esto no significa que las comparta o no, eso sólo él lo sabe, sino que las respeta. Era conocedor de nuestra objeción, pero sin querer había dado por supuesto que se referían a la ESO y por ello no había hablado con la profesora de Bachillerato.
El director ha tomado nota de los datos de mi hijo y de su primo y me ha asegurado que hablará con la profesora, para que sepa que ambos alumnos irán a la biblioteca en su hora de clase. Esto es importante, además, porque quedará claro que no se trata de una falta de asistencia. Me creo en el deber de dejar aquí constancia de la amabilidad y de la actitud de respeto ante las decisiones de los padres de este Director. Y eso en un Instituto público. Todo un ejemplo de corrección humana y verdadero espíritu democrático, a imitar, tanto por los directores de centros públicos, como concertados.
Como comprenderéis, he salido del Instituto con 30 kilos menos de peso y dando gracias a la Virgen. Al contárselo a mi hijo, también le ha cambiado la cara, ya que ahora se siente mucho más seguro que ayer depués de que la profesora les dejara, confundidos y dentro de clase. El muchacho sigue dispuesto a seguir adelante con el combate, ahora con mayor seguridad todavía. Así que, si no sucede nada extraño, por el momento no entrará en las clases y permanecerá estudiando en la biblioteca.
22-09-2008: Me lo temía. Hoy ha tenido mi hijo clase de Filosofía y Ciudadanía. Su primo y él le han preguntado a la profesora si el director había hablado con ella sobre su objeción y el ir en esas horas a la biblioteca con un profesor de guardia. La profesora les ha dicho que no y les ha vuelto a contar el mismo rollo del primer día de clase. Los muchachos, sin saber a qué atenerse, se han quedado dentro de la clase.
Mañana me toca volver a la carga y hablar con el director, para comprobar si es verdad o no que a la profesora no le han llegado aún sus instrucciones, para pedirle que lo haga si no lo ha hecho y para que pida a la profesora que deje de liar el tema diciendo que su asignatura “no tiene nada que ver con EpC”. Supongo que el director, con el fin de semana por medio, no ha tenido aún ocasión de hablar con la profesora.
Espero que esta semana quede claro el asunto de una vez por todas. Si la profesora sigue en sus trece, le comunicaré al director que los chavales irán directamente a la biblioteca, sin hablar más con ella. Como podréis comprobar, el combate sigue. Confío en poder avanzar paso tras paso, con la ayuda de Dios.
23-09-2008: ¡Bendito sea Dios! Y que bendiga al Director del Instituto de nuestro hijo (y a otras personas que en él trabajan y están por la labor). Tras el confusionismo de días anteriores, hoy le he escrito un mensaje al Director, diciéndole que los chavales seguían sin saber a qué atenerse, porque la profesora no sabía nada, y remitiéndole los textos legales donde aparece claramente la “Filosofía y Ciudadanía” enmarcada dentro de la “Educación para la Ciudadanía” (más que nada para que pudiese aclararle las ideas a algún que otro profesor despistado). Luego, por la tarde he hablado con él por teléfono.
Como siempre, me ha atendido con una amabilidad fuera de lo común. Me ha dicho que había leído mi mensaje y que ya había hablado con la profesora de Filosofía y Ciudadanía para explicarle que mi hijo y su primo, por motivo de su objeción, no iban a entrar a su clase, que en ningún momento se trata de absentismo o falta de asistencia y que la objeción no se dirige en modo alguno contra ella.
Por otra parte, dado que las clases de EpC las tienen, una a las 8 de la mañana y otra a última hora de la mañana, y la biblioteca (lugar dispuesto para los objetores de la ESO) está cerrada a esas horas, ha decidido que mi hijo y su primo acudan en esas horas al “Aula de Convivencia”, donde siempre hay un profesor de guardia. Allí podrán estudiar o hacer deberes. Ante mi ofrecimiento de que tal vez podrían aprovechar ese tiempo para hacer alguna actividad alternativa de colaboración con el Instituto (algo que manifestamos en la declaración de objeción), le ha parecido una idea fantástica. Hablará con los profesores para que, si algún alumno “trasto” de los que van a ese aula, de 1º de ESO por ejemplo, necesitase apoyo escolar, nuestros muchachos le echen una mano. “Eso sí que es auténtica educación para la ciudadanía”, me ha comentado.
Por útimo hemos quedado en que los chicos ya no acudan más a la clase de Filosofía y Ciudadanía, sino que directamente acudan a esa otra aula. Además, me ha dicho que mañana, a las 8 en punto, hora en que tienen la dichosa asignatura, mi hijo y su primo acudan a su despacho y que él mismo les acompañará al otro aula, para presentarlos al profesor y para que se sientan más seguros y arropados.
Para terminar la conversación, me ha dado las gracias. ¡Sí, me ha dado las gracias él a mí! Yo le he dicho, naturalmente, que gracias a él, pero ha insistido en darme las gracias a mi. No sé exactamente por qué, la verdad.
¿Se puede pedir más? Al Instituto, desde luego, no. La objeción se va a hacer efectiva, los chicos no van a entrar en las clases, van a tener un lugar concreto dónde estar, con un profesor testigo de que están en el Instituto y, además, con actividad sustitutoria educativa pero no sectaria. Sabemos que no debemos bajar la guardia y seguiremos atentos al transcurrir de los hechos, porque los “enemigos” están por todas partes y en cualquier momento pueden asomar las narices para tocarnos las nuestras con nuevas dificultades. Pero, de momento, todo invita a dar gracias por cómo van las cosas.
Ahora sólo queda el “pequeño detalle” de que nuestra objeción sea admitida y nuestro hijo quede exento de cursar la asignatura y ser evaluado en ella. Por muy buena que sea la actuación del Instituto, si el chico no entra en las clases, suspenderá. Puede repetir la asignatura en 2º y continuar sin entrar en clase. Pero, si la Consejería de Educación y/o los Tribunales, no nos reconocen la objeción, no obtendría el título de Bachiller. Tenemos tiempo por delante para defender nuestra objeción pero, si llegara ese extremo (Dios no lo permita), la toma de decisiones sí que será radicalmente difícil. Pero, como Escarlata O’Hara, eso lo pensaré mañana…
Aunque no tengo muchas esperanzas en ello, quiero creer que el Consejero Font de Mora -el Gobierno Valenciano del PP en suma- actúe de forma urgente y coherente con las declaraciones que los consejeros de educación de las CCAA regidas por el PP han hecho públicas tras su reunión de ayer en la C/ Génova, que en su punto 4 aseguran que el PP va a reconocer la objeción, eximiendo a los objetores de asistir a clase sin que ello perjudique su expediente académico. ¿Es mucho soñar, verdad? Pero, quién sabe…
24-09-2008: Hoy mi hijo ya no ha entrado en clase de EpC. La única incidencia, de poca importancia, es que cuando ha acudido, según lo pactado, al despacho del Director, y él le ha acompañado al aula prevista, no había ningún profesor de guardia. El Director, a la vista de ello y mientras lo soluciona, le ha pedido que se quedara en un pequeño hall junto a su despacho. Es lógico que se produzcan estos fallos de ajuste, en pleno inicio de curso en un Instituto con más de 200 profesores. Confío plenamente en que el tema del local a donde debe acudir mi hijo en las horas de EpC se solventará en breve.
Quiero destacar la actitud de mi hijo. No es sólo “amor de padre”. Ayer se resbaló a causa de la lluvia y se dislocó la rodilla, algo que le sucede con cierta frecuencia, ya que tiene una rotura de ligamentos cruzados. Auque no es nada grave, ya que está acostumbrado a colocarse la rótula en el sitio y seguir adelante, estaba un poco dolorido y podría haberse quedado en casa. Pues nada, el tío ha cogido una muleta, me ha pedido un justificante para el profesor de Educación Física y se ha ido al Instituto, precisamente para no perderse el primer día en que ya no iba a entrar en las clases de Filosofía y Ciudadanía. Con un par.
29-09-2008: Mi hijo continúa sin entrar en las clases de EpC. Sin embargo, el despiste del Instituto sobre dónde debe permanecer en esas horas, continúa. Hoy tenían clase de Filosofía y Ciudadanía a última hora. Se han dirigido al despacho del Director, para saber a dónde dirigirse. No estaba. En la biblioteca y en el aula de convivencia no había ningún profesor de guardia. Sin saber qué hacer, su primo y él se han marchado a casa. Grave error que les he pedido que no vuelva a suceder. Para que sea efectiva la objeción, no pueden ausentarse nunca más del Instituto en esas horas, aunque tengan que quedarse sentados en un pasillo. Lo han comprendido perfectamente. Hemos quedado en que el miércoles, que tienen la asignatura a las 8 de la mañana, voverán a preguntar al Director dónde deben quedarse. Si el tema no se resuelve, volvere a comunicare con el Director para ver qué sucede y cómo arreglar de una vez por todas el asunto.
30-09-2008: Junto con otras dos familias objetoras, hemos estado esta tarde en una notaría, para hacer la dación de poderes a los abogados y procuradores voluntarios que se han ofrecido gratuitamente a ayudarnos en la defensa jurídica de nuestras objeciones (Dios los bendiga). Junto con un amplio grupo de familias objetoras, vamos a elevar el próximo día 6 de octubre una primera tanda de recursos contra la Consellería de Educación, ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribual Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, entendiendo como denegada nuestra objeción por el silencio administrativo habiendo comenzado ya el curso escolar. Tras esta tanda, se irán presentando otras sucesivas.
Esperamos del buen juicio de los magistrados que nuestros recursos sean aceptados y nuestros hijos queden exentos de la EpC. ¡Dios ilumine sus conciencias! Me resulta muy triste e indignante que, en una Comunidad gobernada por el PP, partido que se ha declarado institucionalmente en contra de la EpC y a favor de la objeción, los padres objetores nos veamos obligados a estos extremos ante el absoluto ninguneo por parte del Conseller. En fin ellos verán lo que hacen. Tendrán que asumir las consecuencias de sus actos y omisiones. Nosotros a lo nuestro, que es defender la educación que queremos para nuestros hijos.
06-10-2008: La objeción y el recurso que hemos presentado siguen en marcha. Pese a la buena disposición del director del Instituto, en los horarios de Filosofía y Ciudadanía, primera y última hora de la mañana, no están abiertas ni la biblioteca ni el aula de convivencia. Mi hijo y su primo siguen pasando esas horas sentados en un tresillo junto al despacho del director. Podría presionar al mismo con la normativa en la mano, para que les atienda el profesor de guardia, pero no quiero hacerlo. Creo que el director está haciendo lo que buenamente puede y no veo la necesidad de tensar las cosas con él.
Me he llevado un profundo disgusto, que me ha provocado un buen cabreo, enterarme de que muchas asociaciones y plataformas pro-objeción, se han desmarcado de la objeción integral a la EpC, en sus cuatro asignaturas, desalentado la objeción en Bachiller. Menos mal que tanto mi esposa y yo, como la plataforma a la que yo pertenezco (VAEL-Valencia Educa en Libertad), tenemos muy claro los objetivos y motivos de la objeción a la totalidad de las asignaturas de la EpC. Por eso nosotros seguimos adelante.
14-10-2008: Me he enterado hoy de que la Consellería ha comenzado a enviar una carta de respuesta a las objeciones, al menos a algunos de los que han objetado en 2º de la ESO. Nosotros no hemos recibido nada. Casi mejor, porque la carta es una auténtica tomadura de pelo, en la que tan sólo se informa de lo que ya sabíamos y no se dice ni sí, ni no, a la objeción. Es decir, que la carta no sirve para nada, porque no dice nada. La cobardía e inutilidad de nuestro gobierno autonómico en este asunto es realmente vomitiva. No respeta ni siquiera las propias declaraciones institucionales de su partido (el PP), que están clara e inequívocamente enfocadas a aceptar y proteger la objeción de conciencia a la EpC. ¡Qué asco!
03-11-2008: Me comenta mi hijo que el director del Instituto sigue preocupado por encontrarles un lugar y una atención adecuadas para él y su primo durante las horas de clase de Filosofía y Ciudadanía. Como en el horario de la asignatura ni hay profesor de guardia en la biblioteca, ni en el aula de convivencia, ha decidido hacerse cargo él mismo. Los hace pasar a su despacho, donde hay una mesa auxiliar para reuniones, y allí les deja estudiar bajo su supervisión directa. Además, aprovecha para hablar con ellos de diversos temas de gran interés. Un nuevo sobresaliente para este director.
El otro día se cruzaron con la profesora de Filosofía y Ciudadania y ésta, con auténtico tono de afecto, les dijo que les echaba de menos en sus clases. Ellos le dijeron a ella que también, pues es verdad que la profesora es una excelente profesional y persona. ¡Qué lástima que la puñetera EpC nos esté obligando a que se pierdan las enseñanzas de Filosofía que esta profesora imparte de maravilla! Encima, mi hijo me dice que le agrada y atrae la Filosofía. Como yo soy Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, hemos decidido hacer en casa una pequeña “homeschooling” sobre esta materia. Le servirá, al menos, para introducirse de mi mano en el mundo del pensamiento y también para “adelantar” faena en el caso de que la justicia finalmente nos negase el derecho a objetar y decidiésemos que curse la asignatura el año próximo.
04-11-2008: Las primeras cartas de la Consellería a los objetores en 2º de la ESO han comenzado a llegar a los padres de Valencia. Es la misma que recibieron los de Alicante. Ni reconoce ni deniega la objeción. Informa de la situación, como la ve la Consellería, y punto. En modo alguno es una resolución ni una respuesta a la objeción. Tiene sólo dos aspectos útiles: Recuerda que los centros tienen la obligación de atender adecuadamente a los alumnos objetores y comenta que la objeción la hemos ejercido como cosecuencia del derecho a la libertad ideológica contenida en el art. 16 de la Constitución. Una pega: Que sólo se refiere a 2º de la ESO y no dice nada de los otros cursos que tienen EpC. Por eso, nosotros no la recibiremos. Seguimos a la espera de resoluciones judiciales.
03-01-2009: No, no me he olvidado de ti, querido diario. Lo que sucede es que, aunque por toda España se multiplican las resoluciones favorables a la objeción de conciencia, en Valencia apenas se ha movido nada más que la guerra del inglés, que a nosotros ni nos va ni nos viene.
En el Instituto siguen tratando a mi hijo con toda corrección aunque, como es lógico, le han calificado la primera evaluación de Filosofía y Ciudadanía con un “no presentado”. El chaval, aunque sigue dispuesto a la lucha, comienza a resentirse ante la cruda realidad. Necesitamos resoluciones urgentes.
El Gobierno valenciano sigue sin resolver nada acerca de la objeción. El TSJCV está tratando de quitarse de encima el embolao, declarándose incompetente para resolver nuestros recursos sobre un asunto que, según ellos, corresponde a los juzgados ordinarios de lo contencioso-administrativo, lo cual no es cierto, porque se trata de un caso de vulneración de derechos fundamentales.
En fin, que entre unos y otros, nos están haciendo perder un tiempo precioso, que es nuestra mejor baza a jugar en cuanto a las objeciones en Bachillerato. Cero pelotero para el PP valenciano y para el TSJCV. Apenas nos queda nada más que esperar a las ansiadas resoluciones que el TS ha prometido para febrero.
28-01-2009: Día fúnebre para la Democracia en España. El Tribunal Supremo ha dictado sus primeras sentencias sobre EpC y lo ha hecho desestimando el derecho a objetar. El poder judicial, por el momento, no nos protege de los abusos del gobierno, ni siquiera en un asunto de derechos fundamentales. Con este precedente es de esperar que el TSJCV tampoco nos apoye. La lucha no ha terminado, porque queda el TC y el Tribunal de Estrasburgo. Pero ese proceso va a ser tan largo que mi hijo, de seguir sin entrar en clase, ya se habrá quedado sin el título de Bachiller y sin poder pasar a la Universidad, eso aunque al final del trayecto nos dieran la razón. Todo esto es muy serio y tenemos que reunirnos en familia y pedir asesoramiento jurídico para decidir qué hacemos. Estoy muy triste y decepcionado, la verdad.
30-01-2009: Los análisis realizados por distintos profesionales del derecho y otros, sobre la sentencia del TS indican que no hay que apresurarse en la toma de decisiones. En primer lugar, aún no ha salido el texto de la sentencia, en el cual pueden haber sorpresas para el Gobierno, que puede haber cantado victoria demasiado pronto. En segundo lugar, la nota que ha hecho pública el TS sólo se refiere a los cuatro casos que han visto, no a los más de 1800 recursos planteados (cabe que en otros recursos mejor fundamentados sí que sea admitida la objeción). En tercer lugar, parece ser que en el texto de la sentencia el TS va a incidir de alguna forma en que a través de la EpC no se puede adoctrinar ideológicamente, lo cual puede ser un varapalo al Gobierno mayor de lo que se espera, puesto que las denuncias se pueden multiplicar por todas partes, creándose una judicialización y una movilización social aún más grande de la que ya existe. En todo caso, hasta que no salga el texto de la sentencia, conviene no tomar decisión alguna. Paciencia, oración, reflexión, información, asesoramiento y serenidad antes de mover un dedo. La guerra no ha terminado.
20-02-2009: Ya han salido los textos completos de las sentencias sobre los cuatro primeros casos de objeción que han llegado al TS y hemos tenido tiempo de analizarlas con detalle. En resumen, vienen a decir lo siguiente: a) Deniegan el derecho a objetar a esas cuatro familias; b) Declaran que la LOE y los RRDD que regulan la EpC se ajustan a Derecho, aunque notan que pueden prestarse a un uso indebido; c) Advierten al Gobierno, Administraciones, colegios, profesores y editoriales que ninguno de ellos puede aprovechar la EpC para adoctrinar en temas morales que son objeto de controversia social; d) Alientan a los padres a vigilar y denunciar ante los juzgados los posibles abusos que se produzcan respecto al anterior punto.
Se trata, por tanto, de una sentencia con pros y contras. El Gobierno y sus medios afines han lanzado una campaña de desinformación y de presiones que no pueden derivarse legítimamente de las sentencias. Las consecuencias reales, derecho en mano, son: a) Las sentencias sólo atañen a las cuatro familias a las que se dirigen, no a todos los objetores; b) Sientan un precedente contrario, pero no generan jurisprudencia, de forma que no obligan a que otros juzgados o tribunales rechacen la objeción; c) Son perfectamete recurribles ante instancias superiores y así lo han hecho ya los padres afectados; d) En modo alguno obligan a las Administraciones, ni a los colegios a denegar objeciones ni autorizan a que se fuerce a los alumnos a entrar en las clases de EpC; e) Contienen una prohibición expresa sobre el adoctrinamiento moral, que debe ser respetada por todos, desde el Gobierno hasta los profesores y editoriales; f) No sólo no paralizan al movimiento objetor, sino que le proporcionan nuevas vías para lograr sus fines.
El movimiento objetor sigue más vivo que nunca. La batalla continúa, con el escollo previsible del TS en casi todos los casos que le lleguen (no en todos, porque las sentencias dejan una puerta abierta a que en ciertos casos pueda reconocerse la objeción), pero con nueva armas muy poderosas en manos de los padres.
En nuestro caso, nos imponemos un breve tiempo de reflexión antes de tomar decisiones.
04-03-2009: A la vista de la lentitud prevista para que nuestro caso consiga una resolución final, ya que el TSJCV aún nos está regateando si admite a trámite nuestro recurso y, aún en el caso de que lo haga, habrá recurso de una de las partes ante el TS, seguido de recurso de una de las partes al TC y lo mismo hasta el Tribunal de DDHH de Estrasburgo, se prevé imposible que nuestro hijo sea declarado exento antes de que ya haya perdido toda posibilidad de obtener el título de Bachiller, ya que estamos hablando de un camino judicial de tres o cuatro años como mínimo. Sabiendo por otra parte que el currículo de Filosofia y Ciudadanía es el menos adoctrinante de todo el conjunto de la EpC y conociendo desde hace varios años el buen hacer profesional y moral de la profesora que le corresponde, hemos decidido lo siguiente:
a) La incorporación de nuestro hijo a las clases de Filosofía y Ciudadanía. Ya ha comenzado a entrar en clase. Por cierto, nada más llegar, se ha encontrado con un ejercicio para toda la clase, un comentario de texto sobre el concepto de “persona” en Max Scheler y nuestro hijo ha obtenido un “bien”. No hay nada como la “home schooling”, aunque en este caso yo tenga ventaja por ser Licenciado en Filosofía y CCEE y ya había comentado un poco con mi hijo el tema filosófico de la “persona”.
b) Proseguimos la defensa judicial de nuestra objeción. Cuando dentro de unos años se llegue a una resolución final, sea o no favorable, ya no nos afectará para nada, pero queremos seguir adelante por principios y por solidaridad con quienes vengan detrás. Hay que conseguir que la objeción de conciencia sea reconocida en España respecto a los derechos de los padres sobre la educación de sus hijos. Y hay que conseguir eliminar ESTA EpC que, diga lo que diga el TS, es un panfleto socialista-laicita.
c) Procedemos, como indica de forma el TS, a inspeccionar el libro de texto y el programa de clase de la asignatura. Examinados ambos, nos parecen imparciales y muy correctos. Igualmente, vamos a vigilar estrechamente todo posible intento de adoctrinamiento moral que pudiera producirse, no sólo en ésta asignatura, en la que conociendo a la profesora es improbable, sino en todas y cada una de las materias obligatorias. Denunciaremos judicialmente cualquier intento si se produjese.
No es ésta la opción que hubiésemos deseado, ni mucho menos, pero es la que estimamos mejor en la situación concreta actual. Quizá defraude a algún lector, pero ya dije que en este diario dejaria constancia de todo cuanto ocurriese, sea banco, negro. O gris, como sucede en nuestro caso. No obstante, la guerra continúa, con nuevas estrategias y nuevo armamento. Por tanto, este diario no acaba aquí.
24-6-2009: El curso ha terminado y, con él, -ahora sí- este diario. Las cosas no han transcurrido en absoluto como hubiésemos querido, pero el imperio de la realidad se ha impuesto, como siempre. No hemos tenido el valor (o la estupidez, quien sabe) de dejar que nuestro hijo se jugara la obtención del título de Bachiller permaneciendo hasta las últimas consecuencias sin entrar en las clases de Filosofía y Ciudadanía.
Aunque la mayor parte de las asociaciones y plataformas pro-objeción han aconsejado que no sigamos emperrados en objetar en Bachiller, porque los contenidos de la EpC en ese nivel apenas contienen elementos de doctrtina sectaria y porque en Bachiller hay que aprobar todas las asignaturas de forma impepinable para obtener el título (cosa que no sucede en Primaria y en ESO), no estamos seguros de haber obrado con la intrepida valentía que exige la realidad que nos rodea. Hemos obrado con absoluta prudencia, pero no siempre la prudencia -en el sentido corriente- es la mejor consejera. Dios dirá.
Lo hecho, hecho está. Nuestro hijo aguantó sin entrar en clase dos trimestres, pero en el tercero le aconsejamos que entrase en las clases y tratase de aprobar la asignatura. Gracias a su esfuerzo y al trato impecable de su profesora y su director, cuyas bonanzas ya he agradecido en este post, ha aprobado Filosofía y Ciudadanía con un 5 peladillo (aunque ha suspendido otras dos, el muy tontaina, que esperamos que aprobará en septiembre, porque el chaval es muy voluntarioso pese a su adolescente juventud).
En lo que concierne a la objeción, con este hijo el asunto está concluido, aunque nuestros recursos siguen adelante y quizá algún día, dentro de unos años, alguien nos la reconozca cuando ya no nos sirva para nada. Al menos servirá para ayudar a abrir el camino a los que vengan detrás. Y el muchacho ha aprendido, aunque sólo hayan sido unos cuantos meses, a luchar por lo que es justo y a soportar los temores y problemas de navegar a contracorriente en un sistema de enseñanza que se ha convertido en propaganda panfletaria y doctrinaria de los estúpidos, inmorales y criminales postulados del progretariado laicista de la cuadrilla de totalitarios socialistas que nos gobiernan y que hacen las leyes y los reales decretos.
Nos queda por delante la pelea con nuestro hijo pequeño, que debería cursar el año próximo 4º de la ESO, aunque creemos que va a repetir 3º con tropecientos suspensos y el año que viene no habra que ejercer todavía la objeción efectiva, que también por él presentamos en su día. Ya veremos qué podemos hacer, con la ayuda de Dios, cuando llegue el momento de la verdad. Tampoco va a ser fácil, porque va a un colegio concertado que adapta todo lo que hace muy bien al ideario del centro y que han demostrado un cariño y una atención especialísima y exquisita a nuestro hijo. Pero esta es otra historia.
Aquí sólo me resta mostrar mi agradecimiento a todos aquellos que han ido siguiendo este diario y nos han ayudado con sus comentarios. También reiterar nuestra gratitud al director del Instituto y a la profesora de Filosofía y Ciudadanía, por su respeto hacia nuestras posturas, por la atención prestada a nuestro hijo mientras no entraba en clase y por la prestada cuando ha entrado en clase. Todo un ejemplo de verdadero espíritu democrático y de auténtica neutralidad ideológica en la escuela pública. Por último, agradecer a todos los amigos de VAEL, algunos de ellos abogados, que nos han ayudado durante todo este tiempo, siempre dándonos ánimos, comprensión y trabajando un montón sin cobrar un duro.
FIN DEL DIARIO