Tras un tiempo de obligada inactividad, vuelvo a escribir. Y lo hago, para ir recuperando mis cítricas costumbres, criticando al puñetero “Halloween” cuya celebración ya se está preparando en todo nuestro estúpido país. Estúpido porque no hay mayor estulticia que abandonar las propias tradiciones, arraigadas en nuestra cultura, para acoger con entusiasmo las de otros países, que ni nos van ni nos vienen. Estúpido porque, a la par que pierde su identidad, absorbe otras identidades como quien se cambia la chaqueta. Estúpido porque se deja colonizar culturalmente con tanta facilidad como una prostituta abre las piernas, y encima sin cobrar. Estúpido porque ya no sabe ni quién es ni cómo se llama.
Que me disculpen los pocos sensatos que todavía quedan y que no se dejan violar por la globalización de las estupideces extranjeras. Recuerdo cuando conocí la “aldea global” anunciada por el canadiense Marshall McLuhan. Aquel gran comunicólogo, contemplando el vertiginoso avance y difusión de los modernos medios de comunicación, se dio cuenta de que muy pronto el mundo sería un pañuelo y predijo el advenimiento de una sociedad mundial tan vecinal como una pequeña aldea. Me gustó aquella idea. Creí que el mundo avanzaría hacia una globalización positiva, hacia una debilitación de las fronteras y conflictos, hacia una extensión universal del bienestar, la justicia y los derechos humanos.
Me equivoqué, evidentemente. No se ha globalizado ni el diálogo, ni la solidaridad, ni el desarrollo, ni la humanización, ni nada constructivo. Se ha globalizado el “american way of life”, el estilo de vida norteamericano. Si hoy te das un paseo por cualquier gran ciudad de cualquier parte del mundo, no sabes ni en qué país estás. Los mismos rascacielos, las mismas películas en los cines, la misma música y bailes, los mismos establecimientos de comida basura, las mismas marcas de moda, los mismos ordenadores con los mismos sistemas operativos, los mismos programas de televisión… Y las mismas costumbres. La globalización ha resultado ser una colonización a todos los niveles.
España no iba a ser menos, con su costumbre, no sólo de tragarse lo que viene de fuera, sino de acabar liderándolo. No me meto con la invasión de barbarismos en nuestra lengua común castellana, porque ya lo hice en otra ocasión y no acabaría nunca. Ya he hablado en este blog, o lo haré en el futuro, de la importación de catástrofes morales, sanitarias, educativas, legislativas o económicas, en todas las cuales hemos conseguido colocarnos a la cabeza de Europa. En esta ocasión me meteré sólo con las tradiciones populares. No teníamos bastante con la americanización de nuestras costumbres navideñas, entre otras. Tenemos que tragarnos también la gilipollez del “jalogüín”. ¿Cuándo nos vamos a sacudir de encima los españoles el mito de que lo de fuera es mejor que lo nuestro?
Una “fiesta” de antiguo origen pagano, el “Samhain” celta para más señas, basada en la creencia de que en determinadas fechas el mundo de los vivos y el de los muertos se acercan lo suficiente como para establecer relaciones. Una celebración llevada por los emigrantes irlandeses a los Estados Unidos de América, donde fue acogida con entusiasmo y convertida en tradición, con sus calabazas “Jack-o’-lantern” vaciadas, recortadas como calaveras e iluminadas desde dentro; con sus niños disfrazados de fantasmas, duendes, brujas, demonios y otras tétricas sandeces, pidiendo su “golosina o gamberrada”, versión moderna del antiguo “Trick-or-treat”, el “truco o trato”; con sus hogueras, sus visitas a casas “encantadas” o sus nocturnos relatos de historias de miedo.
Me da grima ver, en nuestras propias tierras, a las madres afanándose en hacer los espantosos disfraces o a los colegios perdiendo el tiempo organizando semejante chorrada. ¡No te digo cuando veo que infinidad de colegios de religiosos católicos también se embarcan en el asunto! Lo mismo que los carnavales, que sí forman parte de nuestra tradición, pero nada tienen que ver con un centro católico. Entonces ya no es grima, sino un cabreo en toda regla lo que siento. Ya nos tragamos hace tiempo al Papá Noel de las narices, con sus peliculeras risotadas, renos y trineo, perdiendo cada vez más nuestra tradición de los Reyes Magos con sus camellos (bonita o no, es cuestión de gustos, pero es NUESTRA). Y ahora, desde hace unos años, el puñetero “jalogüín”. A este paso, acabaremos celebrando el 4 de julio, el “Independence Day” americano.
La Iglesia Católica, como hizo con otras celebraciones paganas, le dio un contenido nuevo y mucho más positivo al antiguo “Halloween”. Nada de tonterías de que los muertos se comunican y se aparecen y que hay que hacer ritos para que no se cabreen. Se creó la festividad de Todos los Santos, el 1 de noviembre, y el Día de Difuntos, el 2 del mismo mes. La primera para hacer memoria de todas aquellos santos anónimos, que ni fueron famosos, ni elevados a los altares, pero dieron con su vida testimonio de fe, esperanza y amor. La segunda para recordar con respeto y cariño a los seres queridos que ya no están con nosotros, para refrescar su presencia en nuestros corazones, para orar por ellos para que les vaya bien en el mundo venidero y por los que aquí quedamos todavía, para que la fe resuene en nosotros y nos consuele de las dolorosas pérdidas.
Esa es nuestra tradición sobre estos días de noviembre dedicados a los muertos. ¿Que a mucha gente le trae sin cuidado esta versión católica? Por supuesto que sí, faltaría menos en una democracia. Pero, ¡qué patético y ridículo escenario el que ahora se nos presenta!: retornar a viejos sentidos paganos ridículos y superados; desechar las propias raíces y dejarse invadir de injertos ajenos; olvidar una cultura milenaria que ya quisieran para sí los norteamericanos. ¿A esto llaman “interculturalidad”? ¿A dejar que la propia identidad se disuelva en la globalización del Tío Sam? La interculturalidad lleva consigo el respeto recíproco, la buena convivencia y el mutuo enriquecimiento entre distintas culturas, pero jamás la desaparición de ninguna de ellas. La diversidad cultural es un patrimonio de la Humanidad que debe preservarse.
Lo que está sucediendo no lleva a la interculturalidad, sino a la implantación a escala mundial de una monocultura, una cultura única, un pensamiento único, un estilo de vida clónico. La interculturalidad no debe conducirnos, ni a una monocultura sincrética que anule la diversidad, ni mucho menos a una monocultura impuesta por una superpotencia. Necio y cobarde es un pueblo que se deja colonizar de esta forma. El “jalogüín” es sólo un pálido ejemplo. Cierto que todas las culturas, TODAS, tienen elementos negativos que pueden y deben mejorar. La interculturalidad bien entendida debe contribuir a ello, fomentando el conocimiento y valoración de lo mejor de cada cultura. Pero, jamás de los jamases, conducirnos a la pérdida de la inmensa riqueza cultural que cada pueblo posee.






Anoche, querido amigo, en un telediario de no sé qué cadena habian sacado las cámaras a la calle para preguntar a la gente, que es lo que un editor de noticias hace cuando no sabe qué hacer.
El personal aludía en casi todas las respuestas a la libertad: la libertad de celebrar esto o lo otro, la libertad de hacer lo que quieras. Me fui calentando. Hasta que apareció una jovencita:
- ¿Por qué no se va a celebrar? ¡Si es una fiesta de toda la vida!
Me enfrié de repente. Todavía no me he recuperado.
Me alegra siempre verte por aquí, aunque sea de vez en cuando. Y muy bonita la cabecera nueva, no la había visto. Ese toque Sorolla te queda muy bien. Un abrazo a los dos.
Pues sí, querido Miguel, ese es otro problema de nuestro “estúpido” país: la incultura flagrante de las nuevas generaciones. ¿El “jalogüín” una fiesta de toda la vida? Bueno, si es muy jovencita y lo viene celebrando en su colegio o su casa, quizá a ella se lo parezca. Pero la ignorancia da pena.
La gente encuestada tiene razón al decir que cada cual puede celebrar lo que quiera. Es cierto. Pero la cuestión es que lo que puede parecer una “elección libre”, en realidad comporta un asentimiento a la colonización por culturas extrañas y un descalabro de la nuestra. Quien asume líbremente esa agresión es tonto de remate.
Me alegra que te alegre verme por aquí y que te guste mi nueva cabecera. No había caído en su “estilo Sorolla”, pese a que es uno de mis pintores favoritos. Seguro que ha actuado mi subconsciente al diseñarla. En fin, nos seguiremos leyendo por aquí.
Yo he seguido a diario tu blog, aunque pocas veces he podido poner comentarios, porque he estado enzarzado en mi trabajo de doctorado y con la salud acompañándome muy poco, con pocas fuerzas y ganas de pensar y escribir más de lo que ya estaba pensando y escribiendo.
Un abrazo.
Es lo que impera, la más pura de las ignorancias, porque los padres de las criaturas que salen disfrazados a pedir caramelos, son los que arremeten contra EEUU como energúmenos, en cambio practican toda clase de sus costumbres, y hasta seguro que creen que tiene raices españolas y que las han vuelto a reponer. Jeje
Lo demás que apuntas como deseable de imitar, no es posible y de ello se encargan los medios de comunicación, de tal forma de que si tienen entretenidos con toda esa parafernalia al personal, menos tiempo tienen para pensar o formarse. Es todo una cadena de manipulaciones que les funciona bastante bien.
Un crodial saludo y me alegro de verte de nuevo por estos lares
Juana de Arco, yo también me alegro de leerte por aquí. ¡Qué lástima que la globalización no sea lo que podría haber sido! Es un sueño, un ideal, quizá una utopía. Pero yo quisiera que el mundo realmente llegue un día a ser como una aldea, donde todos se sientan vecinos, prójimos, solidarios; donde la justicia, la libertad, la fraternidad, la igualdad, el bienestar, fueran de todos, con todos y para todos. Aunque ya peino muchas canas, no soy tan viejo como para renunciar a ello.
Un afectuoso abrazo.
Por lo que se ve no soys tantos como decis, sino la tradicion se impondria. En estos casos es donde se nota la influencia y el numero de seguidores de una religion.
os esta pasando como cuando el cristinismo introdujo nuevos ritos en el pasado en el imperio romano, se repite la historia.
paso aqui en galicia con los ritos celtas, que llego el cristianismo y los adapto a su rito, etc….
no lo apruebo porque los EEUU lo copan todo pero es lo que hay.
un saludo
Demócrata(Rael), otra vez nos vemos por estos foros. Así que no falte la nota discordante, jejeje. He corregido tu texto, como me indicabas en el segundo comentario, que he borrado (por cierto, no se escribe “soys”, sino “sois”, entre otras faltas que veo).
Yo no hablo de lo que nos está pasando a los cristianos o a los católicos. Hablo de lo que está pasando a TODA ESPAÑA: que se está dejando colonizar y disolver culturalmente. No es cuestión de confesiones religiosas, sino de nuestra tradición cultural.
Y me extraña, viniendo de ti, tu última frase: “No lo apruebo porque los EEUU lo copan todo pero es lo que hay”. ¿Desde cuándo te has vuelto conformista? ¿Cómo que “es lo que hay”? Ni hablar del peluquín, hay que luchar contra esta colonización cultural.
Bueno, bienvenido de nuevo a mi blog.
Saludos.
El Halloween no tiene nada que ver con la religión. Es una celebracióna absurda. Pero lo peor es que muchos chicos aprovechan la oportunidad y el anonimato para dedicarse al vandalismo.
Aquí en Galicia el nacionalismo está soltando el cuento de que el “Samaín” -lo llaman así- era una fiesta tradicional que se celebraba en Galicia hace algunas generaciones, pero que desapareció por la dictadura, la Iglesia, el españolismo y todos esos topicazos nacionalistas de siempre.
La realidad es que la palabra “Samhain” es gaélica, cultura con la que Galicia no ha tenido el menor contacto históricamente hablando. No hay ningún testimonio histórico que mencione la celebración en Galicia de esa fiesta. Por supuesto, como hacen siempre los nacionalistas, cuando la historia no es como ellos quieren, la falsifican y se la inventan.
Jajajaja, me encanta leerte y ver cómo te molestan esta fiestas traídas a nuestro país. Estoy de acuerdo totalmente contigo. La verdad es que todo es marketing, con tal de vender, son capaces de vender a su propia madre.
Y mira que mi marido es estadounidense, pero ni él mismo siendo cristiano, se ha dedicado nunca a celebrar fiestas que nada tenían que ver con sus creencias, como esta de halloween.
Doy una clase de inglés a niños que me preguntaron si íbamos a celebrar halloween o hacer algo al respecto. Por supuesto me hice la sorda y no tengo ni la mínima intención en hacerles dibujar o pintar calabazas, para mí, otra manera de perder el tiempo en el colegio, pero eso ya es opinión propia
Y en cuanto a lo que comentas de que a veces no sabes en qué país estás por todo lo que nos rodea, decir que desde que nos hemos venido a vivir temporalmente a un pueblecito de la provincia de Córdoba, estoy viviendo una experiencia diferente. Aquí todo es natural y español. Los campos repletos de mares de olivos a cada lado de la carretera, la calle principal del pueblo regada de naranjos a ambos lados, y las calles llena de gente con niños de aquí para allá simplemente paseando o jugando. Me encanta.
Un saludo y hasta otra.
Ketty
Estoy bastante de acuerdo, pero al mismo tiempo, cada cual es libre de hacer lo que quiera. Los centros comerciales que invaden España (Europa) provienen de EEUU (malls), y allí acabamos acudiendo como moscas, por poner un ejemplo. En los cumpleaños se parten piñatas, costumbre poco española, creo. Y los Reyes Magos siguen teniendo tirón, pero a ver quién pelea contra la fecha del 25 de diciembre y los días que quedan para disfrutar los regalos (en vez de uno o ninguno con los RRMM). Pero podemos no ir a los malls, o negarnos a celebrar Papa Noel (nombre francés, más que americano, que es Santa Claus) si no queremos. Del mismo modo, no se celebra jalogüín y ya está.
La interculturalidad está bien, no tiene por qué ser mala, siempre que no sea excesiva y uniformizadora (creo que esta palabra no existe…). Donde vivo no hay ni flamenco, ni sangría ni paella, ni seguimos al Madrid, y nos importan un pepino los impuestos del alcalde de la Villa y Corte. Pero está claro que la “uniformidad” reduce la imagen de España a lo que se promociona, sale en los medios o se quiere proyectar al exterior.
1. La fiesta no tiene su origen en EEUU sino en Irlanda, es de origen celta, cultura bastante parecida a la que hay en el norte de España (con sus trisqueles, y sus meigas).
2. Que cada uno celebre lo que quiera. Y sin llamarlos tontos. Yo no entiendo que alguien llore delante de una virgen, o lleven a sus hijos por encima de la muchedumbre para tocarla, y aún así, lo respeto. Nunca los tacharía de ignorantes como hacen ustedes.
Buenas tardes.
Antes de nada nos presentamos.
Somos una empresa audiovisual que actualmente se encuentra inmersa en una serie de proyectos sobre tradiciones que se están perdiendo en nuestro país.
Debido a nuestro interés por las tradiciones, me estuve informando sobre esta fiesta y sus orígenes. Y es cierto que su origen está en la cultura celta y que la gran mayoría de los españoles lo ignoran.
En mi opinión, en España se celebra esta fiesta, simplemente, como disculpa para salir de copas . En este sentido, para la sociedad española, el fin justifica los medios. (No se si me explico)
Ahora bien, me surge una duda:
¿En las zonas españolas donde hubo asentamientos celtas tendría lógica que se celebrase el Samhain?
Un saludo.
Carlos.
Aqui en Galicia de donde soy se estan intentando recuperar las raices celtas de esa fiesta, sobre todo los nacionalistas(no lo hacen todo tan mal)
cada uno que ponga su granito de arena….
un saludo
Realizaba esta pregunta “¿En las zonas españolas donde hubo asentamientos celtas tendría lógica que se celebrase el Samhain?” porque aquí (yo soy asturiano) las horas de luz no son las mismas que en Irlanda y no se si los celtas que vivieron en nuestras tierras trajeron con ellos esta celebración y la mantuvieron. O de lo contrario, debido al calendario tan diferente de una zona a otra se dejó de celebrar.
Un saludo.
Carlos.
A ver si puedo contestar un poco a todos.
María: Así es, como tú dices. Se trata de una fiesta pagana cuyos argumentos mágicos arcaicos son para morirse de risa en pleno siglo XXI. Y encima hay que aguantar las gamberradas.
Elentir: A ver si se lo explicas a Demócrata(Rael), que vive en Galicia y parece que le agrada que los nacionalistas se saquen de la manga tradiciones inexistentes y, encima, trasnochadas.
Ketty: Efectivamente, todo es mercadeo, puro negocio. Y que sepas que te envidio por vivir donde vives, en un lugar tan libre de las memeces globalizadoras mataculturas. ¡Vaya suerte!
beo2: Cada cual es libre de dejar que le ate, esclavice y manipule quien mejor le parezca. Allá él o ella. Por otra parte soy profesor universitario de Educación Intercultural, así que imagínate si considero importante la interculturalidad. Por eso no admito ni la colonización cultural, ni la monoculturalidad.
Isabel: tu punto 1 ya lo he dicho yo, excepto lo de Galicia, que es un invento, como explica Elentir. Respecto a tu punto dos: a) Ya he dicho que cada uno es libre de celebrar lo que quiera; b) Llorar delante de una Virgen o llevar a sus hijos por encima de la gente para que la toquen, te podrá parecer bien, mal o indiferente, pero son tradiciones NUESTRAS; c) Me reafirmo en que quien se deja colonizar por costumbres ajenas que no quieren más que sacarle la pasta y robarle sus propias raíces culturales es tonto. Y si no lo es, lo parece, porque actúa con estupidez supina.
Estudio Dakar: interesante empresa la vuestra. Os deseo mucha suerte en el empeño por preservar nuestras tradiciones. Respecto a la pregunta, os remito al comentario de Elentir, que es gallego y sabe muy bien lo que allí se cuece, mucho mejor que yo.
Demócrata(Rael): Discute con Elentir. Yo sólo te digo que estoy hasta las narices de que unos y otros reescriban la Historia en función de sus intereses. No existe más que una Historia: lo que ha sucedido realmente. ¿La conoceremos alguna vez?
Saludos a todos.
Encantado de volver a saludarle, d. José…
Probablemente, Elentir le explicará -y si no, se lo explico yo- a Rael, que Galicia, lo unico que tiene de celta es el nombre… Polo que sei, o galego é de orixe latino, eso para empezar, además de que la cultura celta desapareció por completo del continente antes del s.III. Los elementos celtas que encontramos en él, se introdujeron con posterioridad a la caída del Imperio Romano en Bretaña -antes Armórica- y, en Galicia, sólo encontramos elementos folclóricos importados… Las gaitas y las muiñeriras datan del s. XVIII, y la muiñeira no es más que una jota tocada con gaita. Así que Astérix y Obélix no dejaron descendencia y, si la dejaron, era romana.
En cuanto al dichoso Jálogüin, en otro post de otro foro de por aquí, ya dejé mi opinión y no voy a abundar más en lo mismo. Sólo decir:
“¡Voto a Dios,
Cuán gritan esos malditos!
¡Pero mal rayo me parta
si, en concluyendo la carta,
no pagan caros sus gritos!”
A gritar y asustar menos, leche, y a leer más d. Juan Tenorio, que ya toca.
Isabel: En el Norte de España no hay meigas. Sólo en el Noroeste, o sea, Galicia. No tenemos meigas en Asturias, ni las tienen en Santander o Vascongadas.
Que llueva, esté verde y se toque la gaita no significa que seamos más “celtas” que los de Valladolid. De hecho, hay zonas de la meseta mucho más “celtas” que cualquier pueblo gallego o asturiano.
MR y Adosinda, gracias por vuestros comentarios. Me alegra leeros de nuevo por aquí. Desde luego, una cosa buena de escribir en HO es que aprendes un montón de cosas con los comentarios de los demás. Uno expone un tema, segun sus conocimientos y puntos de vista, que nunca son ni exhaustivos, ni con patente de verdad inmutable, y se enriquece con los de los demás. Un verdadero placer.
Un fuerte abrazo a los dos.
Adosinda, lo sé. Soy asturiana. Y me gustan las tradiciones celtas. He viajado también a Irlanda varias veces y en muchos aspectos me siento muy identificada con la cultura de allí.
Lo que quería decir es que mucha gente se base en el odio a EEUU para condenar Halloween, cuando su origen es otro. Yo lo entiendo como una celebración, ya está. No hya que darle muchas más vueltas. Lo que no entiendo es llamar estúpido a alguien por el mero hehco de disfrutar de la vida, qué más da de dónde sea la celebración.
Me encantan las tradiciones de Asturias y procuro respetarlas y conservarlas en la medida en lo que me es posible. Participo en todo. En la hoguera de San Juan, en mis fiestas de San Pedro, en el carnaval que en mi pueblo se llama Antroxu… pero no veo nada malo en, mientras conservemos lo nuestro, importar tradiciones extranjeras. La vida son dos días y hay que disfrutarla.
Qué razón tienes, José… A mí de lo que más grima me da, aparte de la chorrada esta de fiesta del Halloween, es el Disney Channel y similares con sus sandeces (por suerte no las sufro en mi carne). Las series que hacen para niños y jóvenes son para subnormales. Esa ñoñería americanoide (ji ji, ja ja, risas en off, argumentos de parvulario, diálogos de retrasados) es que da verdadera angustia. Pero nada, ahora todos los niños y jóvenes son unos adoradores más de la Hanna Montanna esa (no sé si se escribe así, pero me importa muy poco)
España es poco más que un satélite deseoso de que su planeta (USA) le diga cómo tiene que orbitar a su alrededor.
Lo malo es que no todo lo que viene de USA es pernicioso, pero tenemos la habilidad de asimilar sólo lo peor.
En fin, árduo trabajo tenemos los padres por delante…
Un abrazo,
José Vicente
Estimado Amigo si me lo permite. Yo soy amante de la Cultura en todas sus manifestaciones, incluida la cultura religiosa. Pienso que la comunicación es el elemento clave para encontrarnos entre las personas. Yo reconozco la necesidad de preservar la cultura propia, pero sin rechazar otras culturas que pueden ser igualmente interesantes o de las que se pueda sacar provecho, como decía el sabio Alfonso X.
Vivimos en un pais calificado de “transito”, somos la comunicación entre el Norte y el Sur entre el atlantico y el mediterráneo. Por nuestras ciudades han pasado miles de pueblos que han dejado improntas culturales en nuestro país que han enriquecido la cultura autoctona.
Cierto es que la tradición celta, modificada por el modelo anglosajón posteriormente de Halloween es un fenómeno reciente en nuestro país, esta tradición ha venido de manos de fieles de la Iglesia Evangélica y de iglesias mal llamadas “protestantes”, fundamentalmente de sudamérica, donde estas iglesias están muy arraigadas.
Halloween es a nostros los católicos lo que la semana santa española a un norteamericano o a un británico. Choca porque es extraño a nuestros ojos, pero enriquece si se conoce su significado.
Hoy Halloween al igual que nuestra Navidad es más un producto de marketing estacional que otra cosa. El caracter festivo, el disfrazarse como carnaval, es participar de una fiesta popular alegre y divertida. No tiene otro sentido mas que el de divertirse. y cada uno se divierte como quiere.
Hay fieles y fieles, hay gente que prefiere un acto religioso a una verbena popular, hay gente que prefiere la verbena al acto religioso. Esa es la virtud de un país democratico y libre.
¿Debe un católico participar o admitir esta festividad? Yo creo que hay quie tomar Halloween como lo que es una festividad de diversión bien entendida, de encuentro entre personas, de conocimiento de otras tradiciones. No creo que crear ficticiamente otras tradiciones con el mismos entido del marketing que la actual solucione las cosas. Es sacar de madre algo que no es necesario sacar de madre, verlo con naturalidad y sin escandalizarse. No dogmatizemos y si queremos un buen encuentro ecuménico, que mejor que compartir una fiesta antiguamente pagana y hoy cristianizada y comercializada.
Sinceramente me parece que la Iglesia Católica está tomando un rumbo equivocado si lo que quiere es llegar a la gente. Debe mejorar su comunicación con los fieles y los que no son fieles desde el respeto a la diversidad y al entendimiento.
La primera vez que participé en una fiesta de Halloween fue a través de unos amigos (ella Chilena), con una fuerte tendencia Norte-Americana, en todo. Pero esta vez, reconozco que nos hizo descubrir una fiesta que conocíamos solamente por las películas americanas. Realmente la organizó para los niños (4-5 años), la casa preciosa…, llena de telarañas, murciélagos…, calabazas encendidas que daban un aspecto siniestro, manos de gelatina de colores que temblaban al más mínimo movimiento de la mesa…, chuches…, y mucha ILUSION.
Salimos con una ristra de niños…, (yo creo que unos 10-12), se nos perdían entre las tinieblas del anochecer…, y no sé como no se nos despeñó alguno subiendo y bajando escalones en busca de sus chuches. Me sorprendió ver los decorados del barrio…, algunos eran de película de terror.
ENCANTADOR panorama. (Ellos ignorantes…, solo era una fiesta en la que recogían caramelos y figuraban en un escenario un tanto peculiar). Los mayores que no conocíamos la tradición y yo personalmente sigo sin conocerla, más IGNORANTES todavía. Pero tengo que reconocer que no he dejado ni un año de participar en ella. Solo por acompañarlos a “ellos”, y hasta me disfrazo (me encanta). También ves buenos corazones en todo esto, porque recuerdo casas, en las que se habían quedado sin caramelos o no lo tenían “previsto” y sacaban galletas o cualquier cosa para que los niños no se fueran con las manos vacías y verles sobre todos sus caras de ilusión.
Ya están esperando como locos su fiesta de Halloween, no es más que salir a la calle un día especial, y hacer algo especial y absurdo, pero es participar también de otras culturas, que no por ello haces de menos a las tuyas. Y por supuesto, ahí está la libertad de cada uno para decidir y elegir. Entonces también logras comprender porqué en las familias aparece la figura de Papá Noel, que tiene que convivir con nuestros Reyes Magos. Es otra cultura más. Es más son dos culturas en una misma familia, donde tiene que haber cabida para las dos. Luego está la responsabilidad moral que tu quieras abanderar.
Culturalmente me enriquezco con vuestros conocimientos. Y los respeto.
Pero si DIOS quiere, este año saldré con mis niños a celebrar Halloween.
Interesante idea:
http://www.zenit.org/article-33078?l=spanish
Mejor que quejarse de Halloween, como yo hago, celebrar el “Holyween”. Hay que ver todos los puntos de vista.
me parece algo irrasonable discutir por tan solo una noche de brujas o hallowen.
practicamente es una noche donde los niños se divierten disfrasandose y los adultos por igual. claro diran muy estupido o ilogico las cuales son sus palabras.
esa noche es momento de risa para los niños claro no son nuestras constumbres en si pero a nuestro país le gusta divertirse, reir y olvidarse de los problemas por una noche para poder divertirse esas si son nuestras constumbres “reir” en venezuela
otra cosa da molestia, es que insulte a mi país venezuela ya que los niños y los adultos se disfrasan en una noche de brujas y uno no tiene que aguantar que le digan estupido claro, no es una palabara muy grosera para muchos pero para mi es una falta de respeto hacia ami y a la sociedad de venezuela.
hay que ser educados por muy molestos que esten ustedes, una bella constumbre que hay en nuestro país es la educación y la cual ustedes la estan faltando.
diran nada mas fue una palabra pero esa palabra se multiplica y despues comiensan a decir otras grocerias y una pagina de internet con puras groseria no me gustaria leer.
teniendo la venteja de tener esta pagina deberian discutir por algo mas importante y dejar que las personas hagan lo que quieran (en sentido figurado) por supuestos temas importantes por ejemplo:
1._los problemas plíticos de nuestro país.
2._o por la violación de nuestros derechos humano.
si no quieren hablar de política podrian hablar de algo tovia mas importante que son las muertes por desnutrición en Africa. lo encuentro importante porque se encuentran mujeres, hombres, y niños luchando por vivir eso si es un problema a discutir y a resolver
porque mientaras nosotros estamos muy comodos en nuestras casas uno no sabe si ellos tendran una casao un techo en que vivir.
me despido y para la proxima estoy con ustedes otra vez.
GREGORY N.
Mela:
Celebre lo que usted quiera. Yo para mis hijos prefiero otras cosas que no sean brujas, fantasmas, duendes, zombies y demás tonterías en pleno siglo XXI. Y también prefiero que conserven nuestras tradiciones españolas y valencianas en vez de dejarse invadir por una cultura extraña. Usted misma.
Gregory:
a) Yo no he dicho nada de Venezuela, maravilloso país que me merece todo respeto. Allá ustedes si absorben toda la cultura “gringa” que bien les parezca. Que la disfruten con salud. Yo he llamado estúpido a mi propio país, España, por despreciar sus propias tradiciones y tragarse las de otros países, que ni nos van, ni nos vienen. Quien se deja colonizar culturalmente por una cultura dominante, a costa de ir perdiendo la suya, comete un gravísimo error. Yo no quiero que mi país sea una sucursal de barrio de los Estados Unidos. ¿Usted sí?
b) Dice usted que tratemos aquí asuntos más importantes. ¿Es que sólo ha leído esta entrada? ¿No ha leído que en mis más de 50 escritos he abordado los temas más importantes habidos y por haber? ¿No ha visto los asuntos que a diario se tratan en HO? ¡Pues claro que me preocupa (nos preocupan) todos los problemas gravísimos que usted comenta! Mientras haya un asomo de injusticia en este mundo, será denunciada desde HO y desde mi blog. Para eso escribo.
c) El tema de Halloween no es ninguna tontería. Lo que a usted le parece un simple jueguecito para entretenerse encierra mucho más, y muy peligroso, por cierto. Aparte de introducir a los pequeños en un mundo de horrorosas fantasías, resulta que en esa noche se realizan por todo el mundo cultos satánicos y misas negras, incluso con sacrificios de niños, y toda una larga serie de barbaridades. ¿Sabe usted que esa noche es en la que desaparecen más niños todos los años, secuestrados para esos ritos? Esa antigua fiesta celta era una burrada. ¿Celebrarla hoy en día, aunque sea jugando? ¡Ni en broma!
d) Afirma usted que en esa noche la gente de su país se divierte para olvidar sus problemas. ¿Olvidar sus problemas? ¿Así cree usted que se resuelven todas esas miserias de la que usted con tanto acierto denuncia? Eso es lo que quisieran los gobernantes de todo el mundo: mucho circo para la población, mucho entretenimiento y fiesta, para que se olvide de las injusticias que sufre. No quiero entrar en la situación sociopolítica de Venezuela, porque eso merecería un post distinto. Pero me parece que les interesaría menos fiestecitas tontas y más lucha social y política.
Bueno…, el hecho de celebrar Halloween, no me impidió ir con mi hija a misa y llevar flores a mis difuntos.
En fin…