Archivo del Autor de José Sáez

EpC: La última del Sr. Font de Mora

 

Leyendo esta mañana la prensa valenciana, Las Provincias y Levante, me encuentro con una noticia que me ha dejado pasmado, indignado y cabreado, aunque no sé cómo todavía me sorprendo, la verdad. Resulta que ayer, en las Cortes Valencianas, el Honorable Sr. Consejero de Educación, D. Alejandro Font de Mora, dijo públicamente que a los centros concertados que no impartan la EpC en inglés se les retirarán las subvenciones. Alguien le preguntó si pensaba dimitir y dijo que eso, si acaso, se lo plantearía dentro de 2 ó 3 años.

 

Yo me pregunto:

 

a) ¿Por qué tanto empeño con lo del inglés, necesario idioma que se puede reforzar en la enseñanza de mil formas, precisamente liando las cosas en la más polémica de cuantas asignaturas hay en los currículos actuales, que es la EpC?

 

b) ¿Por qué, junto a este absurdo empeño, el Sr. Conseller añade una postura de radical ninguneo al núcleo social central de la cuestión, que es el reconocimiento (o no) de la objeción de conciencia a los miles de padres que la han planteado?

 

c) Las opiniones del Sr. Rajoy en los medios y, sobre todo, la declaración institucional del Partido Popular, tras la reunión de Consejeros de Educación de las CCAA gobernadas por el PP, confirman un apoyo explícito a la objeción. ¿Les importa todo esto un carajo al Sr. Font de Mora y al Sr. Camps? ¿Tan dividido está el PP y tan poco liderazgo tiene Rajoy?

 

d) ¿Por qué su amenaza se ceba, precisamente, contra los centros concertados, los que más esfuerzo están haciendo para aplicar su estúpida norma, haciendo malabarismos con los horarios docentes y sin atacarle con continuos plantes y protestas como muchos centros públicos? ¿Es el Conseller un laicista anticatólico? ¿No se habrá equivocado de partido?

 

e) ¿Sabe el Sr. Conseller que quitar subvenciones a colegios concertados equivale a cerrarlos y a dejar sin escolarizar a decenas de miles de alumnos? ¿Cómo piensa atender a esos niños? ¿En su casa? ¿O reventando la enseñanza pública, que en varios centros ha comenzado el curso en barracones o locales provisionales por falta de plazas y espacios?

 

f) ¿Se acordará este insensato de que una enorme bolsa de los votantes a su partido llevan sus hijos a los colegios concertados? ¿No se da cuenta el Sr. Camps de que su Conseller de Educación está dinamitando sus bases electorales, tanto centristas como de derechas? ¿Qué misteriosos motivos le impiden llamar al orden o cesar a tan nefasto consejero?

 

g) ¿Qué va a hacer el Sr. Font de Mora con respecto al plante de muchos centros privados frente al tema del inglés? ¿También los va a cerrar? ¿Se ha propuesto acabar con la red de centros de enseñanza de la Comunidad Valenciana? ¿Tendremos que hacer todos “homeschooling”? (Bueno, quizá esto último nos convenga…).

 

h) ¿A qué santo viene este señor, a estas alturas históricas, con una política de amenazas continuas, inspecciones masivas, desentendimiento de las inquietudes sociales y prepotente bravuconería, actitudes y prácticas propias de regímenes totalitarios de un pasado ya superado? ¿Será del club de “fans” de la Sra. Cabrera?

 

No ceso de repetirme una y otra vez la pregunta que le hicieron en las Cortes: ¿Cuándo va a dimitir este señor? O, en otros términos: ¿Cuándo se decidirá el Sr. Camps a cesar en su cargo a este personaje que ha montado el más grave de los descontentos generalizados en la sociedad valenciana, que amenaza con absoluta contundencia y claridad su mayoría electoral en la próxima legislatura?

El niño con el pijama de rayas

Quizá les guste el artículo que acabo de publicar en mi blog personal de HO. Por si tienen un momento para leerlo, les pongo el enlace:

El niño con el pijama de rayas

Saludos afectuosos a todos.

 

José Sáez. 

Objeción a EpC: Ahora o nunca, Sr. Font de Mora

 

 

Mi familia y yo hemos acogido con esperanza las declaraciones que el Partido Popular ha hecho públicas, tras la reunión que mantuvieron todos los consejeros de educación de las CCAA regidas por ese partido. Creo que este sentimiento lo comparten miles de familias objetoras. Dichas conclusiones son acordes con las declaraciones del Sr. Rajoy acerca de la Educación para la Ciudadanía y la objeción de conciencia a la misma. En general, también coinciden con lo que pensamos los objetores, aunque el lenguaje empleado es vago en cuanto a compromisos concretos. Además, todos sabemos que “del dicho al hecho, va un trecho”, especialmente en política.

 

El punto 4º de la declaración por ustedes acordada, dice textualmente:

 

El Partido Popular, ante la pluralidad de sentencias considera imprescindible y urgente que haya un pronunciamiento definitivo del Tribunal Supremo que unifique doctrina. Mientras tanto, defiende la no impartición de los contenidos contemplados en el Real Decreto a los alumnos que así lo manifiesten. Esta situación, no debería perjudicar nunca el expediente de los alumnos.

 

Los padres objetores de la Comunidad Valenciana nos preguntamos si las palabras “defiende” y “no debería perjudicar nunca” las va usted a traducir en hechos concretos o se van a quedar en otra mera declaración de intenciones, de las cuales ya estamos más que saturados y hartos. Entiendo que la única consecuencia coherente con estas declaraciones de su Partido debe ser el reconocimiento explícito de las objeciones presentadas ante su Consellería, estableciendo la normativa oportuna para que los alumnos objetores sean eximidos de asistir a las clases de EpC y de ser evaluados en la misma, así como determinar las actividades alternativas que deben realizar.

 

Por supuesto, a todo ello debo añadir que su Consellería debería dignarse a enviar una respuesta administrativa a cada uno de los padres objetores, algo que, con el curso escolar en marcha, todavía no se ha producido, lo cual nos ha dejado a los padres objetores completamente ignorados e inmersos en el oscuro terreno del silencio administrativo. Tras ser paralizada su Orden de 10 de junio por el TSJCV, cuyas luces y sombras comenté hace meses en otro artículo, usted sólo se ha dedicado a la defensa a toda costa del asunto del inglés, tema en el que no voy a entrar. Pero no ha movido ni un dedo en lo relacionado con la objeción de conciencia y la EpC en sí misma.

 

Hasta el momento, sólo ha conseguido usted que todo el mundo esté descontento, enfadado y enfrentado, se trate de padres y profesores de izquierdas, de derechas o de centro. Por si faltaba poco, ha hecho el ridículo dejando que en un CEFIRE de su Consellería se imparta un curso sobre EpC, en colaboración con la Fundación prosocialista y prolaicista CIVES, en el cual algunos de sus ponentes, conocidos exdiputados socialistas, han ridiculizado hasta el insulto a importantes personajes del PP. Le aseguro que su imagen pública como Conseller es, en estos momentos, deplorable. Ya puede usted agradecerle al Sr. Camps que no le cesara en la reciente remodelación del Consell tras la marcha de Fernando de Rosa. 

 

Pero, dejemos atrás el pasado. Ahora, tras la reunión de Consejeros de Educación en Madrid y la subsiguiente declaración del PP sobre el asunto, tiene usted una oportunidad de oro para, al menos, ponerse de parte de sus votantes y situarse con hechos en una posición clara de acogida a la objeción de conciencia. La ocasión es idónea para hacer borrón y cuenta nueva y rectificar las ambigüedades, silencios, insuficiencias y errores del último año. Es una coyuntura perfecta para demostrar a los valencianos que usted posee y defiende activamente los criterios y principios que nos han guiado a apoyar mayoritariamente a su Partido durante varias legislaturas. Una oportunidad que, posiblemente, no se repita.

 

Sr. Font de Mora, por favor, deje de esconder la cabeza con posturas autistas, tozudas y descomprometidas y defiéndanos del rodillo totalitario laicista del Gobierno de Zapatero. Sea consecuente con la postura institucional adoptada por su Partido, reconozca nuestras objeciones de conciencia a todos los efectos y ayúdenos en la defensa jurídica de la misma. O, si no está dispuesto a ello, al menos manifiéstese abiertamente en contra, envíenos un escrito denegatorio a los padres y déjenos que nos defendamos por nosotros mismos. Actúe con nosotros o contra nosotros, pero deje de ponernos palos en las ruedas con su silencio.

EpC: Diario real de una objeción en Bachillerato

Por si es de vuestro interés, he abierto en mi blog de HO un diario real de la objeción de conciencia a la EpC que hemos presentado sobre uno de nuestros hijos, que cursa este año 1º de Bachillerato. En dicho diario voy a ir anotando cada una de las incidencias, positivas o negativas, que se vayan produciendo. Puede ser una forma de que los lectores puedan seguir la evolución real de una objeción.

El enlace permanente a dicho diario es:

EpC:Diario real de una objeción en bachillerato.

Un cordial saludo a todos.

Jose Sáez.

EpC: Carta abierta al Excmo. Sr. D. Francisco Camps

 

 

Excmo. Sr. Presidente de la Generalitat Valenciana:

 

Ante la incomprensible, incoherente, temerosa y contumaz postura del Sr. Conseller de Educación respecto a la Educación para la Ciudadanía impuesta por el PSOE, me veo en la obligación y me siento en derecho de comunicarle y denunciar lo siguiente:

 

a)    Como bien han analizado políticos muy relevantes del PP, entre ellos D. Mariano Rajoy, la EpC no sólo atenta contra el derecho de libre elección de línea educativa de los padres respecto a sus hijos, consagrado en el Art. 27.3 de la Constitución, sino también, y mucho más peligrosamente, contra las bases mismas del Estado de Derecho, ya que impone una ideología ético-moral concreta de índole estatal que destruye el derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa, contenido en el Art. 16 de nuestra Carta Magna, norma de todas las normas e inviolable por otras normas de rango inferior, sean Leyes Orgánica o Reales Decretos.

 

b)    La objeción de conciencia es un derecho legítimo intrínseco a todo estado democrático moderno y un signo de madurez del Estado de Derecho, esté o no regulado ad hoc para cada caso. Tribunales Superiores de Justicia, como el de Andalucía o el de La Rioja, y otros tribunales de menor rango, han emitido una ya extensa y  fundamentada serie de resoluciones que determinan que tal derecho resulta aplicable a la EpC. Las resoluciones desfavorables son unas pocas. Existen, pues, suficientes razones, éticas y jurídicas, como para que las administraciones públicas, cuanto menos, admitan cautelarmente las objeciones y sus consecuencias lógicas: la exención de cursar la EpC y ser evaluados en ella, junto a la implantación de actividades sustitutorias no adoctrinantes en materia de moral, en espera a que los altos tribunales decidan.

 

c)     Es incomprensible que el PP, cuyos líderes se han pronunciado en contra de la EpC y, recientemente, a favor de la objeción de conciencia a la misma, dejase pasar en 2007 la oportunidad y el plazo para promover un recurso de inconstitucionalidad contra la LOE y los Reales Decretos que la desarrollan. Pero más irritante es que, ahora, con la EpC comenzando su aplicación en nuestra Comunidad Valenciana, tampoco apoyen sin ambages la objeción de conciencia, que es la única arma legitima que la inactividad opositora de ese partido nos ha dejado a los padres y madres españoles y, en consecuencia, a los valencianos. Ustedes nos han dejado solos frente al rodillo y el aparato jurídico socialista.

 

d)    Igualmente absurdo y escandaloso es el diferente trato que se ofrece a la objeción de conciencia en las distintas comunidades autónomas gobernadas por el PP y el escaso apoyo de algunas de ellas a las recientes manifestaciones del Sr. Mariano Rajoy. En la Comunidad de Madrid, en la de Murcia y en la de La Rioja, los gobiernos del PP han decidido apoyar la objeción, aunque lo hagan de forma provisional entretanto las máximas autoridades judiciales se pronuncien definitivamente al respecto. Por cierto, de la anunciada reunión de consejeros de educación del PP con la Sra. Cospedal, para unificar posiciones, nadie sabemos nada.

 

e)    He de reconocer que la Comunidad Valenciana, hoy en día, es un referente mundial de progreso y modernización. La mayor parte de los valencianos nos sentimos orgullosos de ello. Pero los valencianos no nos conformamos sólo con ver aumentar nuestro potencial material. Tenemos principios y valores, que pensábamos compartía el PP. Por ambas cosas, no sólo por la primera, nuestro apoyo electoral viene siendo mayoritario desde hace tanto tiempo. El progreso que queremos no es sólo económico, sino también social. La objeción de conciencia es un signo de madurez, avance y modernidad democrática, cuya protección echamos en falta.

 

f)      Por eso, somos muchos los decepcionados por la inactividad del Consell en cuanto a los temas que comportan principios éticos y morales, e incluso de derecho. No olviden que somos muchos los que hemos otorgado durante décadas un voto útil al PP, no un voto por convicción o por compartir lo que dice y hace el PP, sino por evitar que gane el todavía peor PSOE. Podrán suponer que, si nuestro voto útil se convierte en inútil, puede haber un giro electoral mucho mayor de lo que se imaginan. No se acomoden en la seguridad de que, tras tantos años gobernando, la Comunidad Valenciana es suya para siempre. Nuestro voto no es cautivo.

 

g)    Reconozco que su gobierno, con la Orden de 16 de junio, trató de paliar un poco el tema, aunque ha acabado por enredarlo más aun si cabe. Dicha Orden, hoy paralizada por el TSJCV, contiene algunos aspectos que es justo apreciar, como el hecho de que, con la opción B, otorgaba a los padres un mayor control. Pero la Orden no reconoce explícitamente, ni la objeción, ni sus consecuencias lógicas. Nos obligaba a escoger la opción B, que seguía siendo EpC aunque moderada, posibilidad que podía ser escogida por cualquiera, objetor o no. En la reciente resolución sobre aplicación de la EpC en los centros, no se han dignado siquiera a mencionar una palabra acerca de la objeción, o sobre cómo los centros deben atender a los alumnos cuyos padres han presentado objeción. Nos han ignorado absoluta y descaradamente.

 

h)    La Secretaria Autonómica de Educación, Concha Gómez, en nombre de su gobierno, nos prometió que todos los padres objetores recibiríamos una respuesta administrativa individual. Pues a fecha de hoy, ya iniciado el nuevo curso, no han contestado nada de nada. Silencio administrativo e ignorancia supina por toda respuesta. Parece que su gobierno tiene miedo a contestar, tanto a favor de la objeción, como en contra: a favor, porque no quiere vérselas con Zapatero en los juzgados; en contra, porque no quiere verse con una avalancha de recursos. Y así nos tiene, encajonados entre sus miedos e indecisiones, esperando a que nos cansemos, desistamos o algo así. ¡Eso ni lo sueñen!

 

i)      Recuerden que el silencio administrativo es un acto administrativo. Recuerden que un suspenso es un acto administrativo. Recuerden que cualquier actuación de las direcciones, los profesores u otro personal de los centros, que traten de hacer repercutir sobre nuestros hijos cualquier otra medida que vaya más allá de la dispuesta para la evaluación académica, sería también un acto administrativo. Vayan olvidándose de que la callada por respuesta es la mejor forma de que abandonemos la defensa, sea por vía administrativa o jurídica, de nuestros derechos. Decidan ustedes, de forma clara  y urgente, si nos van a defender o nos van a dejar solos. Si no podemos contar con su apoyo, nosotros sabemos cómo actuar; eso sí, no cuenten con el nuestro nunca más.

 

j)      Por último, y por favor, dejen de marear la perdiz con el asunto del inglés, que ya está el mar bastante movido. ¿No se dan cuenta de que el empecinamiento absurdo con ese asunto está bloqueando la resolución del problema central, que es la EpC en sí misma? ¿No ven que han creado una guerra idiomática paralela y se han creado nuevos enemigos? ¿Ignoran el follón organizativo y metodológico a que están sometiendo a los centros? Claro que es necesario potenciar el aprendizaje del inglés en escuelas e institutos, pero existen mil y una formas de potenciar este aprendizaje, todas menos en EpC, que ya tiene bastante con su propia conflictividad intrínseca. Vayan al grano y no a la paja.

 

 

En conclusión, Sr. Camps, le ruego que se olviden de apaños y ambigüedades, dejen de liar las cosas con el inglés, sean valientes y decididos, sean más coherentes con su propio partido, no ignoren a los padres objetores, ayúdennos con su apoyo o, al menos, resuelvan de una vez y déjennos vía libre para defendernos nosotros mismos.

 

 

José Rafael Sáez March

Licenciado en Pedagogía.

Miembro de VAEL (Valencia Educa en Libertad).

EpC: Es hora de ir despertando

El verano, con sus vacaciones y su aparente tregua política, está a punto de terminar. Dejo aparte los temas laterales que he ido tratando últimamente y vuelvo a la carga con la educación en libertad. Os invito a todos a leer el nuevo artículo que he publicado en mi blog personal de HO. Os pongo abajo el enlace. Espero que sea de vuestro interés y que a todos nos haga pensar y prepararnos para lo que viene.

EpC: Es hora de ir despertando

Un abrazo a todos.

Jose Sáez.

Mi querida España

El aparente descanso veraniego me invita a dejar un momento, sólo un momento, aparcado, el tema de la Educación en Libertad y la lucha contra la EpC, para escribir sobre temas más amplios, aunque no menos comprometidos. Por si es de vuestro interés, os pongo aquí el enlace a un pequeño artículo, nacido del corazón, que he subido a mi blog personal de HO.

Mi querida España

Espero que os guste. Un abrazo y feliz verano a todos.

José Sáez.

La lucha contra la EpC y algunas nostalgias de juventud

Como estamos en verano, he decidido escribir un nuevo artículo, un tanto más “refrescante” que los anteriores. La lucha contra la EpC continúa, porque el mal no descansa ni toma vacaciones. Pero, frente al “otoño caliente” que nos espera a los objetores, quisiera ventilar un poco mi mente y la de quienes deseen leer mi nuevo artículo, con algunos aires frescos de una juventud que en mí siento renacer. Os pongo el enlace, por si os apetece leerlo: La lucha contra la EpC y algunas nostalgias de juventud.

Un fuerte abrazo y felices vacaciones a todos.

José Sáez

Análisis crítico de la EpC desde el punto de vista educativo

Puede ser de vuestro interés leer el artículo que he publicado en el último número de Paraula, en el que analizo algunos de los aspectos más graves de la EpC desde un punto de vista educativo. Lo he subido a mi blog personal de HO, donde están todos los demás artículos que he escrito. Os pongo el enlace a este último, para que podáis leerlo quienes tengáis interés. Saludos a todos.

Análisis crítico de la EpC desde el punto de vista educativo

José Sáez

EpC: Una batalla campal que nunca debió comenzar

Hace décadas que comenzó la ofensiva laicista que, entre otras estrategias, trata de utilizar a la educación como medio privilegiado de adoctrinamiento estatal. Ahora, desde que la LOE creó la EpC y sus tres Reales Decretos han desarrollado su contenido doctrinario en asuntos éticos y morales, el PSOE ha sacado a la calle sus armas de destrucción masiva de valores. La EpC, con su apariencia inocente, es una bomba de racimo contra las conciencias de los estudiantes.

En todo el territorio nacional, de forma especial en algunas CCAA, estamos viviendo una ardua batalla, con una nueva fractura social y una judicialización de le educación que hubiese sido innecesaria si el PSOE hubiera respetado el mandato constitucional que le obliga a garantizar el derecho de los padres a decidir sobre la línea educativa de sus hijos. A partir de ese nuevo desprecio al contenido de nuestra Carta Magna, han provocado una absurda batalla campal.

Es un espectáculo lamentable contemplar a la Educación sentada en el banquillo de los juzgados, por temas como éste, que viola descaradamente el Art. 27.3 de nuestra Constitución, contemplado, nada más y nada menos, en su Capítulo II, Sección 1ª, que regula nuestros derechos fundamentales.

Aunque lo cierto es que, todo el sistema socialista LOGSE-LOE, ya es, en sí mismo, una violación del derecho fundamental a recibir una educación regulado en el Art. 27.1, porque nos ha colocado a la cola de Europa (Informe PISA) y ha creado una generación de analfabetos funcionales. Y van a por la segunda. ¿A esta catástrofe la llaman educación?

Lo único bueno de esta guerra es que ha conseguido que, al menos una parte de la sociedad civil española, se despierte de su adocenado letargo y se movilice. Más de 50.000 objeciones de conciencia, cantidad sin precedentes en nuestra historia y más de 100 asociaciones y plataformas civiles batallando por este derecho, son un precioso indicio de que no todo está perdido.

Millones de personas se despertarán en un futuro muy próximo frente a la ruina económica, pero es infinitamente más edificante ver cómo son cada vez más los que se mueven por otros intereses de mucha mayor talla ética que el mero bienestar material, como son la educación de sus hijos en libertad, la defensa de sus valores y la oposición a las imposiciones ideológicas del gobierno de turno.

Como decía, la judicialización de la educación es un hecho. Treinta y seis sentencias y/o autos a favor de la objeción y en contra de la EpC del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, más los que se han sumado desde Tribunales de La Rioja y Huesca, aparte de un par de ellos en dirección opuesta de otros Tribunales. Una cadena de resoluciones y recursos que ya han llegado ante el Tribunal Supremo, que deberá unificar doctrina y resolver sobre el asunto. Eso sin contar las contiendas intra-autonómicas, como la generada en la Comunidad Valenciana a raíz de la Orden de 10 de junio, entre otras.

Todo un movimiento jurídico que llegará, si es preciso, hasta el Tribunal de Estrasburgo. Que yo recuerde, pocas veces han llegado tan lejos las iniciativas particulares, sobre todo en tan gran número. Digan lo que digan los adictos al régimen zapateril, todos estos valerosos padres son la verdadera avanzadilla que, luchando por preservar nuestro Estado de Derecho, evitará o, al menos retrasará, su premeditado camino hacia un Estado Neo-Totalitario.

Toda una sarta de combates legales, bien aireada en los medios con múltiples juicios paralelos, todo un descomunal esfuerzo de los padres y profesionales que defendemos la libertad de enseñanza y la enseñanza en libertad, desde todos los ángulos, mientras los partidarios del adoctrinamiento estatal laicista no cesan de sembrar el campo de sal y echarnos arena a los ojos.

Todo un esfuerzo de las bases sociales, enroladas en una guerra que jamás debió comenzar, en una innecesaria conflagración cuyo único responsable es el más irresponsable de cuantos presidentes han pasado por la Moncloa: José Luís Rodríguez Zapatero. Lo que no ha calculado bien es que el pueblo comienza a despertar de su larga siesta y que cada vez está menos dispuesto a dejarse mangonear.

José Rafael Sáez March. Pedagogo. Miembro de VAEL (Valencia Educa en Libertad). Colaborador de la Asociación Católica de Maestros.




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