Señorías: ¿vale un escaño el precio de su conciencia?

 

 

(Lo transcribo tal y como lo he publicado en Análisis Digital, en este enlace)

 

Me dirijo a los señores y señoras diputados que van a participar en las votaciones en las que se aprobará o no el proyecto de ley abortista del gobierno de Zapatero. Si llegasen a leer estas líneas y abandonan su lectura en este momento, no hay duda: no tienen conciencia moral y, por tanto, ni merecen su puesto, ni que les dirija la palabra. ¿Siguen leyendo? Bien. Pues escuchen y mediten lo que voy a decirles, por favor. Me da igual de qué partido sean y cuáles puedan ser sus convicciones religiosas. Les pido solamente que sigan leyendo unos minutos y, luego, hagan lo que quieran o lo que puedan con la ayuda de Dios.

 

Sé que muchos de ustedes tienen verdadera vocación política y que no han llegado a ser diputados en el Congreso sin muchos años de arduo trabajo. El escaño que ocupan y desde el cual deciden sobre temas tan importantes como la vida humana, no habrá sido fácil de conseguir. Ustedes sabrán si en su carrera política hasta alcanzar ese ansiado asiento han recorrido un camino ético o no, si lo poseen por verdaderos méritos o por medios poco dignos. Los ciudadanos de a pie no somos tontos y sabemos que el ascenso dentro de un partido político no es sencillo sin utilizar estrategias poco confesables. El caso es que están ahí.

 

Para algunos de ustedes ese escaño es la culminación de sus ambiciones políticas y para otros sólo un paso más en una carrera que quiere llegar aún más alto. Ni lo sé, ni me importa. Están en su derecho. Ser un buen político es una muy noble tarea humana. Pero su profesión reviste una enorme responsabilidad, pues son ustedes quienes ejercen el poder legislativo, los que marcan las reglas del juego dentro del marco de la Constitución y los que deben ejercer el papel de control del poder ejecutivo, junto con el judicial. Como se dice en una popular película de superhéroes: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

 

Les guste o no, están todos ustedes en un momento histórico crucial, que será recordado en los siglos venideros. Van decidir sobre la vida humana, el bien mayor que poseemos y del cual dependen todos los demás. Ojeando la Historia, sabemos que muchos políticos tuvieron que optar sobre temas muy trascendentes ligados a los regímenes en que vivieron. Hoy recordamos con honores a aquellos que abolieron la esclavitud, a los que se opusieron jugándose la vida a los totalitarismos autocráticos y sus desvaríos sobre la dignidad de la vida humana. Pero son de triste memoria los que participaron, de forma activa o pasiva, con sus acciones o sus silencios u omisiones, en todo atentado a la vida humana y su dignidad.

 

Lo que caracteriza a un buen político no es su fidelidad a una ideología, ni a un partido, ni a un líder, sino su compromiso real y efectivo por el bien común, por los derechos humanos, por la justicia, por el progreso material y moral de la sociedad en que vive. Sé que muchos de ustedes no se han “metido en política” sólo por la erótica del poder o para hacer dinero. Cuando se iniciaron en esas lides, quiero pensar que creían con firmeza en que convirtiéndose en hombres y mujeres públicos, podrían contribuir a mejorar nuestro mundo, prestando una ayuda eficiente a la sociedad y a las personas que la componen. Desde una u otra tendencia política, quisieron emprender una vida de servicio a la Humanidad.

 

Muchos de ustedes, de derechas, de izquierdas o de centro, saben perfectamente que una vida humana diferenciada comienza en el momento de la concepción, en el momento que se genera un zigoto con una estructura genética única que define a un nuevo ser humano, que no sólo contiene aquello que será, sino también un dinamismo biológico de desarrollo que sólo se detendrá por accidente o por destrucción intencionada. Aunque las creencias religiosas tienen peso -que no deberían ustedes obviar si son creyentes- no están ante una cuestión de doctrina confesional, sino ante un gravísimo asunto con certezas científicas.

 

La protección de la vida en todas sus manifestaciones es el mayor indicador de progreso y civilización de una sociedad. Lo contrario, de regresión y barbarie. La sensibilidad hacia la vida vegetal, animal y humana es un signo de esperanzador avance de la especie humana. Sólo un retrógrado descerebrado puede negar hoy en día que la naturaleza debe ser protegida, o que todas las personas son iguales sin diferencia de razas, o que los azotes de la guerra, la violencia doméstica, el hambre o la falta de atención sanitaria, son intolerables. Ahora nos encontramos frente a otra forma de destrucción de vidas humanas: el aborto.

 

Ante el aborto -déjense de eufemismos nominalistas como lo de “interrupción voluntaria del embarazo”, por favor, y llamen a las cosas por su nombre- caben tres concepciones básicas, entre las cuales deben posicionarse sus señorías:

 

a)     El nasciturus no está vivo o no es humano. Así que no hay problema alguno en destruirlo. Pero no estuviese vivo, estaría muerto y no haría falta envenenarlo, ahogarlo, trocearlo y/o aspirarlo. No haría falta el aborto. Y decir que no es humano… ¿Qué es entonces? ¿Un gorila? ¿Un ciprés?

 

b)     El nasciturus sí está vivo y es humano. Por tanto, su vida es inviolable en toda circunstancia y debe ser protegida por la ley. La única diferencia con cualquiera de nosotros es que está dentro del seno materno y que se encuentra en las primeras fases de su vida. Abortarlo es matarlo, un terrible crimen.

 

c)      No estar seguro del asunto. No me refiero a que su señoría dude entre sus compromisos de partido, sus certezas personales y sus criterios morales, sino a si duda seriamente sobre el tema en sí. Pues, si no está usted seguro, ante la duda, mejor votar no al aborto. Con la vida humana no se juega.

 

Van ustedes a participar en un hecho histórico de radical trascendencia. Van a decidir sobre la pena de muerte para millones de seres humanos. Van a crear, o no crear, un increíble nuevo “derecho”: el derecho a matar inocentes indefensos. La Historia les juzgará, como ha juzgado a los esclavistas o a los exterminadores nazis. Tienen ustedes, en ese botón que hay delante de su escaño para votar, el poder para detener este mega-holocausto o para darle carta de legalidad y aumentarlo. ¿Serán capaces de obedecer antes a su conciencia que a la disciplina de su partido? ¿Vale más su escaño que su honestidad consigo mismos?

 

En sus manos está la decisión. No, no mire hacia los lados. Señoría, está usted sólo ante su conciencia, ante la Historia y ante Dios. Si apretando un pulsador pudiese usted detener el hambre, la violencia familiar o las guerras, pero se jugase el escaño que tanto aprecia… ¿Qué haría? Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Espero que demuestre usted la talla humana que quizá cree tener, la talla que quiso y quiere tener, la talla que la Humanidad necesita. Se lo ruego en nombre de todos los seres humanos concebidos que puede usted salvar: vote no al aborto. ¿Podrá seguir viviendo consigo mismo si no obra en conciencia?

 

 

 

56 Respuestas a “Señorías: ¿vale un escaño el precio de su conciencia?”


  1. 1 beo

    No lo entiendo. Esto es para la ley que se pretende aprobar. ¿Y qué pasa con la ley que lleva 20 años?

    ¿No deberías pedir la derogación de la ley anterior, la de 1985?

  2. 2 Isabel Díaz Figueras

    Gracias por su preciosa argumentación.
    La verdad es que si utilizáramos siempre este tono tan respetuoso, sin generalizar, sin presuponer malas intenciones, inventando al otro con todo lo bueno que tiene en potencia y seguramente algo en acto, nos escucharían mucho más… si es que quieren. Porque también es cierto que no hay peor sordo que el que no quiere oír.
    Una de las responsables del partido Familia y Vida decía “¿qué derechos defienden los políticos si niegan el primero que es el derecho a la vida?
    Si ya lo dice la moral: ¡En la duda… abstente1!
    ¿Qué más esperan oír?

  3. 3 juan pallerola garcia

    Don José:De nuevo me descubro ante Vd.Es tan “aplastante”su razonamiento que considero lo debería enviar comocarta a cada
    diputado.Muchas gracias por todo lo que nos “despeja las ideas”.

  4. 4 MR (Monárquico y Republicano)

    ¡Pero, hombre, d. José! Vale mucho más el escaño, a dónde va a parar… ¿De cuándo a acá se llega a lo más alto siendo fiel a la conciencia de uno? ¿La conciencia, da de comer? ¿La conciencia, da coche oficial?
    Es más: ¿es que se ha visto alguna vez a un político con conciencia? Así ya no hay que serle infiel a nada. Y dicen, cuando llegan al puesto de importancia, puesto que ya no juran -para qué-: “prometo, por mi conciencia…”
    ¡JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA…!

  5. 5 José Sáez

    Beo:

    Ojalá en aquel momento hubiese tenido este blog y otros cauces para escribir lo que pienso. Entonces apenas logré sacar alguna “carta al director”. Les hubiera pedido a aquellos diputados lo mismo que pido ahora: que protejan la vida del ser humano concebido. Es una petición que vengo haciendo desde siempre, aunque ahora tengo un poquito más de cancha para escribir y la utilizo.

    Si a eso te refieres, te diré que apelé todo lo que pude al PP para que retirara la despenalización actual cuando gobernaba y les he criticado por activa y por pasiva por no haber hecho nada. Puedes repasar mi blog (1). Aún así, el tema es mucho mas grave ahora (si cabe), pues de un delito despenalizado en tres supuestos, al aborto va a pasar a convertirse en un “derecho”, algo aún más espantoso (si cabe).

    (1) Por ejemplo: http://blogs.hazteoir.org/tanabe/2009/04/01/rajoy-en-tve-sobre-el-aborto-hace-falta-sangre-fria/

    Isabel: Gracias. He tratado de escribir con el máximo respeto, como debe de ser, pero apelando seriamente a la responsabilidad de los diputados/as que van a decidir sobre la vida y la muerte.

    Juan Pallerola: También gracias. Pero no importa si esta carta está bien o mal escrita, ni si os gusta o no a los ya convencidos, sino que a algún diputado/a le haga pensarse su voto. Ojalá.

    MR: Siento la misma desconfianza que usted hacia los políticos, porque el poder corrompe, pero no creo que todos carezcan de conciencia. Sea como fuere, ahora tienen la ocasión de demostrarlo.

  6. 6 beo2

    Perfecto José. Pero entonces, en esta misiva dirigida a políticos de todo tipo, deberías por tanto pedir no la paralización de la reforma propuesta, sino la total derogación de la norma existente, creo yo.

    Porque me empieza a dar la impresión de que durante estos 24 años no ha habido contestación a la ley de 1985 (ni manifestaciones, ni escritos, ni campañas,…) y se aceptaba tácitamente. Y es cuando se propone una reforma que aumentará o no el número de abortos (eso es difícil de comprobar, viendo la facilidad que permite la ley actual) que parecen ustedes despertar de su letargo de 24 años.

    Y todos a la vez…y de repente, y con virulencia…no sé, a mí me da que hay más tejemaneje aquí del que se intenta aparentar.

    ¿Por qué durante 24 años no ha habido estas campañas, estas manifestaciones, estas protestas, si el aborto es malo siempre, con cualquier ley? Conozco a bastante gente que podría apoyarles y no lo hace porque les huele algo raro. Y quizás no tengan razón, pero es lo que hay.

  7. 7 Gualterio

    Estimado Beo,
    Recordemos que el motivo del inicio de la campaña actual ha sido el anuncio del gobierno de, en efecto, convertir el aborto en un “derecho”, con la consecuencia de más abortos todavía, y a costa de todos los contribuyentes. Ante tal propósito del gobierno habría sido ilusorio proponer unas asociaciones civiles la derogación de la lay actual, faltando todo apoyo de los partidos. Antes, sí había manifestaciones grandes y pequeñas contra la ley actual, pero sin apoyo de los partidos, que hicieron oídos sordos. Ahora, ante el Nuevo Proyecto, la Sociedad Civil ha reaccionado y con fuerza. Pienso que si logramos derrotar el Proyecto de Ley será una gran victoria para la cultura de la vida. La indiferencia social ante el aborto ha ido disminuyendo en el último año, fruto de los esfuerzos de muchos por reeducar a gente. Si se derrota el Proyecto de Ley ya podremos ir a por la derogación de la ley actual. Si no se derrota el Proyecto tendremos que seguir batallando. Mientras tanto, se han ido cambiando muchas cosas: Leyes de apoyo a la embarazada en varias CC.AA., una nueva mentalidad pro-vida, una intención del “primer partido de la oposición” para proponer medidas de apoyo a la embarazada… Tambien parece evidente que ahora hay que apelar a la conciencia de los diputados y senadores. Ya han visto cómo el apoyo a la vida se ha ido creciendo. Ellos tienen el “botón”. No existe derecho a matar; existe derecho a vivir.
    Saludos, Gualterio, LDVM 16.11.09

  8. 8 Isabel Díaz

    Así espero que lo hagan don José.
    También soy de las que creen que con buenas maneras, contancia y perseverancia, como la gota de agua que va limando la piedra, la paciencia todo lo alcanza.

  9. 9 María

    Habrá que explicar una vez más que si la primera ley del aborto se hubiera aplicado al pie de la letra, apenas habría habido unos cientos de casos, lo que no significa que me pareciera bien. El motivo de que los abortos se cuenten por cientos de miles ha sido el fraude generalizado que facilitó esa ley y que, en el caso de aprobarse la nueva, ya ni siquiera sería ilegal.

  10. 10 José Sáez

    Beo2:

    Aunque ya te ha contestado muy bien Gualterio (gracias, Gualterio, por tu estupendo comentario) y también María (igualmente, gracias por tu claro apunte), quisiera decirte alguna cosa más:

    a) Ya te he dicho, aunque no escuchas, que en otros escritos he pedido a todos los partidos, incluído el PP, que retiren la actual ley. En éste abordo sólo lo que ahora considero más urgente. Gracias por tu persistente interés por corregir mi escrito; es evidente que tienes muchísimo empeño en que desaparezca el aborto de raíz, ya que tantas e instructivas lecciones nos das a todos sobre cómo hay que luchar contra él…

    b) La postura de la Iglesia, por ejemplo, no es nueva. Siempre ha sido la misma y la ha explicado públicamente, por activa y por pasiva, desde el primer día en que se habló de aborto en España. Hay miles de escritos y discursos desde entonces hasta ahora mismo. Quizá falló la organización de manifestaciones masivas, algo que vendría más tarde, de la mano de las bases sociales. Cosa totalmente aparte es el PP, que va dando bandazos según le conviene, lo cual es intolerable.

    c) Lo que sí es nuevo es la capacidad de respuesta social en comparación con la que había hace 24 años. Ni existía Internet, con estas plataformas de expresión y comunicación, como HO y otras muchas, ni a la sociedad civil le era tan fácil organizarse y expresarse como ahora. Tampoco la gente era tan consciente de su deber y su poder de participación ciudadana. La gran manifestación del 17-O, por ejemplo, ha sido convocada por entidades de base social y ha sido posible gracias a estos nuevos medios.

    d) Eso de que “algo huele raro” en la masiva reacción actual contra el nuevo proyecto de ley, no es más que un intento de los proabortistas de presentarnos como incoherentes o partidistas. Aquí no hay gato encerrado: NO AL ABORTO Y SÍ A LA VIDA es lo único que hubo, que hay y que habrá. Lo que pasa, por fortuna, es que los españoles van madurando en su capacidad de participación y manifestación social. Ahora quizá hablamos “más alto”, gracias a los nuevos medios, pero no “más claro”.

  11. 11 beo2

    Gracias por su explicación, que no me ha convencido en absoluto (pero eso es asunto mío, claro).

    Ojalá no hubiera ningún aborto nunca, en eso coincidimos, aunque por distintos caminos.

  12. 12 Isabel Díaz

    Es cierto. Todavía me he encontrado gente que cuando ve una ecografía de doce semanas, como Tomás, dice, veo-creo. Y sin embargo aceptan la PDD. ¿Cómo es posible? Porque siguen sin entender. ¿Ojos que no ven, corazón que no siente? Lo dicho, algún mensaje les ha llegado, empiezan a repetir lo que se oye, pero profundizar no han profundizado. ¡Como si fuera tan difícil! Pero hijos, en este país, todo lo que no sea evidente…

  13. 13 Juana de Arco

    Mil gracias por este rotundo y magnifico escrito, y si con esto no se mueven las conciencias, es que ya tienen una capa tan gruesa de cemento encima, que solo prevalece la oscuridad más densa, porque realmente esta carta remueve hasta lo más hondo.

    Un abrazo

  14. 14 José Sáez

    Beo2: Gracias a ti por dedicarnos tu tiempo para exponer tu pensamiento. Es cosa tuya aceptar mis argumentos, pero quizá sea yo quien no sabe expresarse bien. De todas formas, si ambos deseamos que no hayan más abortos, siempre habrá un hilo que nos una.

    Isabel: Las ideologías llegan a ser tan ciegas que ni las evidencias científicas les hacen cambiar. La gente suele aceptar nuevas perspectivas si conoce mejor una realidad, pero el que está atrapado en una ideología, nunca. Esa cerrazón le da una seguridad que no está dispuesto a abandonar, ya que no se atreve a asumir el riesgo de pensar con libertad.

    Juana de Arco: Me alegra que te haya gustado mi post. Tu criterio es para mí de mucho peso. He volcado todo mi ser en esta pobre carta, tratando de mover las conciencias hasta donde llega mi capacidad. Espero que sirva de algo, ya que en todos los seres humanos habita una semilla de Dios, aunque muchos no lo sepan y ésta se encuentre oculta y sin cultivar.

  15. 15 beo2

    Una parte del problema es el empeño en meter a Dios en este asunto. Quizás le cueste comprenderlo, como creyente fervoroso que se apoya en su dios en su vida, pero pienso que no es necesario creer para estar a favor o en contra de cualquier cosa.

    El razonamiento con base religiosa, a mi entender, invalida en gran parte las protestas contra el aborto, o contra lo que usted quiera. No las hace menos válidas en su esencia por basarse en la religión, pero sí las minusvalora ante los que quieren argumentos racionales en las discusiones. Y la postura de la Iglesia Católica (=religión mayoritaria en España pero apenas practicada, más bien de pandereta para la mayoría de la población, reconozcámoslo) suscita rechazo en una gran parte de los españoles, con razón o sin ella.

    Porque el cristiano español de hoy en día es un cristiano light, un cristiano hecho a su propia medida, un cristiano que toma anticonceptivos, no le molestan las uniones homosexuales, que bautiza a sus hijos por costumbre y por la fiesta (lo mismo para los demás sacramentos), que apenas va a misa y que no sigue, en absoluto, la mayoría de los preceptos católicos.

  16. 16 beo

    qué mal lleva usted la discrepancia con argumentos, sr Sáez!! será que le tiene miedo a algo, digo yo…

    en fin, un saludo, que ya veo el concepto de libertad de expresión que tiene usted…siempre que opinen igual, claro está…

  17. 17 MARIA CRISTINA

    Estimado Señor : aprecio su claridad meridiana respecto del asunto que nos compete a todos en este planeta porque no solamente sucede esto en España sino que en la mayoría de los pueblos hedonístas donde nos toca en algún momento vivir dentro de este planeta que tiene la suerte o mala suerte mejor digo de estar permanentemente regido por gente en su mayoría sin ninguna formación ni espiritual ni filosófica sino mas bien han recibido una exclusiva educación egoísta. Es todo un circuito mucho mas complejo de lo que pueda caber en una opinión. “pan y el circo” decía ya nuestro conocido e histórico Nerón allá lejos y hace tiempo pero no se equivocó en enseñarlo y los políticos de aprenderlo -No hay que preocuparse…hay que ocuparse y en este sentido lo felicito a usted por su aporte y suerte de poder decir lo que se le viene en ganas. Muy bueno lo suyo. Saludos cordiales

  18. 18 Jose Antonio

    ¡Como se disfruta cuando uno ve escrito aquello en lo que también cree, cuando alguien opina igual que nosotros y lo escribe con claridad meridiana! Mi sincera enhorabuena señor Sáez por su escrito.
    Tiene mucha razón BEO cuando en uno de sus comentarios afirma: “El razonamiento con base religiosa, a mi entender, invalida en gran parte las protestas contra el aborto(…) No las hace menos válidas en su esencia por basarse en la religión, pero sí las minusvalora ante los que quieren argumentos racionales en las discusiones”. Creo que tiene razón y por ello me complació que don José Sáez ya advirtiera en uno de los párrafos de su carta,que “.. aunque las creencias religiosas tienen peso -que no deberían ustedes obviar si son creyentes- no están ante una cuestión de doctrina confesional, sino ante un gravísimo asunto con certezas científicas.” Perfecto.
    Acabo deseando fervientemente que la oportuna intervención del Sr. Sáez sea leída y meditada por nuestra ¡Ay! clase política.
    ABORTO = ASESINATO DE UN SER HUMANO QUE TIENE TODO EL DERECHO DEL MUNDO A VIVIR. ¡¡SI A LA VIDA!!

  19. 19 José Sáez

    Beo:

    ¿Hablas conmigo? ¿Llevo mal la discrepancia? Yo he argumentado mis pensamientos con toda la educación y la fuerza de la razón que he podido. He admitido todos los comentarios. He contestado a todos, igualmente con amabilidad y razonamientos. ¿Qué razones has dado tú para contradecir las mías? ¿Qué problema hay en este blog con la libertad de expresión? Tu comentario no tiene ni pies ni cabeza.

    María Cristina:

    Tu comentario sí que es una exposición de razones y convicciones. Gracias por tus palabras, que comparto.

  20. 20 beo2

    mis sinceras disculpas, pensaba que estaba censurado mi comentario, y no entendía por qué. De nuevo, mis disculpas, he metido la pata.

  21. 21 José Sáez

    Beo2:

    Disculpe que no le haya contestado antes, pero me lío con eso de Beo y Beo2. Si relee mi post, verá que mi línea argumental básica es la certeza científica de dónde comienza la vida humana diferenciada y una llamada a que los políticos fomenten el progreso hacia una sociedad civilizada que defienda cada vez más la vida humana, no los motivos religiosos, aunque no me duelen prendas en apelar a la conciencia católica de los que así se consideran. No se puede nadar y guardar la ropa.

    Por otra parte, coincido con usted, al menos en parte, en su análisis del cristianismo “ligth” que practican una gran mayoría de los bautizados e incluso de los que se declaran creyentes en las encuestas. Y he de reconocer, con dolor, que parte de lo que ocurre es debido al poquísimo testimonio realmente cristiano que hemos dado y damos muchos de nosotros. El máximo reto de la Iglesia es que sus propios miembros lleguemos a tener y manifestar una fe viva.

    Si en nuestras vidas se dejase traslucir con claridad el mensaje de Cristo -el amor incondicional a todos- otro gallo cantaría, sin duda, aunque la gente seguiría siendo muy libre de aceptar o no el cristianismo, algo especialmente difícil para quienes todo lo ven desde un ideologismo ciego e interesado. Prácticamente toda mi vida la he pasado en un combate personal para ser en verdad cristiano. Espero que algún día llegue a serlo un poquito. Si no, mi vida habrá sido inútil.

    Un cordial saludo.

  22. 22 José Sáez

    Jose Antonio:

    Disculpe que su comentario no haya salido publicado antes. No sé por qué, pero el sistema antispam del servidor que aloja este blog lo había bloqueado. Son las cosas extrañas y misteriosas de la informática. Ya lo he desbloqueado y ha salido. Dicho esto, le agradezco su comentario, en el que nos expresa su opinión y con el que estoy totalmente de acuerdo. Gracias de nuevo y disculpe las molestias.

    Un cordial saludo.

  23. 23 braulio

    Que alguien no comparte su moral, señor Sáez, no significa que sea un “amoral”.

  24. 24 José Sáez

    Beo2:

    ¡Nos hemos cruzado los comentarios!, jejeje. Ya ha visto que no he censurado nada. En las 60 entradas de este blog, en las que se han hecho centenares de comentarios, tan sólo he censurado, hace tiempo, a un par de personas que utilizaban un lenguaje altamente ofensivo y a un pseudoprofeta medio chalado que pretendía utilizar mi blog como púlpito gratuito para sus extrañísimos desvaríos.

    Todos los demás comentarios, sean o no concordes con lo que yo pienso, han sido publicados. Y aunque me lleva un tiempo del que no dispongo, siempre he tratado de contestar a todos ellos, porque me parece un detalle que todo el que se molesta en escribir aquí se merece. Además, en el contraste de ideas se aprende mucho, eso es algo que he podido comprobar constantemente.

    Así que, gracias de nuevo por sus intervenciones y disculpe si alguna vez el sistema informático hace que se retrase la salida de algún comentario (a veces soy yo el que tarda en darles paso, porque no me paso el día pegado al ordenador, pero lo hago lo antes que puedo). Le invito a que no dude en participar cuando quiera en este blog, sea para apoyar lo que digo, o sea para contradecirlo.

    Un cordial saludo.

  25. 25 beo2

    Se lo agradezco, será un placer (alguna vez coincidiremos, digo yo…)

  26. 26 Juana Teresa

    ARtículo perfecto. No sé si lo leerán.Me da la impresión de que leen poca cosa. Losa titulares de los distintos periódicos de tirada nacional y algún libro de moda , algunos.
    De cualquier forma , sería realmente maravilloso que leyeran esta argumentación.
    SIgo diciendo lo que dije desde el principio.
    Mi esperanza está en el T.C.. Aún admitiendo que se equivocó con la despenalización, no es lo mismo despenalizar en unos determinados supuestos ( que de aplicarse con rigor la ley darían origen a muy muy pocos abortos), que admitir, como digo la constitucionalidad de una ley que viene a declarar un delito como un derecho. La cosa cambia radicalmente.
    De cualquier forma si , por un milagro sucede como espero , por la intervención del TC.
    Nuestra lucha debería ir por fases.
    Primero exigir la aplicación estricta de la ley.
    Derógación de la salud psicológica de la madre como suuesto despenalizador.
    Y así….sucesivamente.
    LO tremendo de lo que estoy diciendo es que mientras escribo esto se están asesinando niños incluso en niños que de esperar un poquito más tendrían posibilidades reales de vivr.
    Y lo que propongo conlleva que mientras se seguirán matando niños.
    Pero , si de un lado nos implicamos con embarazadas y podemos salvar aunque sea uno…..y después conseguimos acabar con esto…….
    Lo dejo porque me pongo enferma me duele el estómago ….
    A lo que iba , que un artículo muy bueno , y si tiene posibilidades de mandarlo a los correos de los diputados y senadores sería fantástico.
    Un saludo
    Juana Teresa

  27. 27 José Sáez

    Braulio:

    No se ofenda, pero, ¿sabe usted leer? ¿Acaso he dicho yo que quien no comparte mi moral es un inmoral? Estoy harto de que haya quien se empeñe en leer en mis escritos cosas que no he escrito. Relea el post y no ponga en mi boca lo que le dé la gana.

    Yo no he hablado para nada de “mi moral”, sino de certezas científicas y de una idea de progreso concreta: tender a la mayor protección de la vida en todas sus manifestaciones y fases. También he apelado a la conciencia católica de quien dice ser católico.

    Nada más (y nada menos).

  28. 28 José Sáez

    Juana Teresa:

    Le agradezco mucho su extenso y magnífico comentario. Comprendo su “lucha interior” entre el “bien mayor” (la abolición radical del aborto) y el “bien posible” (tratar de salvar, al menos, cuantas más vidas sea posible). Es un dilema moral conocido y complicado.

    Muchos políticos, si son honestos con sus convicciones profundas, se ven también confrontados en ese tipo de dilemas. A veces no les es posible conseguir el “bien mayor” y tienen que conformarse con “repelar” todo lo que puedan del “bien posible”. No es asunto fácil.

    Espero que en este asunto tan grave, que afecta a la muerte o a la vida de millones de seres humanos, dejen de una vez de andarse con remilgos y muchos políticos se lancen a por el “bien mayor” de cabeza: votar no a ésta ley y derogar la actual en cuanto puedan.

    Ya me gustaría poder hacer llegar esta carta a todos los diputados, aunque hay quien sabe argumentar mucho mejor que yo el asunto. Seguramente no harían mucho caso a ninguno, pero a mí, que no soy nadie, menos todavía. De todas formas, no tengo las direcciones de ninguno.

    Un afectuoso saludo.

  29. 29 José Sáez

    Beo2:

    De momento ya concidimos en dos cosas: a) Los dos estamos dispuestos a compartir y contrastar posiciones, con educación y sin complejos; b) Ambos deseamos que no se produjera ningún aborto, aunque sea por caminos distintos, como usted dice. Yo creo que ya es mucho.

    Un saludo y hasta cuando quiera.

  30. 30 braulio

    “Me dirijo a los señores y señoras diputados que van a participar en las votaciones en las que se aprobará o no el proyecto de ley abortista del gobierno de Zapatero. Si llegasen a leer estas líneas y abandonan su lectura en este momento, no hay duda: no tienen conciencia moral y, por tanto, ni merecen su puesto, ni que les dirija la palabra.”

  31. 31 José Sáez

    Braulio:

    ¡Ah! ¿Se refiere a eso? Pues lo mantengo y además lo ha entendido usted mal. Cualquier político de los que van a decidir sobre la vida y la muerte que inicie la lectura de mi carta y al ver el tema no continúe leyendo (acepte despúes o no lo que un ciudadano le comenta) no tiene el más mínimo atisbo de una recta conciencia moral, no de MI moral, sino de la moral exigible a todo servidor público. Lo mismo que si no le leyeran a usted, Beo.

    Un diputado, al fin y al cabo, es un empleado nuestro, alguien al que el pueblo le ha dado su voto, no para inflarle de honores y darle carta blanca para que haga lo que le dé la gana, sino para que represente y defienda nuestros intereses generales. ¿Qué intereses del pueblo va a defender un diputado que no escuchase lo que los ciudadanos tengamos que decirle? No leer mi carta, o la de cualquiera, si les llegase a las manos, sería una demostración de total ausencia de conciencia moral y rectitud política.

    Ahora que, si a usted le gustan más los políticos autócratas y totalitarios que se pasan las opiniones de los ciudadanos por el forro, pues nada, con su pan se los coma. Si a usted le agrada más la dictadura y el pensamiento único impuesto por el que manda, se ha equivocado de país. España es una democracia (democracia = “demos-kratós” = gobierno del pueblo), así que aquí se nos debe escuchar A TODOS. Incluido a usted, si les escribe. Un diputado que no lo hiciera no sería merecedor de su cargo.

  32. 32 alfonso

    Estoy de acuerdo con su comentario.Me parece impecable,ya no solo aplicable al genocidio silencioso del aborto,sino a la terrible campaña de manipulacion informativa que se lleva a cabo en todos los medios de comunicacion social afines a la dictadura del progresismo y de lo politicamente correcto.Igualmente son inaceptables las soluciones ofrecidas en el aborto libre como un derecho absoluto de la mujer,sin eufemismos,el derecho dictatorial a imponer,como los antiguos Cesares,con el pulgar hacia arriba o hacia abajo la vida o muerte de los niños que van a nacer.Si sus señorias en el Parlamento a la hora de votar fueran sinceros deberian de poner el pulgar hacia arriba o hacia abajo en signo de gracia o de muerte ante esta “liberalizacion” del aborto.

  33. 33 José Sáez

    Alfonso:

    Añade usted interesantes perspectivas a lo tratado en esta entrada. Desde luego es escandalosa la manipulación informativa que sufrimos en España. Me gusta mucho la imagen que usted nos ha traído a la memoria, la de aquellos césares autócratas prepotentes e inhumanos que decidían sobre la vida y la muerte con un simple gesto con su pulgar. ¿Cómo es posible que en pleno S. XXI todavía unos hombres decidan sobre la vida o la muerte de otros, así, como quien lava?. Es algo inexplicable y espantoso.

    Ahora, al igual que los insensatos que votaron la despenalización de los tres supuestos en 1985, los diputados vuelven a autoarrogarse ese mismo poder con un sólo movimiento de un dedo, pulsando el botoncito del sí o el del no desde su escaño. En el panel del hemiciclo se encenderá, en el lugar que corresponde a su escaño, una lucecita roja o verde. También habrán cobardes abstenciones. La responsabilidad será nominal y personal de cada uno de los miembros del Congreso.

    Espero que, cuando se haga la votación, los medios de comunicación publiquen, con nombres y apellidos, lo que vote cada uno. Serán los que comparezcan ante un nuevo “Proceso de Núremberg” en el futuro, cuando la Humanidad mire hacia atrás con horror la atrocidad abortista de torturar y asesinar a millones de seres humanos. Y entonces no les valdrá aquello de “sólo obedecía órdenes” (tradúzcase por “disciplina de voto”).

    Gracias y un cordial saludo, Alfonso.

  34. 34 alfonso

    Gracias,Jose,espero que mi comentario haya servido para despejar ciertas dudas acerca de este genocidio silencioso,no deben las cosas quedarse en una simple declaracion de intenciones,sino que debemos pensar,movernos,actuar,humildemente solo puedo aportar mi granito de arena con todo mi corazon a aquel que fue llamado Verdad y Vida,nuestro bendito señor Jesucristo,pero hoy dia muchas personas estan alienadas y manipuladas,si caen por error es disculpable,”errarre hominum est”,pero si perseveran en el error es diabolico.Anteayer discutia con un buen amigo que es catolico,pero que aprobaba la despenalizacion del aborto en 3 supuestos.Yo le comente que si se hubiera realmente respetado esto,el numero de aborto seria escasisimo y no pasaria de 3 o 4 mil al año,pero las clinicas abortivas,las corrientes neopaganas,el hedonismo han impuesto su dictadura lavando el cerebro de muchisimas personas.Yo les aconsejo a sus Señorias que antes de votar vean la pelicula “el grito silencioso” del doctor Nathanson y despues actuen en consecuencia,porque todos tendremos que rendir cuentas algun dia ante el Ser Supremo.

  35. 35 ema

    Muchísimas gracias, Don José, por su magnífico texto.
    Claro que los niños nunca vienen cuando queremos que vengan y un embarazo puede sorprender y dar medio. Con todas las leyes y la falta de ayudas económica, de amistad, de verdadera enseñanza de lo que es la vida y de lo que no tienes el derecho moral de abortar, cuando te encuentras sola o cuando tu compañero te dice no al nene, te sientes inexorablemente dirigida hacia la decisión del aborto. Sobre todo cuando tienes poco años, tampoco dinero ( o quizás es lo mismo cuando tienes una carrera y piensas que no tienes tiempo o más tarde…un más tarde que será demasiado tarde o nunca).
    Es indispensable que haya “barreras” para impedir que se haga el aborto. Porque cuando lo haces, es muy terrible, pero es mucho más peor después. Gracias a Dios y a la religión católica se puede descargarse del peso horrible de lo que hemos hecho, pero siempre pensamos a nuestro nene que afortunadamente y seguramente está en el cielo.
    No es fácil decir esas cosas y no sé muy bien escribir, sino que son la verdad.

  36. 36 José Sáez

    Ema:

    Gracias a usted por su comentario. Esa cierto lo que usted cuenta sobre lo que sucede en muchos embarazos no deseados, sobre todo en situaciones difíciles. Pero, como usted comenta, eso no se soluciona matando a la inocente criatura que se desarrolla en el seno materno.

    Por eso, el movimiento a favor de la vida del no nacido, de forma prácticamente unánime, no sólo está en contra del aborto, sino a favor de la mujer, ofreciéndole cuantas ayudas sean necesarias para que pueda respetar la vida que lleva dentro y preservar su derecho a nacer y vivir.

    Algún día, el movimiento feminista, que ahora suele defender a capa y espada el “derecho” a abortar (aunque hay muchas feministas que no), se dará cuenta de que el aborto es un atentado, no sólo contra la vida del ser humano gestante, sino también contra la mujer.

    Ellas no lo ven, pero aborto es el mayor triunfo que el machismo ha conseguido jamás: el desentendimiento total del padre respecto al embarazo y sus consecuencias; toda la responsabilidad para la mujer y el varón a seguir su marcheta: a la caza de la próxima, sin problemas.

    Todo el mundo conoce, además, los riesgos físicos y psicológicos que conlleva para la mujer pasar por la espantosa experiencia de un aborto. Hasta algunos de los líderes socialistas han admitido que es un trago muy duro que nadie quiere pasar. Pero no hacen nada para ahorrarles el trago.

    Ni detienen el aborto, ni instauran programas de protección integral a la mujer embarazada, ni dejan que la iniciativa social lo haga. Un alto cargo ha dicho que ofrecer ayudas a una mujer encinta para que pueda tener a su hijo es retrogrado y de derechas. ¿Es posible tanta estupidez?

    Un atento saludo.

  37. 37 beo2

    Y en caso de violación?

  38. 38 José Sáez

    Beo2:

    Este post no lo he escrito para debatir la ley vigente, sino para pedir a los diputados que voten no a la nueva. No obstante, no eludiré su pregunta: considero que la vida de un ser humano concebido no puede serle arrebatada de forma intencionada en ningún caso o supuesto.

  39. 39 beo2

    Ahí discrepamos…al menos en dos cosas: yo no tengo claro que sea un ser humano con entidad para considerarlo como tal. Es decir, y me adelanto a sus objeciones: sí es un ser, sí está vivo, sí es humano, pero es un proyecto inacabado, un conjunto de células sin más. Con todos los matices que quiera.

    Lo que no le da a nadie derecho a eliminarlo “per se”. Ahora bien, en el caso de una violación, no lo tengo nada claro. Es un acto brutal contra una mujer con consecuencias no deseadas. El embrión no es un acto irresponsable de la mujer, es fruto de una violencia. Y ella no tiene por qué desear tener, ni siquiera por 9 meses, al fruto de esa violencia. Porque no es fruto de ningún amor, ni algo querido, ni tiene por qué verse obligada a tenerlo ya que le recordaría ese acto brutal. Ella no tiene por qué pagar las consecuencias de esa violación.

    Y dirá usted: Y el feto sí? Bueno, depende de la consideración del feto…Y yo creo que en este caso prevalece la madre.

  40. 40 José Sáez

    Beo2:

    Me fuerza usted a desviarme del tema de este post. Pero como se empeña, pues sí, le confirmo que en lo que dice discrepamos totalmente, porque discrepamos en la mismísima raíz del asunto: si el nasciturus es o no es un ser humano vivo y diferenciado. Si lo es, como yo creo y la ciencia demuestra, su derecho a vivir es intocable. Si no lo es, da todo igual y se le puede matar, sea o no fruto de una violación. No caben media tintas como que “es un ser humano, pero se le puede matar en ciertos casos”. No hay supuestos para matar a un inocente.

    Dice usted que el nasciturus es un ser humano vivo, lo cual demuestra que es bastante más inteligente que cierta Ministra. Pero justifica que se le pueda matar porque está inacabado. ¡Claro que está inacabado! Como usted y como yo, que todavía seguimos madurando, cambiando, evolucionando. El ser evolutivo que somos comienza en la concepción y termina con la muerte. Si no es por accidente, enfermedad u homicidio, ese proyecto que somos continúa adelante por sí solo. Eso es la vida. Eso es lo que yo quiero proteger: el derecho a disfrutar el propio proceso vital.

    En una violación, por supuesto, no hay más responsable que el violador, y sobre él debe recaer el peso de la ley. La mujer es la víctima y es la que necesita toda la ayuda y apoyo posible. Pero no es necesario añadir una víctima más: la de la criatura que crece dentro de ella, que no tiene la culpa de nada y que tiene el mismo derecho a vivir que cualquier otro. Hay que buscar la forma de proteger al máximo a ambos, a la mujer y a la criatura. El aborto, el matar, nunca puede ser una solución correcta.

    Reconozco que es un tema difícil, muy difícil, que siempre me ha hecho pensar mucho, se lo aseguro. No seré yo quien pretenda encarcelar a una mujer que aborte por ese motivo. Pero es un principio moral bastante universal que ante un conflicto de intereses prevalezca el del menor, el del más débil e indefenso. ¿Si se hunde un barco, a quién se debe salvar primero? ¿A una mujer o a un niño? Los socorristas se enfrentan a esas situaciones constantemente. Yo salvaría al niño primero.

    Además, en el supuesto del que hablamos, no se trata de elegir quién debe vivir, si la madre o el niño (eso es otro tema, que habría que hablarlo aparte), sino entre si la mujer asume los sufrimientos psíquicos de un embarazo provocado por un indeseable o se aborta al nasciturus, matando una vida y añadiendo más sufrimientos a la mujer que ya está sufriendo bastante. Esto es: al sufrimiento de la violación y el embarazo indeseado, añadir las terribles secuelas de un aborto, que puede verse como una “liberación” del sufrimiento, pero luego no lo es.

    Para mí lo más ético es dejar que el bebé nazca y, si no se le quiere criar, entregarlo en adopción. Preservar el valor de la vida por encima de todo, aunque ello exija un esfuerzo casi heróico por parte de la afectada. Por eso es preciso destinar cuantas ayudas, apoyos y recursos sean necesarios para ayudar a esas mujeres, lo cual es el principal trabajo de todas las entidades pro vida y algo que niega por sistema el PSOE. Ni siquiera se les da la ocasión de pensárselo: aborte usted y fuera el problema.

  41. 41 beo

    Desde luego, el asunto no es fácil. Para mi, no hay blancos y negros, la gama de grises es bastante amplia. Y está claro que hay tantas posturas a favor (que lo tienen muy claro) como tantas en contra (que lo tienen igual de claro). Nadie duda de que matar a un niño nacido sea un asesinato. Sin embargo, la duda es mucho mayor cuando el niño no ha nacido y no tiene todavía entidad como tal.

    Lo que sí tengo claro es que una legislación bien a favor, bien en contra, no va a dar una solución a este problema, siguiendo la argumentación de su blog. En primer lugar, porque penalizando el aborto, se conseguirá que haya el mismo número (o similar, pero poco menos) de abortos pero clandestinos, inseguros y peligrosos. La nueva ley, en el fondo, no va ni a evitar ni a aumentar el número de abortos, porque, seamos claros, la mujer que desea abortar hoy en día en España, aborta. Por tanto, creo que no es un problema de leyes.

  42. 42 José Sáez

    Beo:

    El asunto no es fácil, pero no porque no tenga claro que un ser humano concebido tiene derecho a vivir, sino porque la situación de una embarazada por violación es espantosa. Yo no tengo ninguna duda sobre cuándo comienza la vida humana, porque lo dice la ciencia, ni que esa vida no puede ser arrebatada intencionadamente por nadie, porque me lo dice el más mínimo sentido común y moral. Si me caliento la cabeza es por encontrar la forma de conjugar el derecho a vivir del nasciturus con la dificilísima situación de la madre. Pero cuando recuerdo que se trata de matar a un ser humano inocente, no tengo dudas.

    Por otra parte, aunque creo que la vida del ser humano concebido merece la protección de la ley y me parece una retrógrada salvajada convertir su destrucción en un derecho, yo tampoco creo que la ley baste para solucionar el problema. Es necesaria, pero no suficiente. Creo que se trata más bien de un tema educativo, ético, de principios básicos. Creo que los que defendemos la vida desde su concepción, además de tratar de evitar leyes asesinas, debemos saber transmitir a la sociedad la belleza, el bien y la verdad inviolable de la vida que inicia su andadura en el seno materno.

    Sólo así conseguiríamos que nadie aborte, ni amparado por una ley dentro de España, ni marchándose al extranjero, ni acudiendo a peligrosas clínicas clandestinas. No obstante, no pienso renunciar a mi lucha para que el aborto sea ilegal, ya que es necesario que las leyes protejan los derechos fundamentales y la vida es el primero y más grande de todos ellos. Lo conseguiremos o no, pero no será por no haberlo intentado por todos los medios legítimos que podamos. Retorno al tema del post y sigo pidiendo el NO a los señores y señoras diputadas.

  43. 43 llanos

    Querido José:

    Enhorabuena por este excelente artículo que, si los políticos llevan la conciencia puesta, y no se la dejan en casa cuando levantan el pulgar o aprietan un botón en las cortes, les debería hacer reflexionar, y a muchos, les debería caer la cara de vergüneza.
    Y ahora, terciando un poco en el debate si me permitís, creo que no puede tratarse el tema ni partiendo de tópicos (“en una violación prevalece la madre sobre la VIDA del niño”), ni sobre falsedades (“se castiga a la madre por los no abortistas”), ni dando la vuelta a todo el sistema de convivencia que a la sociedad le ha costado más de 2000 años concederse para regir su vida, con unas mínimas garantías.

    En primer lugar, es falso que en supuestos como la violación deba prevalecer la situación psicológica de la madre respecto de la VIDA del niño, y ello, no porque la madre no importe; todo lo contrario. Lo que ocurre es que al drama de la violación, se añade el drama del aborto, y no hay mujer que haya abortado que no lo sufra hasta su muerte. Estoy harto de “parches” y de necedades: frente a una violación se actúa persiguiendo al delincuente y ayudando a la víctima, pero no matando al inocente. Puede que sea más costoso poner los medios para recuperar física y psíquicamente a la mujer, pero siempre será más humano, más razonable, más progresista, que proceder a la “eliminación” de las consecuencias inocentes del delito de violación. La mujer no tiene culpa, por supuesto; pero con el aborto el castigo por el delito de violación, se le impone nada menos que al niño. Esto, ni los bárbaros de otros tiempos; cada uno asumía la sanción por su delito. ¿Por qué el niño? ¡Es una bestialidad indigna de seres humanos!

    En segundo lugar, pero en relación con lo anterior (aunque ahora referido a cualquier supuesto de aborto), está el tópico de que los que abominamos del aborto vamos contra la mujer. Claro; por eso las únicas personas y asociaciones que acogen, ayudan, cuidan, protegen, alimentan, visten, educan, se ocupan, etc., etc., a las mujeres antes E INCLUSO DESPUÉS de que hayan abortado son las entidades no abortistas. ¿Se acuerda sanidad, los abortistas, el gobierno, de los problemas de la mujer tras el aborto? No; le dicen ahí te pudras, y eso sí, tranquila que si te vuelves a quedar embarazada, ya tomaremos medidas, no para cuidarte a ti o a tu hijo, sino para “eliminar” el quiste que te ha salido. Vamos, como para aguantar una boca más, ¿verdad, papá Estado? Además, sin el aborto, ¿cómo se forrarían los que viven del negocio de este genocidio? ¡Pero si no es más que otro mercado; como el de las armas o las drogas! Dios mío, cómo puede haber gente que no se entere de que les están manipulando, de que el aborto no es un derecho conseguido para la mujer, sino un negocio de millones y millones de euros. El derecho de la mujer es que la protejan, a ella y a su hijo; que le enseñen que su dignidad está por encima de haber sido violada, de tener problemas económicos para mantener al niño, de los problemas mentales que el embarazo le pueda ocasionar; y que se tomen medidas de ayuda, de protección, de entendimiento. Pero no que maten al niño.

    Y en tercer lugar, cuando hablamos de la “demanda social”, del derecho a abortar, etc., estamos engañándonos y engañando. A la ministra se le llena la boca hablando de progresismo; también los grandes dictadores, déspotas y asesinos de la historia, han apelado a “un nuevo mundo”, “una nueva época”, un “nuevo mañana”. Nadie dice: “vamos a volver al pasado”. Y en ese nuevo mundo surgió Sila, Julio César, Hitler, los perseguidores de esclavos, los terroristas, los que comercian con la vida humana (por citar a algunos que han causado millones de muertos). Sin embargo la mayor involución, el mayor conservadurismo, el más abominable giro retrógrado, es el aborto. Con que un niño aún no nacido es un “ser humano vivo pero inacabado”, ¿eh?, Beo. Pues verás; un ser humano al que le falta un brazo de nacimiento, también está (según tu teoría) inacabado: ¿lo matamos? También un ser humano que tiene una discapacidad psíquica está (según tu planteamiento) inacabado: ¿lo matamos también? Un poco más; un ser humano vivo en cuyo interior predomina la maldad, es un ser humano (según tu planteamiento, espero …) inacabado: ¿también a la hoguera? No, Beo; lo cierto es que en algunos de tus comentarios (no en los de otros), veo sinceramente buena fe, pero creo que te equivocas. O al menos intentas justificar lo injustificable; incurres en contradicciones. Cierto que hay una gama de grises en la vida, sí (eso los que nos dedicamos al derecho lo sabemos bien); pero de ahí a caer en el más absoluto relativismo sólo hay un paso, y es peligroso. Espero que no te ocurra, porque los tonos intermedios sirven para muchas cosas en la vida (hasta para calificar a las personas, ya que nadie es bueno o malo, sino que todos tenemos cosas buenas y malas), pero no para decir ahora sí a la vida, ahora no, o ahora con condiciones, o sí pero no, pero en este caso sí, etc. Si defiendes el aborto, hazlo, pero si lo defiendes, entonces deberías hacerlo (¡¡fíjate lo que te digo!!), en cualquier caso. Porque con todas sus circunstancias, condicionantes y especialidades, el hecho es el mismo, el daño es el mismo, y laS víctimaS son las mismas: una mujer y su hijo. Y de forma indirecta, la sociedad.

    Porque una sociedad que favorece el aborto es una sociedad que se ha resignado a su destrucción; es una sociedad que no cree en el mañana; es una sociedad que no quiere prosperar; es una sociedad que no tiene fe en el progreso. El progreso, sí, el verdadero progreso. Que en el siglo XXI, tras la intervención indiscutible de la ciencia en este tema -habiendo demostrado que ya desde el primer instante de vida, el feto, el embrión humano, es la primera fase de la evolución del hombre (no el huevo de una gallina), que si no se interrumpe, seguirá desarrollándose, primero en el seno de su madre y luego a su lado-, se siga apostando por algunos a favor del aborto, y algunos se atrevan incluso a decir que esto es progresismo, es una abominación. Es algo así como mantener una lucha falsa, ficticia, sin contenido, pero que se mantiene porque de no hacerlo, caen los “palos del sombrajo”. Algo así como aquello que dijo Alfonso Guerra, tras la caída del Muro de Berlín: ¡ tras la desaparición del muro, vamos a tener difícil las izquierdas seguir manteniendo nuestros postulados! (la cita no es literal, porque no la recuerdo bien, pero era algo así). Sin embargo, en lugar de asumir la verdad científica del ser humano, con humildad, algunos siguen en la lucha de los “mentirosos” derechos de la mujer sobre su propio cuerpo, para seguir matando, en aras no de esos supuestos derechos, no, sino para mantener su sopa caliente; porque sin esas consignas, ¿a qué se dedicarían? ¿De qué poder sacarían dinero? ¿Cómo mantendrían sus falsas luchas verticales?

    Una última reflexión; si no supieran todos, si no supiéramos todos, que el aborto es malo, ¿a qué cambiarle de nombre? Vamos, hombre, que no nos chupamos el dedo.

  44. 44 José Sáez

    Querido José María:

    Sencilamente impresionante tu comentario. Mucho mejor explicado y más digno de todo un post que el mío. No puedo estar más de acuerdo con todo lo que dices, de pe a pa. Toda tu argumentación es fantástica, pero la reflexión final es magistral: “Si no supieran todos que el aborto es malo, ¿a qué cambiarle el nombre?”

    Gracias y un fuerte abrazo.

  45. 45 Jose Antonio

    Admirado por la carta comentario de Llanos, me falta tiempo para mostrar tanto a Ud., Sr. Sáez, como a él, mi profunda admiración y respeto. ¡Cuanto daría por saberme expresar con la firmeza y claridad de ustedes sobre los temas que me preocupan! Creo sin embargo que yo en el lugar de Uds., trataría de ser más ambicioso y no me contentaría con opinar en mi blog, porque esto, con ser mucho, no llegaría a todos. Algo así, (me servirá de ejemplo para que se entienda mejor cuanto quiero decir), como la Hoja Parroquial en cuya confección tanto se afana “el Obispo del lugar”: Tan solo la leen quienes van a misa, cuando lo que parece más “rentable” e interesante es que la lean y comenten quienes nunca van.
    Sería -digo- más ambicioso, porque tratando de conciliar mis otras obligaciones, sacaría tiempo para charlas y conferencias que, bien documentado, me gustaría dictar y que mi auditorio fuese de lo más variopinto, y teniendo el desparpajo suficiente, hacer frente y contestar debidamente a los revienta-conferencias, y … mil ideas más. El derecho a la vida de los humanos más adorables e indefensos y la ayuda a la futura madre nos lo demanda. Y con urgencia.
    En cierta ocasión tuve ocasión de ver un vídeo del desde entonces llamado “Rey del aborto”, el Dr. Bernard Nathanson. No conseguí que se pudiese ver allá en plena calle, bajo una carpa y entrada libre. ¡Que más hubiese querido yo! El vídeo en cuestión, que se titulaba (y se titula) “El grito silencioso”, podría hacer por sí mismo más, que todos los blogs que circulan por la red con relación al tema que nos ocupa. Y es que creo que, aun a pesar de los pesares, a pesar de tanta información existente, hay mucha, mucha gente abstrusa aún en esta España zapateril que siguen en la idea de que el feto no es sino un apéndice en el cuerpo de la mujer gestante. Los mismos que corean, con pancarta o sin ella, aquello del “nosotras parimos, nosotras decidimos”. Ésta gente y no otra, es precisamente la que debía ser destinataria de nuestros esfuerzos en la defensa de la vida del nasciturus, a quienes deberíamos invitar a ver el vídeo de marras, abriendo el siguiente link: http//www.youtube.com/watch?v=nyDw5OKOel, en el que se muestra con la crudeza necesaria la realidad del maldito aborto.
    Les reitero mi admiración y gratitud.

  46. 46 José Sáez

    Jose Antonio:

    Aunque quede mal decirlo, ni Jose María, ni yo, nos dedicamos sólo a escribir aquí. Ambos hacemos bastantes cosas más, en favor de la vida y de otros muchos temas importantes. Los dos ofrecemos nuestros servicios profesionales y personales gratuitamente para diversas actividades e iniciativas, en la medida que podemos y un poco más. Pero no es cuestión de ponerse medallas contando aquí más detalles. Baste este breve apunte para tranquilizarle sabiendo que no estamos parados.

    Gracias por su comentario y un afectuoso saludo.

  47. 47 beo2

    Llanos, partes de supuestos equivocados. Si yo me he explicado mal con lo del “ser humano inacabado”, tú has elegido la vía demagógica para enfrentarte a mis argumentos. Que a una persona le falte un brazo o que tenga una deficiencia mental no le hace merecedora de ser abortada, en absoluto. Mi argumentación ahonda en la diferente percepción que tiene mucha gente sobre lo que es un “ser humano” y lo que todavía no lo es. Y es evidente que para muchísima, millones de personas, un conjunto de células potencialmente “ser humano” no es un “ser humano”, por lo que no ven “asesinato” en ello.

    Los argumentos de un lado se basan, principalmente, en que ese conjunto de células es un niño. Los argumentos del otro lado se basan en que no lo es. La opinión científica aporta evidencia tanto a favor de un lado como del otro (siempre habrá alguien que aporte “su” evidencia para intentar hacerla incontestable, para que otro aporte la “suya”, del mismo modo incontestable). Lo que está claro es que NO hay unanimidad en torno a este asunto, que es lo que quería destacar.

  48. 48 José Sáez

    Beo2:

    ¿Qué biólogo o libro de biología niega que la vida humana diferenciada comienza en la concepción? ¡Pero si eso lo sabe hasta un escolar! (aunque ahora se lo negarán, con la puñetera EpC de Zapatero, que borrará lo que no le interese de los libros de ciencias). Sólo la ceguera ideológica niega esa certeza científica, descubierta hace décadas. Y otros intereses menos confesables, como el negocio abortista. Olvídate de las “opiniones”, que no pueden resistir a la certeza científica. Tú pareces una persona que razona. ¿Cómo no reconoces una evidencia tan clara?

  49. 49 beo2

    Lo malo de conocerse poco es que se tiende a rebatir lo que se cree que el otro dice, no lo que realmente dice, en una suerte de “adversario” maniqueo que defiende posturas de blanco o negro. Si se fija, yo no he dicho que la vida humana no comience en la concepción, afirmo sin duda alguna que hay vida, es un ser y es humano. Lo que no tengo claro (y como yo, millones de personas en el mundo) que este ser tenga entidad propia, que sea algo más que un conjunto de células que potencialmente serán un ser humano completo. Evidentemente, para ustedes es lo mismo un embrión de tres días que un feto de 10 semanas. Para mi, no. Y un feto no es lo mismo que un recién nacido. Lo que en absoluto da derecho a matarlo porque sí.

    La gente que aborta no lo hace por gusto ni por placer ni porque le apetece. No es una decisión fácil, seguro, pero no creen que estén matando a un ser humano. Por mucho que se empeñen ustedes. Y en caso de violación, no tengo prácticamente dudas de que, si la violada no desea ese niño, tiene derecho a abortar su embarazo. En otros casos, tengo muchas dudas y creo que yo no abortaría (hoy, no sé hace unos cuantos años en otras circunstancias…), pero de hacerlo no lo haría por gusto ni por el placer de matar.

    Ley o no, el aborto se seguirá practicando, sin ninguna duda. Y para un debate más libre, deberíamos dejar fuera condicionamientos religiosos y políticos, que nos aportan subjetividad al tratarlo.

  50. 50 José Sáez

    Beo2:

    Se enreda usted en tantas contradicciones que es difícil seguirle. Dice que en la concepción sí aparece un ser, una vida y humana. Pero luego duda que se trate de algo más que un simple conjunto de células. ¿En qué quedamos? Si es un ser humano vivo, no se le puede matar en ninguna circunstancia. Si no lo es, si sólo es una cosa, se le puede quitar de enmedio sin supuestos, ni plazos, ni historias. Quiere usted nadar y guardar la ropa, todo al mismo tiempo. Se lo digo en serio: ¿por qué no se aclara primero y hablamos despues?

  51. 51 beo2

    Porque no hay duda de que estas son células humanas (no de cabras ni de saltamontes), vivas (se alimentan y crecen) y que por tanto son un ser (lo contrario sería un “no ser”). Pero el matiz está en que no es más que el inicio de la formación de un futuro ser humano, todavía sin entidad como tal. Es potencialmente un ser humano, pero todavía no lo es. Un embrión no es un ser humano formado y con entidad propia, sujeto de derechos, es un embrión.

  52. 52 beo2

    Y espero que no me entienda mal. Creo que no se debería abortar nunca y poner los medios para evitarlo, sean los que sean. Pero hay casos en los que tiene que haber alguien que decida (la madre): una violación, una grave malformación del feto, peligro para la vida de la madre, incapacidad psíquica de la madre,…No hablo en ningún caso de aborto libre. Pero que se decida con toda la información, pros y contras, y esté amparado por una ley.

  53. 53 José Sáez

    Lo siento, Beo2, no comparto su filigrana conceptual, ni su empeño en hacer malabarismos verbales. Un ser humano concebido no es un “futuro ser humano”, aunque este en sus primeras fases de existencia. Lo es siempre. Como lo será un nacido aunque le falte desarrollar determinadas funciones u órganos. ¿No es un ser humano un retrasado mental, o un ciego, o un manco? Lo que otorga la realidad y dignidad de “ser humano” es que se trata de un ser vivo perteneciente a la especie humana, no su estadio de desarrollo, ni si está completo o no. ¿Quién está completo del todo? ¿Acaso no estamos todos en continuo desarrollo y cambio?

  54. 54 José Sáez

    Pero, Beo2, ¿cómo quiere que le entienda? ¡Si no hace más que contradecirse! Dice usted: “Creo que no se debería abortar nunca y poner los medios para evitarlo, sean los que sean. Pero hay casos en los que tiene que haber alguien que decida (la madre)”. ¿Es que la palabra “nunca” tiene algún significado secreto en el diccionario, que yo no sepa? NUNCA ES NUNCA. Y punto.

    Mire, me encanta dialogar con usted, pero no puedo estar todo el día desenredando sus madejas de contradicciones. ¡Que tengo que trabajar! Lo dicho, aclárese antes y hablemos después. O dejemos el tema en este punto. Quédese usted con sus intentos de crear gamas de grises en torno al derecho a vivir. Para mí no hay medias tintas en ciertas cuestiones, y la vida humana es una de ellas.

  55. 55 beo2

    Desde el principio he defendido las gamas de grises. Nunca se debe matar, por ejemplo. Pero mucha gente defiende la pena de muerte, como castigo. O matar en defensa propia. Es un ejemplo de lo variable que puede ser “nunca”, más un objetivo que una realidad.

    Y sí, el estado de desarrollo es el punto en el que divergemos, obviamente y sin ninguna duda.

    Gracias por permitirme participar y un saludo.

  56. 56 José Sáez

    Beo2:

    No quiero que pienses que “te echo” de la discusión, ni mucho menos. Sólo creo que hemos llegado a un punto en el que no hacemos más que dar vueltas a una noria interminable y que es mejor dejarlo. Estaré encantado de dialogar contigo por aquí siempre que quieras.

    Por cierto, yo también estoy en contra de la pena de muerte, aunque creo que hay que apartar de la sociedad a aquellos que hacen daño, para intentar rehabilitarlos y para evitar que hagan más daño. Pero matarlos, jamás, sin excepciones.

    Respecto a la defensa propia (no voy a abrir aquí un debate sobre el tema), pienso que tampoco es lícito matar de forma intencionada. Es lícito defenderse con unos medios y unas fuerzas proporcionales a la fuerza de la agresión. Si defendiéndote tú mismo o a los tuyos, provocases una muerte no intencionada o inevitable, sería una desgracia, pero no un crimen. Si fuese intencionada o evitable, sería un homicidio.

    Como ves, para mí el “no matarás”, es radical.

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