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	<title>Comentarios en: Mi querida España</title>
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	<description>EDUCAR EN LIBERTAD + DEFENDIENDO LA VIDA + OTRAS CAUSAS JUSTAS</description>
	<pubDate>Sat, 22 Nov 2008 07:35:20 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Burke</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-134</link>
		<dc:creator>Burke</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Aug 2008 20:03:17 +0000</pubDate>
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		<description>Bienvenido:

Ya veo que el viaje en si te ha resultado positivo, espero que con él las vacaciones no se te terminen y puedas seguir disfrutando del descanso. Las mías, como te comenté en mi último texto ya han finalizado, al menos en lo  que a mi respecta, pues las de mis  hijas continúan.

Por  cierto, respecto a la dirección sobre la fundación burke he estado pensando un poco más el como te lo expliqué y me vino cierta duda que quiero aclarar: la fundación es como ya comenté  de pensamiento conservador, especialmente influenciada por el de EEUU, que no se avergüenza e incluso reivindica la herencia cristiana de occidente, es decir, no se trata de un lugar extrictamente católico, ni temática que gire sólo sobre la religión, ni siquiera principalmente, pues  sus planteamientos son culturales e ideológicos en el sentido que te he explicado.

Saludos</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Bienvenido:</p>
<p>Ya veo que el viaje en si te ha resultado positivo, espero que con él las vacaciones no se te terminen y puedas seguir disfrutando del descanso. Las mías, como te comenté en mi último texto ya han finalizado, al menos en lo  que a mi respecta, pues las de mis  hijas continúan.</p>
<p>Por  cierto, respecto a la dirección sobre la fundación burke he estado pensando un poco más el como te lo expliqué y me vino cierta duda que quiero aclarar: la fundación es como ya comenté  de pensamiento conservador, especialmente influenciada por el de EEUU, que no se avergüenza e incluso reivindica la herencia cristiana de occidente, es decir, no se trata de un lugar extrictamente católico, ni temática que gire sólo sobre la religión, ni siquiera principalmente, pues  sus planteamientos son culturales e ideológicos en el sentido que te he explicado.</p>
<p>Saludos</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: José Sáez</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-133</link>
		<dc:creator>José Sáez</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Aug 2008 12:34:22 +0000</pubDate>
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		<description>¿París, mon amour?

Bueno, queridos contertulios, ya he vuelto de París. Ha sido una experiencia nueva visitarla con mis hijos, puesto que la primera vez sólo fuimos mi esposa y yo para celebrar nuestras bodas de plata. La verdad es que mis queridos jóvenes y adolescentes, se han quedado deslumbrados por tan impresionante ciudad. Como Sevilla, París tiene un color especial, yo diría también que un sabor especial. Su contemplación visual también asombra y empequeñece al más pintado, siempre que no te acerques demasiado a las maravillas, porque la mayor parte están deterioradas o desvencijadas, ya que a los parisinos les gusta tan poco rehabilitar sus antigüedades como sus tradiciones.

De los olores no hablemos, puesto que la mezcla de los deliciosos aromas de las boulangeries, los cuidadísimos jardines y macizos de flores, las miasmas del putrefacto Sena, los dióxidos de carbono de los centenares de autobuses de turistas y los orines que los viandantes vierten por cualquier esquina, no es apta para olfatos medianamente sensatos, como tampoco lo es para los románticos visitantes de Venecia, aunque al final tan delicados perfumes acaban por formar parte del panorama, del mismo ser de la ciudad. Con o sin olor, la capital de Francia, con sus contrastes extremos, tiene un atractivo único.

Por una parte, su iluminada y dorada grandiosidad, herencia de los excesos de Luis XIV, el Rey Sol, y sus sucesores Luis XV y Luis XVI, ese que acabó en la guillotina poco antes que su esposa María Antonieta. Escandalosa y sobrecogedora grandiosidad bien aprovechada y ampliada hasta lo faraónico por la narcisista megalomanía imperial de Napoleón. Todo un ciclópeo conjunto monumental y urbano, reordenado y despejado con enormes espacios libres por los trabajos del Baron Haussman.

Por otra parte el toque omnipresente de su Revolución y su Ilustración, que aún se mastica en los barrios Latino y Montparnasse, con su Universidad de la Sorbona y su Panteón, por cuyas calles aún se pasean las ideas de Rousseau, Voltaire, Diderot, Racine, Hugo o Zola. Una profundidad laica que no entra en contradicción alguna con lo religioso y que no impide que el dia 15, la "Virgen de Agosto", miles de parisinos sigan a la imagen peregrina de Notre Dame de París, en un enorme rezo del rosario que atraviesa respetuoso y respetado por los mismos barrios universitarios que vivieron aquel mayo del 68. Uno de los misterios se rezó delante del laicísimo Panteón, sin problemas.

También hay que nombrar la curiosa mezcla entre los parisinos y la omnipresente masa turística, que en cada rincón configuran su paisaje humano. Asombra la absoluta normalidad de la realidad multiétnica y multicultural de los habitantes de París. La inclusión social de todos, aceptando las normas del juego francés, sin perder ni un ápice de sus culturas, es modélica. En cualquier rincón de París puedes encontrar con quien hablar en la lengua que quieras y disfrutar del respeto mutuo. Sólo la invasión de los turistas parece ensombrecer tanta normalidad, ya que son muchos los que toman la ciudad por asalto y malinterpretan su espíritu liberal, confundiéndolo con una especie de "aquí puedo hacer lo que me venga en gana".

Se cuentan por millones los forasteros que deambulan por la ciudad con sus cámaras digitales, llenando de las más absurdas imagenes sus tarjetas de tropecientos gigabits. Como ustedes sabrán, la torre Eiffel se ilumina con un espectacular juego de luces los diez primeros minutos de cada hora nocturna. Todos los turistas se concentran en el trocadero, en el puente o bajo la misma torre, para ver el famoso cambio de iluminación. Los autobuses turísticos hacen carreras por los Campos Elíseos para llegar a tiempo, para luego colapsar los mejores ángulos de vista sobre el espectáculo. Los coches se paran a centenares en cualquier parte. París parece paralizarse y contener la respiración esos diez minutos primeros de cada hora, en los cuales parece que todo vale.

Todo ello salpimentado con la bohemia canallesca y sabrosa de Montmartre, con sus pintores callejeros, su dejadez premeditada y sus bistros y cabarets, donde pululan todas las noches los espíritus de aquellos golfos impresionistas y vanguardistas que encontraron entre aquellas casi desaparecidas viñas y su laberinto de callejuelas oscuras y escaleras imposibles, el cocktail de sosiego, tertulia y vicio que necesitaron para crear sus obras. Es el baluarte del París malvado, aquel que atre como el fruto prohibido, aquel que sustituye la grandiosidad por una pequeñez sabrosa, especiada, mágica, fantasmal, intemporal, que atrae y repele como la cortada oreja de Van Gogh.

París te atrae sin remedio, a la par que te impulsa misteriosamente a escapar de ella. Su vida disipada, lo reconozco, te reclama como las sirenas a los marineros. Su belleza subyuga y avergüenza, hasta el punto que llegas a comprender los motivos de la Revolución Francesa, más allá del hambre y la crisis económica causada por el incompetente Luis XVI. Un paseo por Versalles y sus interminables jardines y rincones, basta para inundarte el alma de lujo y belleza y para sentir ganas de volver a asaltar la Bastilla. Sin embargo, agradeces que aquellos revolucionarios no se apresurasen a destruirlo todo. 

Te dan ganas hasta de dedicarle una misa, pues París bien la vale, al general alemán que, a punto de ser retomada la ciudad por el ejército aliado, decidió desobedecer las órdenes de Hitler y no entregar París a las llamas. Como pueden comprobar, las contradicciones de París llegan a convertirse en contradicciones personales en aquellos que la visitan con un espíritu más allá del mero souvenir. La Ciudad de las Luces provoca amor y odio, aunque no me atrevo a decir que a partes iguales. Cada uno sabrá. Yo, tras sólo una semana, estaba deseando volver a mi querida España, a mi querida Valencia. Hoy, un día después de volver, ya la hecho de menos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¿París, mon amour?</p>
<p>Bueno, queridos contertulios, ya he vuelto de París. Ha sido una experiencia nueva visitarla con mis hijos, puesto que la primera vez sólo fuimos mi esposa y yo para celebrar nuestras bodas de plata. La verdad es que mis queridos jóvenes y adolescentes, se han quedado deslumbrados por tan impresionante ciudad. Como Sevilla, París tiene un color especial, yo diría también que un sabor especial. Su contemplación visual también asombra y empequeñece al más pintado, siempre que no te acerques demasiado a las maravillas, porque la mayor parte están deterioradas o desvencijadas, ya que a los parisinos les gusta tan poco rehabilitar sus antigüedades como sus tradiciones.</p>
<p>De los olores no hablemos, puesto que la mezcla de los deliciosos aromas de las boulangeries, los cuidadísimos jardines y macizos de flores, las miasmas del putrefacto Sena, los dióxidos de carbono de los centenares de autobuses de turistas y los orines que los viandantes vierten por cualquier esquina, no es apta para olfatos medianamente sensatos, como tampoco lo es para los románticos visitantes de Venecia, aunque al final tan delicados perfumes acaban por formar parte del panorama, del mismo ser de la ciudad. Con o sin olor, la capital de Francia, con sus contrastes extremos, tiene un atractivo único.</p>
<p>Por una parte, su iluminada y dorada grandiosidad, herencia de los excesos de Luis XIV, el Rey Sol, y sus sucesores Luis XV y Luis XVI, ese que acabó en la guillotina poco antes que su esposa María Antonieta. Escandalosa y sobrecogedora grandiosidad bien aprovechada y ampliada hasta lo faraónico por la narcisista megalomanía imperial de Napoleón. Todo un ciclópeo conjunto monumental y urbano, reordenado y despejado con enormes espacios libres por los trabajos del Baron Haussman.</p>
<p>Por otra parte el toque omnipresente de su Revolución y su Ilustración, que aún se mastica en los barrios Latino y Montparnasse, con su Universidad de la Sorbona y su Panteón, por cuyas calles aún se pasean las ideas de Rousseau, Voltaire, Diderot, Racine, Hugo o Zola. Una profundidad laica que no entra en contradicción alguna con lo religioso y que no impide que el dia 15, la &#8220;Virgen de Agosto&#8221;, miles de parisinos sigan a la imagen peregrina de Notre Dame de París, en un enorme rezo del rosario que atraviesa respetuoso y respetado por los mismos barrios universitarios que vivieron aquel mayo del 68. Uno de los misterios se rezó delante del laicísimo Panteón, sin problemas.</p>
<p>También hay que nombrar la curiosa mezcla entre los parisinos y la omnipresente masa turística, que en cada rincón configuran su paisaje humano. Asombra la absoluta normalidad de la realidad multiétnica y multicultural de los habitantes de París. La inclusión social de todos, aceptando las normas del juego francés, sin perder ni un ápice de sus culturas, es modélica. En cualquier rincón de París puedes encontrar con quien hablar en la lengua que quieras y disfrutar del respeto mutuo. Sólo la invasión de los turistas parece ensombrecer tanta normalidad, ya que son muchos los que toman la ciudad por asalto y malinterpretan su espíritu liberal, confundiéndolo con una especie de &#8220;aquí puedo hacer lo que me venga en gana&#8221;.</p>
<p>Se cuentan por millones los forasteros que deambulan por la ciudad con sus cámaras digitales, llenando de las más absurdas imagenes sus tarjetas de tropecientos gigabits. Como ustedes sabrán, la torre Eiffel se ilumina con un espectacular juego de luces los diez primeros minutos de cada hora nocturna. Todos los turistas se concentran en el trocadero, en el puente o bajo la misma torre, para ver el famoso cambio de iluminación. Los autobuses turísticos hacen carreras por los Campos Elíseos para llegar a tiempo, para luego colapsar los mejores ángulos de vista sobre el espectáculo. Los coches se paran a centenares en cualquier parte. París parece paralizarse y contener la respiración esos diez minutos primeros de cada hora, en los cuales parece que todo vale.</p>
<p>Todo ello salpimentado con la bohemia canallesca y sabrosa de Montmartre, con sus pintores callejeros, su dejadez premeditada y sus bistros y cabarets, donde pululan todas las noches los espíritus de aquellos golfos impresionistas y vanguardistas que encontraron entre aquellas casi desaparecidas viñas y su laberinto de callejuelas oscuras y escaleras imposibles, el cocktail de sosiego, tertulia y vicio que necesitaron para crear sus obras. Es el baluarte del París malvado, aquel que atre como el fruto prohibido, aquel que sustituye la grandiosidad por una pequeñez sabrosa, especiada, mágica, fantasmal, intemporal, que atrae y repele como la cortada oreja de Van Gogh.</p>
<p>París te atrae sin remedio, a la par que te impulsa misteriosamente a escapar de ella. Su vida disipada, lo reconozco, te reclama como las sirenas a los marineros. Su belleza subyuga y avergüenza, hasta el punto que llegas a comprender los motivos de la Revolución Francesa, más allá del hambre y la crisis económica causada por el incompetente Luis XVI. Un paseo por Versalles y sus interminables jardines y rincones, basta para inundarte el alma de lujo y belleza y para sentir ganas de volver a asaltar la Bastilla. Sin embargo, agradeces que aquellos revolucionarios no se apresurasen a destruirlo todo. </p>
<p>Te dan ganas hasta de dedicarle una misa, pues París bien la vale, al general alemán que, a punto de ser retomada la ciudad por el ejército aliado, decidió desobedecer las órdenes de Hitler y no entregar París a las llamas. Como pueden comprobar, las contradicciones de París llegan a convertirse en contradicciones personales en aquellos que la visitan con un espíritu más allá del mero souvenir. La Ciudad de las Luces provoca amor y odio, aunque no me atrevo a decir que a partes iguales. Cada uno sabrá. Yo, tras sólo una semana, estaba deseando volver a mi querida España, a mi querida Valencia. Hoy, un día después de volver, ya la hecho de menos.</p>
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	<item>
		<title>Por: José Sáez</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-130</link>
		<dc:creator>José Sáez</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Aug 2008 12:47:34 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hazteoir.org/tanabe/?p=23#comment-130</guid>
		<description>Querido amigo y hermano Fernando:

¿Noto un cierto toquecillo irónico en tu comentario? Jejejeje. Ya me parecía raro que nadie me nombrara, así como de pasada, que después de tanto hablar de "Mi querida España", luego me fuese de vacaciones a París. Me obligas a justificarme, ¡corcho! Menos mal que salimos esta tarde y así te puedo contestar, ¡bordezuelo!

Pues eso, voy a justificarme, aunque maldita falta que hace... En toda mi vida sólo he salido de vacaciones al extranjero dos veces, una a Inglaterra, hace años, y esta a París. Cuando he viajado otras veces al extranjero ha sido en peregrinación: Italia, Alemania, Suiza, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Francia, Israel...

Pero las vacaciones familiares las he hecho en España: en el Alto Palancia, en los Pirineos (españoles), en Castilla-León, en Galicia, en Asturias, en Extremadura, en Benicassim, en Villareal, en Moraira, en el precioso pueblo Castellano-Manchego de tu mujer, en Rubielos de Mora y, por supuesto, en varios puntos de la provincia de Valencia. Hace unos días estuvimos mi mujer y yo solitos una semanita en Ibiza. Hasta mi viaje de novios fue a Málaga (aunque el de las bodas de plata fue a París, ejem).

Es cierto que en muchos países extranjeros he visto y vivido cosas fantásticas. Pero la verdad es que España no te la acabas, ni aunque tuvieramos cien vidas. La variedad y la belleza de España, te lo digo en serio, no la he encontrado en ningún otro país. ¡Es que tenemos de todo! Ahora mismo, después de haber estado en Ibiza, me parece una tontería gastarse un dineral en ir al Caribe.

Sólo hay un lugar en la Tierra que ejerce sobre mí una fascinación absolutamente irresistible, mayor que España y cualquier otro país: Tierra Santa. Tú y yo hemos estado dos veces, y sabes muy bien que ambos iríamos de nuevo ahora mismo, si pudiéramos. Y no es por la belleza externa, porque en Israel hay sólo unos pocos rincones realmente bonitos. Es por ese indescriptible sentimiento que despierta cuando pisas los lugares donde vivió Jesús, la Virgen, los Apóstoles... Y donde nuestro Salvador murió y resucitó por nosotros.

¡Jolínes! Me has hecho escribir demasiado, cuando lo que tendría que estar haciendo es preparar la maleta para este viaje familiar a París. ¡Si salimos dentro de una horitas! Tengo una ilusión bárbara, porque me parece que va a ser el último viaje que hagamos la familia al completo. Mis hijos, los seis, se han hecho mayores, y cada vez es más difícil reunirlos para algo.

Bendito París que les ha atraído a venir a todos y bendita España, mi querida España, que tanto nos ha dado y tanto espero que nos siga dando. Dios no permita que la desguacen los insensatos políticos.

Un abrazo y que os vaya muy bien por la preciosa Navarra.

Ahora sí que me despido hasta dentro de unos 10 días.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Querido amigo y hermano Fernando:</p>
<p>¿Noto un cierto toquecillo irónico en tu comentario? Jejejeje. Ya me parecía raro que nadie me nombrara, así como de pasada, que después de tanto hablar de &#8220;Mi querida España&#8221;, luego me fuese de vacaciones a París. Me obligas a justificarme, ¡corcho! Menos mal que salimos esta tarde y así te puedo contestar, ¡bordezuelo!</p>
<p>Pues eso, voy a justificarme, aunque maldita falta que hace&#8230; En toda mi vida sólo he salido de vacaciones al extranjero dos veces, una a Inglaterra, hace años, y esta a París. Cuando he viajado otras veces al extranjero ha sido en peregrinación: Italia, Alemania, Suiza, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Francia, Israel&#8230;</p>
<p>Pero las vacaciones familiares las he hecho en España: en el Alto Palancia, en los Pirineos (españoles), en Castilla-León, en Galicia, en Asturias, en Extremadura, en Benicassim, en Villareal, en Moraira, en el precioso pueblo Castellano-Manchego de tu mujer, en Rubielos de Mora y, por supuesto, en varios puntos de la provincia de Valencia. Hace unos días estuvimos mi mujer y yo solitos una semanita en Ibiza. Hasta mi viaje de novios fue a Málaga (aunque el de las bodas de plata fue a París, ejem).</p>
<p>Es cierto que en muchos países extranjeros he visto y vivido cosas fantásticas. Pero la verdad es que España no te la acabas, ni aunque tuvieramos cien vidas. La variedad y la belleza de España, te lo digo en serio, no la he encontrado en ningún otro país. ¡Es que tenemos de todo! Ahora mismo, después de haber estado en Ibiza, me parece una tontería gastarse un dineral en ir al Caribe.</p>
<p>Sólo hay un lugar en la Tierra que ejerce sobre mí una fascinación absolutamente irresistible, mayor que España y cualquier otro país: Tierra Santa. Tú y yo hemos estado dos veces, y sabes muy bien que ambos iríamos de nuevo ahora mismo, si pudiéramos. Y no es por la belleza externa, porque en Israel hay sólo unos pocos rincones realmente bonitos. Es por ese indescriptible sentimiento que despierta cuando pisas los lugares donde vivió Jesús, la Virgen, los Apóstoles&#8230; Y donde nuestro Salvador murió y resucitó por nosotros.</p>
<p>¡Jolínes! Me has hecho escribir demasiado, cuando lo que tendría que estar haciendo es preparar la maleta para este viaje familiar a París. ¡Si salimos dentro de una horitas! Tengo una ilusión bárbara, porque me parece que va a ser el último viaje que hagamos la familia al completo. Mis hijos, los seis, se han hecho mayores, y cada vez es más difícil reunirlos para algo.</p>
<p>Bendito París que les ha atraído a venir a todos y bendita España, mi querida España, que tanto nos ha dado y tanto espero que nos siga dando. Dios no permita que la desguacen los insensatos políticos.</p>
<p>Un abrazo y que os vaya muy bien por la preciosa Navarra.</p>
<p>Ahora sí que me despido hasta dentro de unos 10 días.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Fernando</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-129</link>
		<dc:creator>Fernando</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Aug 2008 10:57:52 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hazteoir.org/tanabe/?p=23#comment-129</guid>
		<description>Jose:

     Espero que ese viaje fuera de nuestra querida España os siente muy bien.

Un abrazo</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Jose:</p>
<p>     Espero que ese viaje fuera de nuestra querida España os siente muy bien.</p>
<p>Un abrazo</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Jaime</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-128</link>
		<dc:creator>Jaime</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Aug 2008 05:50:27 +0000</pubDate>
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		<description>Feliz descanso a Vd. y al resto de participantes en este blog. Yo también cogeré las mías dentro de poco.

¡Hasta la vuelta!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Feliz descanso a Vd. y al resto de participantes en este blog. Yo también cogeré las mías dentro de poco.</p>
<p>¡Hasta la vuelta!</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Burke</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-127</link>
		<dc:creator>Burke</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Aug 2008 20:06:22 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hazteoir.org/tanabe/?p=23#comment-127</guid>
		<description>Estimado José Sáez:

Felices vacaciones. A mi me pasa exactamente lo contrario que a Vd., mañana regreso, pero al trabajo. 

Por último, respecto a lo que ha dado de si su inicial comentario: "el espíritu sopla donde quiere y los caminos de Dios son...", ya sabe.

De verdad!, que descanse y sobre todo paz de Cristo.


Saludos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado José Sáez:</p>
<p>Felices vacaciones. A mi me pasa exactamente lo contrario que a Vd., mañana regreso, pero al trabajo. </p>
<p>Por último, respecto a lo que ha dado de si su inicial comentario: &#8220;el espíritu sopla donde quiere y los caminos de Dios son&#8230;&#8221;, ya sabe.</p>
<p>De verdad!, que descanse y sobre todo paz de Cristo.</p>
<p>Saludos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Sáez</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-126</link>
		<dc:creator>José Sáez</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Aug 2008 16:41:19 +0000</pubDate>
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		<description>Un mensaje para todos los que han participado en este hilo:

Nunca pensé que un artículo tan sencillo pudiera desencadenar tan magnífica cadena de comentarios. He escrito articulos de mucho mayor "calado intelectual", que yo pensaba que iban a generar mucho diálogo, pero que han pasado casi desapercibidos. Sin embargo, éste, escrito simplemente con el corazón en la mano, nos ha servido de base para un entrañable intercambio de ideas y sentimientos.

Gracias a todos. También a los que quieran añadir más comentarios, que serán bienvenidos siempre que mantengan el debido respeto, aunque expresen ideas totalmente opuestas a las mías.

Voy a estar fuera unos 10 días, y no podré moderar ni contestar a vuestros próximos comentarios hasta que vuelva. Pero no os privéis de escribir, que esto se ha puesto muy interesante.

Feliz verano a todos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Un mensaje para todos los que han participado en este hilo:</p>
<p>Nunca pensé que un artículo tan sencillo pudiera desencadenar tan magnífica cadena de comentarios. He escrito articulos de mucho mayor &#8220;calado intelectual&#8221;, que yo pensaba que iban a generar mucho diálogo, pero que han pasado casi desapercibidos. Sin embargo, éste, escrito simplemente con el corazón en la mano, nos ha servido de base para un entrañable intercambio de ideas y sentimientos.</p>
<p>Gracias a todos. También a los que quieran añadir más comentarios, que serán bienvenidos siempre que mantengan el debido respeto, aunque expresen ideas totalmente opuestas a las mías.</p>
<p>Voy a estar fuera unos 10 días, y no podré moderar ni contestar a vuestros próximos comentarios hasta que vuelva. Pero no os privéis de escribir, que esto se ha puesto muy interesante.</p>
<p>Feliz verano a todos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Sáez</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-125</link>
		<dc:creator>José Sáez</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Aug 2008 16:28:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hazteoir.org/tanabe/?p=23#comment-125</guid>
		<description>Gracias de nuevo, Burke. Mañana salgo de vacaciones al extranjero y no voy a poder estudiar con calma el tema. Pero en cuanto vuelva, seguiré con interés tus indicaciones para conocer la fundación de la que tanto y tan bien me hablas. Ya te comentaré qué me parece.

Un abrazo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias de nuevo, Burke. Mañana salgo de vacaciones al extranjero y no voy a poder estudiar con calma el tema. Pero en cuanto vuelva, seguiré con interés tus indicaciones para conocer la fundación de la que tanto y tan bien me hablas. Ya te comentaré qué me parece.</p>
<p>Un abrazo.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Burke</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-124</link>
		<dc:creator>Burke</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Aug 2008 16:17:51 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hazteoir.org/tanabe/?p=23#comment-124</guid>
		<description>Estimado José Sáez:

Le remito de nuevo la dirección de Chesterton, puesto que me he percatado, haciendo gala de mi ignorancia del idioma inglés, (la cual es mayor que la que tengo del español), que se la transcribí erróneamente, por lo que se la mando nuevamente y espero que esta vez sin volver a equivocarme: www.chesterton.es/

Saludos nuevamente.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado José Sáez:</p>
<p>Le remito de nuevo la dirección de Chesterton, puesto que me he percatado, haciendo gala de mi ignorancia del idioma inglés, (la cual es mayor que la que tengo del español), que se la transcribí erróneamente, por lo que se la mando nuevamente y espero que esta vez sin volver a equivocarme: <a href="http://www.chesterton.es/" rel="nofollow">http://www.chesterton.es/</a></p>
<p>Saludos nuevamente.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Sáez</title>
		<link>http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2008/08/04/mi-querida-espana/#comment-123</link>
		<dc:creator>José Sáez</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Aug 2008 23:44:51 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://blogs.hazteoir.org/tanabe/?p=23#comment-123</guid>
		<description>Gracias de nuevo, Burke, por su comentario, pleno de ánimo, fe y esperanza. Yo también he de decir que sólo he hallado la paz profunda en el encuentro en la intimidad con Jesucristo.

Gracias también por su información sobre Edmund Burke y su fundación. Le prometo leer todo lo que me indica, pues me interesa mucho, sobre todo después de sus amables explicaciones.

Un fuerte abrazo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias de nuevo, Burke, por su comentario, pleno de ánimo, fe y esperanza. Yo también he de decir que sólo he hallado la paz profunda en el encuentro en la intimidad con Jesucristo.</p>
<p>Gracias también por su información sobre Edmund Burke y su fundación. Le prometo leer todo lo que me indica, pues me interesa mucho, sobre todo después de sus amables explicaciones.</p>
<p>Un fuerte abrazo.</p>
]]></content:encoded>
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