Archivo del Autor de vllopis

La brutalidad como argumento progresista

Aún estoy atónita ante la noticia: unos voluntarios DAV que recogían pacíficamente firmas en una mesita en la calle, brutalmente agredidos por unos descerebrados que sin duda se autoconsideran el no va más del progresismo frente a la “caverna fundamentalista”.

En estos últimos meses, desde que saltaron a la luz pública las atrocidades cometidas en las clínicas del Dr. Morín, se ha reabierto con toda su crudeza un debate que el Gobierno consideraba cerrado y superado. Y lo cierto es que lo estaba, porque en 1986 no se produjo como tal. Hace 25 años, la Medicina no podía poner sobre la mesa, por ejemplo, las ecografías tridimensionales de que disponemos ahora y que son de lo más elocuente, y es indudable que el horror de las fotografías y los vídeos de abortos que el público ha podido ver han contribuido lo suyo a hacer entender a esta sociedad de la imagen y las pocas lecturas que el aborto es matar a un niño indefenso, y que en este debate se estaba ventilando algo muy serio.

Si a esto sumamos los avances de la Genética, la Biología y la Embriología en las últimas décadas, nos encontramos con una serie de evidencias científicas actuales sobre la vida humana, excelentemente resumidas por la Declaración de Madrid y firmada por la élite de la investigación biomédica en España.

Pero admitir los puntos reseñados en la Declaración de Madrid exige observar sin prejuicios los datos empíricos, y emplear la razón para que hable e imponga su veredicto imparcial sobre los hechos objeto de análisis. ¿Saben algo de esto los salvajes de Ferrol? Cuando desde el dato empírico se da el salto a lo no consecuente con dicho dato empírico, o cuando hacemos caso omiso al principio de no contradicción, estamos ante ideología y no ante razón. A lo que parece, progresismo y razón no parecen compatibles. La razón, a la razón habla. “Proceso de argumentación sensible a la verdad”, dijo Ratzinger hablando con Habermas, cuando éste formulaba la urgente necesidad de nuestras sociedades de encontrar una forma razonable de resolver las divergencias políticas. La violencia sólo es lenguaje de la sinrazón. Y, por tanto, de la debilidad.

Pero con todo, más culpable que los culpables materiales de Ferrol es la irresponsable Aído, que ante la formidable respuesta social a su proyecto de aborto libre total, intenta ajustar el partido en términos de progreso-fundamentalismo, pecado-delito. Esta forma tan pueril -si no nos jugáramos algo tan serio- de plantear un debate tan serio refleja, más que un empobrecimiento, un total endurecimiento de la razón, una patología ideológica y un sectarismo que, a la vista de actos como éste, sólo producen espanto.

Al discurso del progresismo vacío de argumentos y mera coartada ideológica para la emancipación de todo vínculo y tradición, habría que recordarles lo que advierte Ikonnikov en Vida y Destino: “cuando se sostiene el discurso del progreso, los niños y los viejos perecen, la sangre corre a raudales”. Especialmente, la sangre de los niños no nacidos que creían estar seguros en el vientre de sus madres. Desde lo de Ferrol, también añadimos la de aquellos que pacíficamente quieren defenderles empleando la razón.

Yo también soy Víctor Gago

Tras unos días de ausencia en noticias y correos, leo con estupor esta mañana el “affaire Víctor Gago”. Su profesionalísima descripción de la entrega de la notificación consigue hacer que nos metamos en su piel, que sintamos sus sentimientos, que palpemos el miedo que se le mete a uno en los huesos cuando percibe, no en teoría sino en la desnuda intimidad, cúan arrasador y carente de escrúpulos es el Poder. Cualquier Poder. Su angustiosa pregunta “¿cómo sabían que vivo aquí?” deja helado…

Y me entero del motivo aparente de la denuncia. Y me parece pueril. Una pueril excusa, por lo aparentemente desproporcionado. No. El motivo, creo yo, viene de lejos. Viene de un ejercicio de ficción irónica y futurista que estuvo fugazmente publicado en la red hace tiempo. ¿Alguien lo leyó? Sin duda ustedes no llegaron a leerlo. Pero otros sí, y le cosieron entonces su estrella amarilla. Y se juraron que no quedaría así. Sí, así trata el mundo a sus profetas. Gracias, Víctor. Aunque te condenen, ya les has ganado.

Eutanasia sí…o sí

No es ciencia ficción ni novelas futuristas de miedo: lean esta noticia:

http://www.libertaddigital.com/sociedad/la-junta-prepara-una-ley-que-aplicara-la-eutanasia-incluso-con-la-oposicion-de-la-familia-1276337734/

No sé qué encuentro más grave en ella:

* el Poder se constituye en César que sube o baja el pulgar para decidir sobre la vida o la muerte de cualquier pobrecillo que ponga un pie en un hospital;

* el Poder se constituye en capo de unos ex-médicos, ahora sicarios a sus órdenes para ejecutar sin poner peros las sentencias de muerte dictadas;

* el Poder disuelve la familia; desde ahora, estás solo ante el Amo. Nadie podrá protegerte ni hablar en tu favor.

 Y digo yo: ¿y por qué esperar a que enfermemos? Que nos lleven directamente a Auschwich, digo al eutanasiador, directamente en cuanto nos den un diagnóstico que conlleve un costoso tratamiento para el Estado.

Me parece que no saben muy bien qué caja de Pandora están abriendo…

Un petardazo inesperado

http://www.religionenlibertad.com/noticias/vaticano-estudia-declarar-catolica-editorial-sm

Acaba de hacerse pública esta información: el Vaticano considera declarar “no católica” a la editorial de los Marianistas SM. Según parece, la gota que ha colmado un vaso ya bastante lleno desde hace tiempo ha sido la publicación el año pasado del libro de religión islámica que generosamente el Gobierno de Zapatero donó luego a las asociaciones islámicas, de modo que a las familias musulmanas el libro de religión les salía gratias, y en cambio los católicos tenían que pagar el suyo de su bolsillo. Él hecho irritó por la discriminación evidente hacia la religión mayoritaria del país, pero lo fundamental era precisamente lo que ha motivado la noticia: era bastante extraño que una editorial oficialmente fundada para promover la fe católica se dedicara de repente a promover la fe islámica. Los Marianistas habían convertido hace tiempo su editorial en un mero negocio: si el mercado lo va a absorber bien, se publica lo que sea; si los libros se venden (en este caso, los compraba el propio Gobierno), se publican. Claro, en ese caso, que publiquen lo que quieran por su cuenta y riesgo, pero ya no amparados por el paraguas de “editorial católica”. Y es que el Papa Ratzinger siempre ha dado a entender que la prioridad no es el debate académico en círculos selectos de “teólogos” -Vida ¿Nueva?- sino proteger la fe de los sencillos. La claridad siempre es bienvendida. En este caso, doblemente…Pobre Marina, pobre FERE. Se les acaba el chollo. La coartada está a punto de dejar de existir. Gracias, Vaticano.

 

Estrasburgo ampara a Gómez de Liaño

Como informa LD http://www.libertaddigital.com/nacional/el-tribunal-de-estrasburgo-sentencia-que-gomez-de-liano-no-tuvo-un-juicio-imparcial-1276335221/ , Estrasburgo acaba de sentenciar que Gómez de Liaño no tuvo un juicio independiente e imparcial.

Gómez  de Liaño se atrevió con sus actos judiciales en el “caso Sogecable” a afirmar que ante la Ley no hay distinciones y todos los ciudadanos son iguales, incluído el todopoderoso Jesús de Polanco. Se atrevió a retirarle el pasaporte!!, puesto que eso era una medida que había que tomar con cualquiera, dados los hechos que se iban a juzgar. No se lo iban a perdonar.

¿En qué parodia de juicio cabe que uno de los miembros del tribunal fuera precisamente el ex-marido de la mujer con la que convivía Gómez de Liaño? (ignoro cuál era su estado civil; sólo señalo el hecho).

El tiempo y la verdad son dos amigos leales. Aunque sea necesario  esperar. A veces, demasiado o cuando ya es demasido tarde. En este caso, la víctima ha vivido para verlo. ¿Nos contará ahora a todos lo que entonces prefirió callar? Les recomiendo la entrevista que Javier Rubio le hizo en LD TV para el programa “Contemporáneos”. Felicidades.

Recomendación de libros para el verano

Me permito estas sugerencias: 

 

  • Yo, no. Joaquim Fest. Ed. Taurus.

Subtitulado “El rechazo del Nazismo como actitud moral”, del autor de “El hundimiento” y una biografía de Hitler. Para Fest, la profunda tragedia alemana fue la incapacidad de las élites culturales para hacer frente al nazismo. El libro recoge la resistencia al régimen de una familia católica (la suya), desde la profunda convicción moral de su padre, que asumió la pérdida de privilegios y la precariedad por resistirse a las presiones de unirse al partido nazi y a las estructuras del régimen. Fest revela cómo, a pesar de las dificultades, era posible enfrentarse al agobiante acoso ideológico del nazismo desde la firmeza de principios, la cohesión familiar y la dignidad.

 

  • Los niños de Hitler. Guido Knopp. Bolsillo.

Mediante conmovedores testimonios de miembros de las Juventudes Hitlerianas se nos acerca a la verdadera historia de la juventud nacionalsocialista. Es la historia de una generación que no tenía alternativa. Fueron acaparados por el Estado. Son recuerdos de una época en que la dictadura no solamente mostraba su cara violenta sino también su elevado poder de seducción, y cuando se quieren provocar sentimientos para controlar la razón, los niños son presa fácil. Su “Concepción del mundo” era la EpC que los llevó a adorar a Hitler. “Tu hijo ahora nos pertenece” (Adolf Hitler, 1933).

 

  • Padres e hijos, la relación que nos constituye. Vittoria Maioli. Ed.Encuentro.

En el contexto de la disolución familiar que está provocando la difusión silenciosa de la ideología de género, la psicoterapeuta italiana analiza la banalización y casi extinción del sentimiento de pertenencia que se da en la familia, fijándose especialmente en la relación padres-hijos y en el mantenimiento de la relación conyugal más allá de la paternidad. Asimismo, desde su experiencia como terapeuta, responde a dudas sobro cómo educar a los hijos por medio del uso de diversos modelos: el padre protector, sierva o reina, el poder del niño, el hijo paternalizado, hermanos celosos y sexualidad adolescente.

 

  • La diferencia prohibida. Tony Anatrella. Ed.Encuentro.

Relacionado con la misma temática que el anterior (disolución familiar provocada por la ideología de género), Anatrella –jesuita, psicoanalista, consultor del Consejo Pontificio para la Familia- aborda un aspecto esencial: uno de los rasgos que caracteriza a la sociedad actual es la ausencia del padre; no una ausencia física –aunque también- sino una ausencia moral y psíquica; la abolición del padre y del “código paterno” ha suscitado en los hijos la eliminación de todo lo que eso llevaba consigo; eliminando al padre se ha eliminado el vínculo de pertenencia. El 68 marcó el apogeo de la desestabilización del concepto de autoridad, con la consiguiente “destrucción” del padre, y se ha reducido la familia a un solo código, el materno, por lo que se está convirtiendo el lugar del sentimiento, de los cuidados, de las necesidades. Además, el adulto juega  a ser niño, y el niño a ser adulto; la violencia generacional y entre iguales se banaliza. En la sociedad actual falta una figura paterna que complemente y se oponga a la materna. Es ésta una ausencia dramática porque, a juicio de Anatrella, es en la oposición padre-madre donde el niño descubre nociones familiares básicas, la autoridad, la feminidad, la masculinidad, la diferencia, y se descubre a sí mismo. Anatrella analiza fríamente las características psicológicas que se esconden bajo las distintas formas de familia: el concubinato, el matrimonio provisional, las familias monoparentales. La desestabilización familiar alentada por la sociedad actual provoca inestabilidad, inmadurez, que el niño, cuando se haga adulto, se muestre incapaz de actuar como tal.  Aborda igualmente un aspecto tabú: en esta sociedad adicta al sexo y adepta al igualitarismo, la homosexualidad aparece como el modelo de comportamiento por excelencia. Por doquier asistimos a la hiperlegitimación de la homosexualidad, a la idealización de sus prácticas. Resulta interesante la explicación que se da aquí de la génesis del comportamiento homosexual, así como la afirmación de que éste es la conclusión necesaria de una manera de entender la sociedad que destierra la figura del varón, idealiza la de la mujer y tiene en la igualdad y la homogeneidad dos de sus principales dogmas.

 

  • Arquitectos de la cultura de la muerte. De Marco y Wiker. Ed. Ciudadela.

Los autores abordan la cuestión de lo que se ha dado en llamar la “cultura de la muerte” que nos invade (aborto, eutanasia, experimentación con embriones, concepción biologicista de la sexualidad,etc), presentándonos a sus arquitectos intelectuales, a los personajes que más han influido en la formción de esta “cultura de la muerte”: Schopenhauer, Nietzsche, Rand, Haekel, Comte, Sartre, Freud, Reich, Kinsley, etc. Se puede decir que en Occidente conviven dos culturas, tan separadas e irreconciliables que en realidad son dos civilizaciones distintas; es lo que se ha llamado “choque de ortodoxias”: cultura de la muerte vs cultura de la vida. Sin embargo, hay que denunciar que una de las partes ha decidido previamente que lo esencial es actuar como si el propio debate fuera absurdo, no admitiendo su mera consideración; por ello plantean el debate en lo circunstancial; y así el intento de la cultura de la vida por aportar argumentos, sistemáticamente cae en saco roto. Termina por darse la paradoja de que los tildados como “oscurantistas religiosos” se empeñan en defender la capacidad de la mente humana para descubrir la verdad, mientras que los supuestos “progresistas ilustrados” niegan la existencia de una verdad moral de intentan imponer con vehemencia y notable subjetivismo su escepticismo al conjunto de la población. No es la cuestión de la libertad lo que divide a los arquitectos de la vida y de la muerte, sino la elección entre alienación y participación de forma amorosa en la vida de los demás. Este principio revolucionario terminará por abrir paso a la cultura de la vida.

 

  • El genocidio censurado. Antonio Socci. Ed. Cristiandad.

El mayor genocidio del S.XX no ha tenido lugar en una guerra, ni en los gulags ni en los campos de exterminio. Es una matanza de más de mil millones de víctimas inocentes, de las que nadie habla: los niños abortados. De manera directa y provocativa, Socci denuncia el peor crimen cometido por la Humanidad contra sí misma a lo largo del último siglo, contando toda la verdad sobre el aborto: desde los orígenes del debate moral a las opciones políticas italianas; desde las políticas antinatalistas chinas hasta la actual orientación de la ONU y las instituciones europeas; desde las polémicas sobre la RU-486 hasta las iniciativas del Movimiento por la Vida.

 

  • Sea breve, por favor. Václav Havel. Galaxia-Gutenberg.

Ya comentado en anterior post de este blog, pues me reafirmo en la necesidad de recuperar el testimonio y la experiencia de los antiguos disidentes del Este para nuestro actual momento nacional. A modo de memorias del antiguo disidente y luego Presidente de la República Checa, el escritor y político desgrana respuestas sobre su actividad pública y privada, en unas páginas en las que late un inconfundible sello personal. Hace memoria de la importancia que tuvo la creación del movimiento Carta 77 para la posterior caída del bloque del Este. Entre recuerdos y pensamientos, desgrana su concepción del quehacer político como actividad esencialmente ética y de trabajo por el hombre, su relación con la cultura, etc., junto a escuetas anotaciones de actos cotidianos en su etapa de Presidente con la frescura de quien, en cierto modo, lo veía como desde fuera; así, el volumen es una curiosa mezcla de hondura y anécdota que lo hace sumamente ágil, atractivo, diferente de unas memorias al uso. “Sea breve, por favor” es un texto a corazón abierto de un importante testigo del turbulento final del siglo XX europeo. Muy recomendable para quienes piensen que ética y política no están –no pueden estar- disociadas.

 

  • La revolución silenciosa. Jesús Trillo-Figueroa. Ed. Libros-Libres.

Subtitulado “La política sexual del feminismo socialista”, el libro aborda un hecho aún no suficientemente puesto en claro: el socialismo clásico español ha mutado en un partido cuya ideología de fondo son las tesis del feminismo de género. A su calor se explican las leyes-estrella de la legislatura pasada: Ley de Violencia de Género, Ley de divorcio express, Ley de Igualdad, Ley de matrimonio homosexual, aplicación del principio de paridad en la formación del Gobierno, etc. Pero el de la izquierda es un feminismo antifemenino, que repudia la idea natural de mujer, y provoca que el igualitarismo –incluido las diferencias entre los sexos- se convierta en un absoluto desde el que dar sentido a toda la realidad pública y privada. España es el único país en el que el feminismo radical ha llegado al Poder aliado con el socialismo. El libro ofrece un análisis pormenorizado de ese feminismo que traza una imagen distorsionada de la mujer y sus necesidades, que está provocando una revolución silenciosa que afecta a todas las esferas de la vida social, política y familiar.

 

  • Vencer el miedo. Magdi Allam. Ed. Encuentro.

El autor se hizo mundialmente famoso a raíz de su bautismo por Benedicto XVI en la pasada Vigilia Pascual. Allam, nacido en Egipto en una familia musulmana laica y educado en colegios católicos, habla de sí mismo y  de la deriva violenta del Islam. Es un libro sobre el miedo que provocan los terroristas que asesinan en nombre de Alá, pero también del que provoca la inconsciencia de Occidente que en la práctica se hace cómplice de los terroristas. Una vibrante denuncia, a pesar de la cual Allam está convencido de que al final prevalecerá un Islam que respete el valor sagrado de la vida.

 

  • Las ideas tienen consecuencias. Richard Weaver. Ed. Ciudadela.

En este clásico publicado ahora por Ciudadela Weaver sostiene que las catástrofes de nuestro tiempo son el resultado no de la necesidad sino de decisiones poco sabias. Es un libro más sobre la disolución de Occidente, que sin embargo propone un remedio concreto: una renovada aceptación de la realidad, el correcto uso de la razón humana, y el reconocimiento de que las ideas –como las acciones- tienen consecuencias, porque los análisis científicos no valen nada cuando van acompañados de impotencia moral.

 

  • El duelo de Atenea. Javier Hernández Pacheco. Ed. Encuentro.

El pacifismo se ha convertido en un postulado de nuestra autoconciencia moral. Con grave daño para esta autoconciencia, pues en la indiferencia frente a toda agresión ese pacifismo socava las bases comunitarias sobre las que se asienta la libertad del pueblo y sobre todo de cada uno de sus individuos. Sin el muro que guarda la ciudad, y sin la voluntad de los ciudadanos de guardarlo hasta la muerte, la república como espacio de justa convivencia es a la larga inviable. Ese pacifismo es insolidario, signo de la descomposición moral de una sociedad. El libro intenta poner de relieve algo que se está haciendo imposible de entender: que esa virtud radicalmente ciudadana que los clásicos llamaban “piedad” constituye la esencia misma del espíritu militar frente a la barbarie.

 

Que los disfruten.

 

 

HO, nueva Carta 77

Hoy ha tenido lugar en Madrid un acontecimiento del que no veo notas en la prensa, y sin embargo, es de esos que uno no debería perderse: el ex-disidente y ex-Presidente de la República Checa, Václav Havel, presentaba su recientemente editado libro “Sea breve, por favor”, una suerte de memorias heterodoxas. Hace unas semanas lo leí en apenas un día, cosa que no es rara en mí, devoradora compulsiva de libros, pero éste fue como encontrar un perla preciosa, largamente esperada.

Sigo a Havel desde los años 80, cuando conocí al personaje leyendo “El poder de los sin poder”: “Una vez hecha la perestroika del mundo comunista, está por hacer la de Occidente, cuyo sistema no tiene los fines adecuados, aunque tenga los medios”, “la tragedia del mundo moderno no es que el hombre conozca cada vez menos el sentido de su propia via, sino que esto le importa cada vez menos”, “nuestro sistema (comunista) dispone de una ideología concisa, por su esencia muy elástica, que por su globalidad y su exclusivismo adquiere casi la importancia de una religión secularizada: ofrece al hombre una respuesta rápida a cualquier pregunta, no es posible aceptarla sólo en parte, y el abrazarla incide profundamente en la existencia humana”. ¿Habla de la Europa soviética o de la religión laica que nos quiere imponer el Régimen de Zapatero? Son frases de hace casi 30 años, y siguen de plena actualidad. Estamos sin duda ante un profeta.

En “Sea breve, por favor” nos descubre que frente al desafío totalitario, para el activista no hay diferencia entre actividad personal y pública: “No creo que en mi vida se pueda encontrar ningún cambio claro entre los tiempos en que no me ocupaba de la política y la época en la que me dediqué a ella. Hasta cierto punto, de hecho, siempre me consagré a la política o a los asuntos públicos y siempre, incluso como mero escritor, fui un fenómeno político. Así funcionan las cosas en condiciones totalitarias.”

Sobre su etapa de impulsor de Carta 77 afirma que la importancia de aquel movimiento radicó en que la gente pertenecía a él desde orientaciones diversas: trostkistas, comunistas reformistas, distintas corrientes socialistas, los que simpatizaban con el liberalismo, la democracia cristiana o el conservadurismo, y también un buen número de personas que rechazaban inscribirse en un cajón político cerrado; pero que “era fascinante comprobar que la existencia de un enemigo común y de un programa antitotalitario común basado en la idea de los Derechos Humanos, hacía que en cuestiones básicas concretas todos tiraran de la misma cuerda”. Personaliza los extremos en Václav Benda y Petr Uhl.

En un ensayo sobre la importancia política de las posturas morales en los sistemas totalitarios, apuntaba al factor humano como decisivo en el vuelco de los acontecimientos, más fuerte que las estructuras políticas: “Doy prioridad a una política que sale del corazón y no de alguna teoría (…) Un electricista de corazón en el lugar adecuado puede influir en la Historia de una Nación”. Habla del electricista de Gdanks, Lech Walesa.

El disidente insobornable que fue, era el mismo que asumía la Presidencia de su país: “Desde hace tiempo intento someter a Occidente, y por ende a la civilización contemporánea, a una reflexión crítica; pero no me induce a ello nada más que el esfuerzo por decir la verdad y la preocupación sincera de adónde se dirige la Humanidad.”

“Sea breve, por favor” es un texto a corazón abierto de un importante testigo del turbulento final del siglo XX europeo. Muy recomendable para quienes piensen que ética y política no están –no pueden estar- disociadas. Y un texto que nos llega en un momento nacional muy oportuno. Tras la fundación de Carta 77 el Régimen comunista promovió todo un movimiento de anti-Carta firmado por numerosas personalidades de la vida pública del país, pretendiendo ahogar toda voz discordante. Havel y los demás tuvieron paciencia y perseveraron en la crítica y la denuncia, aunque eso les llevó a la cárcel en varias ocasiones; él mismo dijo tras la Revolución de Terciopelo que sabía en los comienzos de Carta que la sociedad checa acabaría por despertar cuando las condiciones históricas estuvieran maduras. Muchos años transcurrieron entre ambas fechas, pero lo que parecía granítico, cayó. El secreto, Havel lo acuñó en un sencillo lema: “Vivir en la verdad”. Frente a un Régimen instalado y promotor de una gran mentira, apoyada por un férreo control de los medios de comunicación y de difusión de noticias, y sobre todo en el miedo y la inacción de miles de personas, Carta 77 reunió a gente con puntos de vista distintos sobre su ideal político, y sin embargo coincidentes en lo esencial: denunciar la mentira, ofrecer incansablemente la verdad, una sencilla base -la promoción de los Derechos Humanos- y mucho amor a su Patria. ¿Está siendo HO el ámbito de reunión de los integrantes de la nueva Carta 2008 española?

La culpa es de los padres

Leo hoy en La Razón que las largas jornadas laborales de los padres son las causantes del fracaso escolar de los hijos. Se alega como prueba la circunstancia de que los hijos llegan a casa muchs horas antes que los padres, que como están solos hacen de su play-station un sayo, y que así no hay manera de que rindan en la escuela. En su alegato por este lugar común no repara en que da un dato numérico objetivo: los profesores de Secundaria en España dan una media de 545 horas, cuando en Europa se dan 700, y en Bachillerato dan las mismas 545, cuando la media europea es de 642. ¿No tendrá bastante que ver con dicho fracaso escolar la evidente carestía de horas de clase en el sistema escolar español? ¿Recuerdan que ante la debacle del último Informe PISA Zapatero despachó el asunto con el mismo argumento: la culpa es que los padres son bastante analfabetos porque el franquismo mantuvo a varias generaciones en la ignorancia? Permitan que me autocite: ¡Dejen a los padres en paz! Busquen la responsabilidad en otro sitio.

La Junta de Castilla y León, replicante del PSOE

La prensa acaba de dar cuenta de las declaraciones del Consejero de Presidencia y Portavoz de la Junta de CyL, en relación con la aplicación de la normativa sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía, diciendo que las leyes “se cumplen o se recurren” pero “no se objetan”.

Asombra la perfecta sincronización con las del portavoz del PSOE, Manuel Gracia, de hace 2 días. No es la primera vez que la Junta de CyL parece el eco del PSOE.

Será que no se ha leído eso de que los objetores quieren que se cumpla la Ley, pero TODA la Ley, incluyendo los derechos y libertades fundamentales recogidos en la Constitución, especialmente los relativos a la libertad de enseñanza, la libertad ideológica y de conciencia.

Sr. Consejero de la Junta de CyL: en un Estado democrático y de Derecho, las leyes generalmente se acatan, a veces se recurren y en ocasiones se objetan.

Mengua de las libertades públicas

El gran Julián Marías dejó escrito en un artículo durante los años del llamado “felipismo” que la mengua de libertades ciudadanas que se empezaban a percibir en dicho periodo, comparado con el de la UCD, podrían resumirse en una máxima con la que enfrentar la realidad: “¿qué puedo hacer?,¿qué no puedo hacer?, y ¿qué pueden hacerme?”. La vigencia de estas preguntas como test del estado de las libertades es asombrosa.

Me he acordado de ellas al leer en la prensa de ayer que a partir de ahora, y en aplicación de la Ley de Igualdad, va a estar prohibido preguntar por el estado civil o los hijos en las entrevistas de trabajo, que el Gobierno multará a las empresas que se interesen por la situación familiar de los candidatos, y todo porque consideran que el conocimiento de esas cuestiones por parte de la empresa puede ser discriminatorio para los candidatos, especialmente para las mujeres. Nos dicen que también se intensificará la vigilancia de las ofertas de empleo en prensa que puedan resultar discriminatorias, como –señalan este ejemplo- “se busca mozo de almacén”. ¿Oiga, y si el negocio en cuestión precisa exactamente un mozo de almacén para acarrear pesadas cajas de material, y no una delgada señorita? Nada, nada; no pueden discriminar. Además, el plan de inspecciones controlará con especial atención si las empresas se están ajustando a la legislación, que establece la obligación, para aquellas que tienen más de 250 empleados, de aprobar planes específicos de igualdad.

La angostura en la libertad para organizar los negocios privados de la manera que sea objetivamente mejor para que éstos cumplan con sus fines es evidente. Y los economistas nos dirán cuánto daño al tejido productivo nacional va a causar esta Ley y sus disposiciones.

Cuando hay libertad, se la ejerce apaciblemente, y suele conducir al acierto (J.Marías)

Quizá a éstos que se creen hijos del libertario Mayo del 68 habría que recordarles uno de aquellos lemas: “Prohibido prohibir”, o también parafrasearles aquello de “Igualdad, igualdad: ¡cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”