La “fatiga democrática” y su remedio, según D. Fernando Vallespín, ex presidente del CIS (El País, viernes 13 de noviembre de 2009):
“(…) la ausencia de un verdadero proyecto colectivo, algo en lo que nos sintamos todos implicados y se escape de las conocidas y tan vituperadas rutinas. Una puesta al día de nuestros fines como sociedad; la persecución de un nuevo modelo de organización social más ajustado a los requerimientos de la sostenibilidad y las nuevas condiciones de vida. Y para que la respuesta sea efectiva debería surgir de una discusión abierta donde estén presentes las diferentes voces a las que nuestras democracias dieron visibilidad. Pero esto exige ya que los ciudadanos dejen de rasgarse las vestiduras, se arremanguen, y estén dispuestos a ejercer de tales”.
La famosa “fatiga democrática”, ¿no obedecerá a la jerga de los políticos y opinadores?
“Proyecto colectivo”, “un nuevo modelo de organización social”, “sostenibilidad”, “discusión abierta…”
Toda esa irrealidad me fatiga tanto como un universo poblado por gnomos y elfos.
Para mayor fatiga, el sr. Vallespín pide a los ciudadanos que se lo curren. Cornudos y apaleados, vamos. Ya lo hacen (hacemos). Ya se lo curran. Qué remedio. Si no, los políticos y opinadores nos comerían por las patas con su jerga mágica. Pero el esfuerzo de los ciudadanos sucede en el mundo de los problemas reales, y no en el de la irrealidad de la neolengua.
Se ve que el ex presidente del CIS no asistió a la manifestación pro-vida del pasado 17 de octubre, que no entra mucho en Facebook o Twitter, y no hace vida de voluntario en decenas de entidades cívicas. Aunque también es posible que lo que estos ciudadanos están defendiendo (la libertad individual, la familia, el derecho a vivir, la libertad de conciencia y de educación,…) no responda a sus hechicerías de “proyecto colectivo”, “organización social” y “sostenibilidad”, y por eso nos vea algo fatigados.



Me alegra mucho comprobar que vuelves a ejercer cada día (o casi). Pero no creas, este es un sentimiento egoista: tu retorno a Brideshead proporciona placer intelectual a tus lectores, y ocasiones de reflexionar y aprender.
Bueno, también la esperanza de que esto sea un síntoma de recuperación después del esfuerzo que has estado haciendo.
Mañana vuelvo a pasarme por aquí. Muchas gracias.
Esta “fatiga democrática” parece más bien un invento del TBO.
No he leído el artículo en cuestión pero con lo que tu has extrído del mismo,tengo más que suficiente.
Y por supuesto que estamos fatigados de luchar contra tantos frentes, pero también estamos hartos de toda esta caterva que sólo hace que darnos problemas y pocas soluciones.
Un abrazo Victor.