(Lo he publicado en el diario Las Provincias, el 24-02-2009)
Como no tengo la suerte de contar con una bola de cristal como cierta ministra pitonisa, ni acceso a las grietas por las que se han ido filtrando informaciones anticipadas y conclusiones, tan apresuradas como interesadas, sobre las sentencias de los cuatro casos de objeción de conciencia a la Educación para la Ciudadanía que han sido vistos por el pleno del Tribunal Supremo, y siendo del dominio público directo, hasta hace pocos días, tan sólo la escueta nota sobre el fallo dada a conocer el 28 de enero, he preferido guardar un prudente silencio y esperar a poder analizar con calma las sentencias definitivas, antes de abalanzarme sobre el teclado y escribir mis propias conclusiones sobre el asunto.
Ahora, sentencias en mano, sabemos que el TS ha denegado, por mayoría de su pleno, sin unanimidad y con discrepancias internas bien visibles en los textos de los votos particulares, el derecho a la objeción a la EpC en los cuatro casos que han sido vistos. Pese a tan desafortunada decisión para un sistema democrático, el TS ha entrado al fondo del asunto y, sin limitarse sólo a esos cuatro casos, se ha pronunciado sobre ciertos asuntos generales, confirmando con contundentes advertencias que ni el Gobierno, ni ninguna otra Administración, profesor o editorial está legitimada para adoctrinar a los estudiantes en temas morales que son objeto de controversia social, animando a los padres a que denuncien ante los juzgados cuantas irregularidades detecten.
Así las cosas, ¿los objetores hemos ganado o hemos perdido con las sentencias de marras? Para contestar a esta pregunta es preciso responder previamente a otra: ¿con qué fin presentamos, ejercemos y defendemos vía judicial nuestras objeciones de conciencia a la EpC? La respuesta es clara: los objetores no luchamos por la objeción como un fin, sino como un medio. Para nosotros la objeción ha sido el único arma legítima que, ante nuestra situación de indefensión, nos quedaba para defender nuestros derechos parentales frente a las pretensiones del Gobierno de adoctrinar a nuestros hijos a través del grupo de asignaturas de EpC diseñadas en la LOE y los RRDD que la desarrollan.
Reconocemos que la defensa del derecho a la objeción de conciencia es una saludable reivindicación democrática, por la que sin duda vale la pena luchar, y que toda limitación del mismo es un síntoma de la mala salud de un sistema democrático. Los objetores a EpC, como ciudadanos españoles, lamentamos esta decisión del Supremo, lo mismo que deploramos la ceguera, voluntaria o no, con que la mayoría de sus magistrados han analizado los RRDD para concluir de forma general que semejantes panfletos se ajustan a derecho. Pero, insisto, el reconocimiento en sí de la objeción no es la finalidad central de nuestra batalla.
Sea como fuere, las sentencias del TS, aunque siempre son orientativas y de peso, no determinan las resoluciones de otros juzgados y tribunales, ya que nuestro sistema judicial no es jurisprudencial como el anglosajón, ese que vemos en las películas. Prueba de ello es que ya han sido emitidas varias resoluciones favorables a la objeción después del fallo del TS. Por otra parte, las sentencias del Supremo no agotan las posibilidades de defensa jurídica de los afectados, puesto que los padres pueden, y así lo van a hacer en breve, recurrir a instancias superiores como el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo e incluso la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
El fin último de nuestra objeción a la EpC, como antes decía, es impedir que un gobierno adoctrine a nuestros hijos según su particular ideología en temas morales. Desde esta perspectiva, con objeción reconocida o no, las serias advertencias que el TS dirige al Gobierno desde sus sentencias, sobre la ilegalidad de adoctrinar moralmente a través de la escuela, y los caminos alternativos de defensa jurídica que recuerdan y alientan los magistrados, suponen un avance de incalculable valor hacia el logro de nuestro objetivo primordial, una clara victoria que los padres y las entidades y plataformas que trabajamos a su lado por una educación en libertad sin duda vamos a saber aprovechar al máximo.
El TS ha propinado una buena reprimenda al Gobierno reafirmado la ilegalidad de toda práctica adoctrinadora en temas morales objeto de controversia social por parte de cualquier administración, entidad, profesor o editorial, y ha alentado a los padres a que denuncien cuantos abusos detecten. ¡Y no sólo en las clases de EpC, sino en cualquier asignatura obligatoria! Esto nos exige a los padres una vigilancia que quizá antes no hemos ejercido con suficiente diligencia –lo cual es una importante lección a aprender– y nos señala una vía poco explorada, pero en extremo contundente y eficaz, para ejercer nuestro derecho a que nuestros hijos reciban una educación acorde con nuestras convicciones.
Con estas sentencias, cuyas primicias tan alegremente recibían y tan torticeramente interpretaban el Gobierno y sus correveidiles, el TS ha abierto una caja de truenos de potencia incalculable, una bomba de racimo que no tardará en explotar por doquier y que atiborrará sus salas de más recursos. Pese a los palos que el TS ha colocado a las ruedas de la objeción, los objetores hemos salido ganando mucho más de lo que esperábamos. Si alguien lo duda, que se lo pregunte dentro de poco a las administraciones, colegios y profesores que se van a ver sentados en los banquillos de los juzgados, o a las editoriales sectarias que van a tener que convertir sus tendenciosos libros de texto en pasta de papel.
ANEXO: Biblioteca de enlaces relacionados:
1) Invitación expresa a la participación de todos los objetores:
II Encuentro Nacional de objetores de conciencia a la EpC.
2) Noticias
El Supremo da la razón a los padres objetores.
El TS da la razón a los objetores a la EpC.
Cabrera pierde la locuacidad ante la sentencia de EpC.
VAEL: No está todo dicho sobre la objeción.
Seis nuevos fallos judiciales respaldan la objeción a EpC.
Varapalo del TS al adoctrinamiento del Gobierno a través de EpC.
PPE: El TS ha atendido al fondo de las demandas de los objetores.
La sentencia del TS podría impedir el adoctrinamiento escolar.
3) Reacciones
Movimiento objetor resalta que TS prohíbe que EpC adoctrine.
Objetores a EpC usarán las vías de actuación que recomienda el TS.
El IPF de Baleares celebra las sentencias del TS.
Los objetores recurrirán el fallo de EpC en un mes y medio.
Padres contrarios a EpC auguran un aluvión de demandas.
Acciones judiciales contra MEC por patrocinar material adoctrinador.
Objetores denunciarán textos de EpC con contenidos adoctrinadores.
Objetores de Baleares instan a su Gobierno a acatar sentencias TC.
4) Opinión
Diez razones para celebrar las primeras sentencias del TS.
El TS prohíbe adoctrinar con EpC, por Ignacio Arsuaga.
EpC: El Estado no puede adoctrinar, por Aníbal Cuevas.
EpC: La objeción no ha lugar frente a una ilegalidad.
¿Igual que matemáticas?, por Teresa García-Noblejas.
La maraña de la sentencia EpC, por Jose Antonio Méndez.
El CJTM considera incongruente la postura del TS respecto de EpC.
La mala conciencia, por Agapito Maestre.
5) Como siempre, el Gobierno valenciano del PP dando la nota:
Gobierno Valenciano no modifica postura respecto EpC y objeción.
No obstante, algo es algo:
El Consell exige al Gobierno la elaboración de nuevos contenidos.






Hola, necesito información sobre por qué es legítimo objetar contra la asignatura de EpC. Tengo claro que esta asignatura toca temas contrarios a la libertad religiosa de cada uno, pero lo que necesito son argumentos sólidos, basados en la ley. Gracias a todos.
Pues yo creo que en el fondo hemos ganado siempre y cuando sepamos aprovechar el potencial que describes.
Un saludo, amigo
Mi opinión es que, desde luego, no hemos ganado, pero tampoco hemos perdido. Nos han puesto las cosas bastante más difíciles. Lo importante ahora es la unidad de acción, sin caer ni en optimismos infundados ni en pesimismos estériles.
Se han conducido de manera hábil los políticos, legisladores y jueces. Tan hábil, que existe este post.
Lo que llevamos leido de las sentencias aparenta darnos la razón, pero si la leyeran en Delfos, acostumbrados al lenguaje de oráculo de las sibilas, no podrían contener la risa ante nuestro candor y lo bvien finjido del engaño.
En primer lugar, porque este texto parece especialmente escrito para volverlo luego contra la asignatura de Religión.
También, porque supone una hábil estrategia para atomizar toda acción legal en contra de libros de texto, centros o profesores, impidiendo así el recurso colectivo. Se obliga a la casuística y de ella se extraerá la jurisprudencia necesaria para crear un mecanismo de curso que lleve a la sentencia automática. Esto no será Inglaterra, pero este funcionamiento se da más que a menudo en España, que parece heredera del mismísimo Hammurabbi en algunas ocasiones. Especialmente en lo que respecta a defender los intereses del Gobierno y más especialmente, cuando éstos son ilegítimos.
Pero ya hay algo que lo deja muy claro: NI SIQUIERA se reconoce nuestro derecho a objetar, lo que sienta precedente y se dará en el caso en que reclamemos que no aborten nuestras hijas a nuestras espaldas. Tanto hemos perdido, que no se nos deja replicar que el derecho a objección sí lo usó el socialismo para exterminar el servicio militar y apoderarse del Ejército, para quitar de él a todo militar que le resultara incómodo.
Pero MUCHO LLEVAMOS GANADO:
Ahora sabemos quiénes son y cómo se manejan, que la vía de actuación ha de ser más amplia y elaborada, que no va a ser fácil conseguir lo que buscamos.
Otra cosa, hemos visto que podemos conseguir lo que pretendemos si nos empleamos a fondo, que merece la pena recurrir a instancias superiores y que no nos hemos de parar en regatear con ellos.En este sentidop, la experiencia ha servido de mucho.
Luna, ya veremos quien ríe el último, pues será quien ría mejor. ¡Pues claro que las sentencias están montadas con toda la intención de desactivar el potencial del movimiento objetor a la EpC¡ ¿Tan tontos e ilusos nos consideras a mí y a todo el movimiento objetor como para no habernos dado cuenta de ello? ¡No, hombre, no!
El caso es que, pese su sibilina habilidad, los magistrados “anti-objeción” o “pro-EpC” dan por supuesta una premisa falsa: que los padres y las 150 entidades y plataformas pro-objeción (en realidad pro-educación en libertad) vamos a permitir la fragmemtación de fuerzas de la que hablas. ¡Y de eso, niente de niente!
En primer lugar vamos a seguir la defensa judicial de nuestra objeción, hasta las más altas instancias internacionales si es preciso, cosa que hubiera sucedido igual si el TS hubiese amparado la objeción, puesto que en ese caso sería el Gobierno quien hubiera recurrido. El derecho a objetar será finalmente reconocido, con o sin el apoyo del TS. ¡Faltaría menos!
Y en segundo lugar, todas las entidades y plataformas pro-objeción estamos ya preparando un sin fin de planes para todo tipo de denuncias colectivas y para alentar y orientar las individuales. Si hemos conseguido 52.000 objeciones, ¿no vamos a movilizar cuantas denuncias seann necesarias? ¡Claro que sí, querido amigo!
Si, como dice profesionalesetica y doraije, seguimos unidos y jugamos bien esta nueva baraja, alcanzaremos nuestro objetivo final que, como ya he explicado, no es la objeción en sí misma, sino que dejen de adoctrinar a nuestros hijos en las escuelas públicas.
¡No lo dudes ni por un instante!
Patricia, mañana te contestaré como mejor sepa a tu pregunta.
Patricia:
Sería muy largo explicarte aquí todos los pormenores de lo que preguntas. Tanto en HO, como en las webs de http://www.profesionalesestica.com y http://www.objetores.org y otras, encontrarás información más exhaustiva. Aquí sólo te puedo poner un breve resumen.
Si tienes claro que la EpC toca temas contrarios a la libertad religiosa, tú misma acabas de declarar la ilegalidad de ese grupo de asignaturas, porque vulneran los artículos 16 y 27.3 de la Constitución, que además contienen derechos fundamentales, los cuales deben ser garantizados por los poderes públicos.
El derecho a objetar, así en general, aunque es propio de los sistemas democráticos maduros, en España carece de una legislación específica. No obstante, según ha reconocido textualmente el Tribunal Constitucional en varias sentencias anteriores, es un derecho que se deriva directamente del Art. 16 de la Constitución, sin necesidad de una legislación específica que lo regule.
Es falso, por tanto, decir que en España no existe en derecho a la objeción de conciencia. De hecho, ha sido aplicado al antiguo servicio militar, a los médicos que se niegan a hacer abortos y a otros asuntos en los que el cumplimiento de determinadas normas (todas son de rango inferior a la Constitución, Ley de leyes que no puede ser contradicha ni vulnerada por ninguna otra) se opone a serios motivos de conciencia. Y a formación moral de los hijos es muy serio asunto.
En cuanto a la objeción concreta a la EpC, cuya normativa (contenida en la LOE y los RRDD de Primaria, ESO y Bachiller) vulneran derechos fundamentales, la aconfesionalidad del Estado y la neutralidad ideológica de la escuela pública, debería haber sido igualmente protegida por el poder judicial, como en esos otros casos. 52.000 objeciones presentadas por padres de toda España y casi 2000 recursos judiciales en marcha no son moco de pavo.
Aunque alrededor del 90% de los fallos de juzgados y tribunales sobre objeciones a EpC, lo han hecho a nuestro favor (unos 300 a favor de la objeción y sólo unos 30 en contra en toda España), en el TS no ha sido así, por desgracia, y por eso la batalla vía judicial continúa, por mucho que el TS nos ha mostrado otros caminos para defender nuestros derechos (la denuncia en casos concretos de adoctrinamiento) que también vamos a utilizar con el máximo celo y contundencia.
Un saludo.
Hola:
Voy a participar en un debate sobre educación y me gustaría poder contar con algunos de los textos de Epc. Si alguien los tiene en documento digital, por favor diganlo p’ara que pueda recibirlos y entrar en ello en el debate con mayor conpocimiento.
Muchas gracias.
M. Fernández
M. Fernandez:
Si me concretas lo que necesitas, te lo envío a tu correo personal, excepto si cuando dices textos te refieres a libros de EpC.
Si te refieres a los textos legales que regulan la EpC, te puedo enviar la LOE y los tres RRDD en que se desarrolla. En ellos tendrás que buscar los apartados dedicados a EpC.
Si te refieres a los textos de autos y sentencias, también, aunque son muchísimos y sería difícil enviártelos. En HO y en objetores.org se han ido notificando casi todos conforme han ido saliendo.
Si te refieres a los de las cuatro recientes sentencias del TS, te las puedo enviar sin problemas.
Si te refieres a análisis, resúmenes y/o comentarios sobre la normativa que regula la EpC, lo mejor es que te los bajes de http://www.profesionalesetica.com o de http://www.objetores.org entre otras páginas web que lo tienen todo o casi todo.
Si lo que necesitas son artículos de opinión, los hay a centenares, en esta misma web de HO y en infinidad de medios. Yo llevo muchos meses leyendo y no creo haberlos leído todos, ni mucho menos. En mi blog puedes buscar y leer mis opiniones personales.
Tú dirás lo que necesitas. Saludos.
Tengo la sensación de que los objetores deberían ‘bajarse de la burra’, reconocer que han perdido. La FERE negoció con el Gobierno para adaptar EpC al ideario da cada colegio y una minoría de padres optó por objetar… y erró.
un saludo!
Te felicito, José, porque tu blog (Y tu postura) dejan muy clara la situación, sin esconder nada ni mostrar lo que no es, pero el resto de la ciudadanía no lo ha entendido demasiado .
Letme: Los objetores no nos bajamos de la burra de defender nuestros derechos fundamentales como padres ni borrachos. Y de la FERE, prefiero no hablar, ya que si se hubiera puesto de parte de la objeción, la EpC ya o existiría, porque en vez de 52.000 objeciones, habrían un par de millones.
Luna: Pues nada, gracias. Lamento no ser un gran periodista y carecer de mayor poder de argumentación. Soy un humilde aficionadillo que sólo hace lo que buenamente puede.
Muchas gracias por el análisis, muy ponderado y acertado, en mi opinión. La batalla continúa…
Un abrazo.
José Sáez: soy un mero observador. No tengo hijos en edad escolar. He leído los comentarios que salen en esta hoja y deseo felicitarte. Tu postura es clara, directa, sin subterfugios, esclarecedora y a la vez ecuánime y esperanzada. Efectivamente, mejor no hablar de la FERE, pero sí podemos decir que han dado un muy mal ejemplo si su actitud ha sido fruto de su falta de libertad frente al poder de la subvención… “Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia la salvará” (Mc 8,35). ¡En hora buena y mucho ánimo!
A José Saez:
Tu post, como dije, deja las cosas bien claras y también tu postura. Viene a informar sobre cómo está el tema y colabora mucho en esta necesidad . La ciudadanía no lo tiene claro por el apagón informativo que hay al respecto, porque usa medios en que este tema es tabú.
Si fueras “aficionadillo” al periodismo, nosotros ni seríamos, porque nos llevas mucha delantera.
Perdona, me expliqué como un libro cerrado en mi comentario anterior.
José Mª, gracias por tu comentario. Comparto la crítica que haces sobre la FERE y muchas más que me callo para no fomentar más división entre los que deberiamos haber actuado como un sólo cuerpo desde el principio.
Luna, lo del apagón informativo es cierto, descarado y radicalmente demagógico por parte de un Gobierno (y sus medios afines) que hace poco sacaba un video en Youtube antes de tiempo para cantar victoria y que proclamaba sus falsas conclusiones a los cuatro vientos.
Ahora, tras el varapalo del TS y el follón que se puede montar con las recomendadas denuncias, se ha quedado mudo. Y sabes: “Gallo que no canta, algo tiene en la garganta”. En este caso, se les ha atragantado una afilada espina cuyo tamaño y alcance no imaginaban.
La batalla sigue imparable. Más noticias y opiniones:
http://www.hazteoir.org:80/node/17621
http://www.hazteoir.org/node/17602
http://www.hazteoir.org/node/17215
http://www.hazteoir.org/node/17591
http://blogs.hazteoir.org/profesionalesetica/2009/02/24/un-dia-para-la-solidaridad-y-la-dignidad/
http://blogs.hazteoir.org/jcastro/2009/02/23/senores-del-ts-%c2%bfno-es-esto-adoctrinamiento/
Por cierto, el gallo gubernametal ha vuelto a cantar, aunque la misma canción:
http://www.hazteoir.org/node/17592
¿Qui8eres decir que no le han pegado un cambiazo a la sentencia, después de lo que pasó con la Ministro Cabrera?.
Sería necesario cambiar actas y falsificar entradas, pero después de la “cena de la cacería”, todo se puede suponer…
Luna:
No sé responder a tu pregunta. Tengo el vicio o la virtud de pensar bien de las personas, hasta que se demuestre lo contrario. Aunque tienes razón en que en este descalabrado país ya todo parece posible.